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miércoles, 14 de febrero de 2018

Historias y Leyendas

Con Teo Fernández, Miguel Murillo, Manuel Ramos y Gonzalo Herreros (de izq. a derecha)

La Fundación PRASA se ha sumado a una nueva iniciativa de Erase una vez Córdoba: la semana de las leyendas. Y, una vez terminada la actividad, es hora de hacer balance.

En primer lugar, me parece especialmente destacable cómo la colaboración entre instituciones, ya sean públicas o privadas, facilita el desarrollo de todo tipo de actividades, que adquieren así una mayor dimensión. Estamos acostumbrados a que esta colaboración esté liderada desde lo público, pero en esta ocasión no ha sido así: la idea inicial parte de una empresa privada, Erase una vez Córdoba, que la desarrolla en colaboración con otra institución privada, la Fundación PRASA. Y entre los colaboradores encontramos dos entes públicos (Ayuntamiento de Montilla y Laboratorio de Estudios Judeoconversos de la Universidad de Córdoba) junto a dos empresas privadas, Hamman al-Andalus y Casa de las Cabezas, que nos demuestran la gran importancia que pueden adquirir las acciones de micropatrocinio de las actividades culturales.


Diario Córdoba
En segundo lugar, creo que merece la pena destacar que, frente a lo que podemos imaginar, la cultura sí interesa en Córdoba. Resulta difícil contactar con el público que puede estar interesado en una actividad como esta pero, cuando se consigue (y, en este caso, con la inestimable colaboración de la prensa, especialmente de las agendas de actividades de los diarios Córdoba y ABC-Córdoba, se ha conseguido) el público responde a la invitación. En el caso de las conferencias celebradas en la sede de la Fundación PRASA, es cierto que las dimensiones de la sala no permiten acoger a multitudes, pero la sala se ha llenado. De hecho, en las sesiones de miércoles y jueves nos quedamos con la agridulce sensación de que, completado el aforo, algunos interesados tuvieron que perderse las conferencias.

Las visitas guiadas, a cargo de Teo Fernández y Gonzalo Herreros, se centraron en leyendas y lugares legendarios de Córdoba capital. Las conferencias, por su parte, pretendían aclarar qué hay detrás de las leyendas, y se dedicaron tanto a Córdoba capital como a su provincia.

Me tocó inaugurar el ciclo el martes 6 de febrero con una charla introductoria en la que mi intención fue centrar el tema, exponiendo cómo no debemos creer como histórico todo lo que dicen las leyendas, pero tampoco desechar totalmente estos relatos como fuente para el estudio de la historia. A continuación, Israel Muñoz, profesor de Filología Clásica de la UCO, ofreció una interesantísima charla sobre fantasmas que aparecen en textos literarios clásicos. Toda una sorpresa. El miércoles día 7, la sesión de conferencias se inició con la exposición de Gonzalo Herreros, del Área de Historia
Con Israel Muñoz
Moderna de la UCO, que habló sobre verdades y mentiras detrás de la leyenda del cordobés Palacio de Orive. Al igual que el discurso de Israel, el de Gonzalo se caracterizó por la unión de un gran conocimiento de las fuentes documentales y una evidente pasión por la investigación y difusión de la historia. Una buena muestra de que la Universidad de Córdoba posee una destacable cantera que, si es capaz de cuidarla, le asegurará un brillante porvenir. A continuación, el cronista oficial de Santa Eufemia, Miguel Torres Murillo, habló de la provincia y del sur de Italia, al desgranar historias y leyendas en torno al gentilicio "calabrés" que reciben los vecinos de la localidad pedrocheña de Santa Eufemia. Igualmente muy documentado, Miguel ejerció su magisterio colocando la balanza en el justo término medio entre los datos históricos, a los que siempre debemos respeto, y los legendarios, que forman también parte de nuestro Patrimonio Inmaterial.

Finalmente, el jueves 8 de febrero fue el turno de las leyendas relacionadas con Montilla y con Medina Azahara. Abrió la sesión María Luisa Rodas, que centró su charla en la leyenda montillana de Las Camachas. María Luisa es, además de historiadora, concejala de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Montilla. Alberto Montejo, director del Conjunto Arqueológico de Medina Azahara, fue el encargado de cerrar el ciclo, con una charla centrada en leyendas sobre el pasado andalusí. Una conferencia en la que nos habló de mitos relacionados con la conquista de Hispania por los musulmanes y, sobre todo, de aquella famosa leyenda de la favorita de Abd al-Rahman III que habría dado nombre a la ciudad destinada a ser capital del califato. Legendaria narración, falsa pero que tenemos que reconocer que conserva el atractivo de los cuentos orientales.
En el centro, los ponentes María Luisa Rodas y Alberto Montejo

En definitiva, desde la organización estamos totalmente satisfechos con el ciclo. No sólo por el éxito de público, sino también por la indudable calidad de ponentes y conferencias. Hasta el punto de que, siempre inquieto, Teo está ya dándole vueltas a la semana de las leyendas 2019. Un proyecto para el que anotamos la sugerencia de Pedro, que en uno de los debates planteó la necesidad de reivindicar la conservación de las leyendas en sí mismas, independientemente de su mayor o menor valor histórico. Porque las leyendas, como parte de nuestro Patrimonio Inmaterial, también son un patrimonio frágil y necesitado de cuidados. Igual no sería mala idea que el próximo año nos dedicáramos no sólo a hablar de historia, sino también a la reivindicación de las leyendas...

No puedo terminar esta entrada sin señalar que todo esto no habría sido posible sin el tesón, el trabajo y la ilusión de Teo Fernández, verdadero impulsor de todas las actividades que hemos llamado Semana de las Leyendas. Quizá mejor I Semana de las Leyendas. Gracias, Teo.

miércoles, 31 de enero de 2018

Semana de las Leyendas



La semana de las leyendas es una actividad organizada conjuntamente por la Fundación PRASA y EraseunavezCórdoba junto con otros colaboradores, que se celebrará entre los días 2 y 11 de febrero. La idea partió de las dudas que suelen surgir ante la fiabilidad histórica de los relatos legendarios entre los participantes en las rutas temáticas realizadas por la empresa dirigida por Teo Fernández. De ahí que, junto a una serie de rutas por la ciudad de Córdoba, durante la próxima semana se programen en la sede de la Fundación PRASA seis conferencias dedicadas a la realidad histórica en la que se basan algunos relatos legendarios.

El programa completo consta de una serie de visitas temáticas en las que se hablará de brujas, de la Mezquita, de mitología romana, de la Inquisición o de diferentes leyendas cordobesas. Las rutas, diseñadas por Eraseunavezccordoba, serán conducidas por especialistas en Historia e Historia del Arte. Para participar en esta actividad es necesario reservar plaza. La información sobre reservas, precios de las visitas, horarios, etc. puede encontrarse aquí.

Además, la actividad incluye 6 conferencias (acceso libre y gratuito hasta completar aforo) en la sede de la Fundación PRASA entre el martes 6 y el jueves 8 de febrero, conforme al siguiente programa:

Martes 6 de febrero:
19:00. Juan B. Carpio Dueñas (Director Fundación PRASA): Leyendas e investigación histórica: Una relación complicada.19:45. Israel Muñoz Gallarte (Profesor de Filología Clásica de la UCO): Phantasma, imago y espectro: personajes paranormales en el folclore mediterráneo en la Antigüedad.
 Miércoles 7 de febrero:
19:00. Gonzalo J. Herreros Moya (Investigador del Departamento de Historia Moderna de la UCO): De Villalones a Orives. La historia más allá de la leyenda.19:45. Miguel Torres Murillo (Cronista oficial de Santa Eufemia): Calabrés. Un gentilicio de leyenda.
 Jueves 8 de febrero:
19:00. María L. Rodas Muñoz (Concejala de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Montilla): Mito y realidad de Leonor Rodríguez “La Camacha”.19:45. Alberto J. Montejo (Director conjunto arqueológico Madinat al-Zahra): Mitos y leyendas de la Córdoba andalusí.

viernes, 17 de marzo de 2017

Cultura del olivar de sierra en Los Pedroches




Anoche, el gran espacio de acceso al Teatro El Silo de Pozoblanco se quedó pequeño para el numeroso público asistente a la presentación del proyecto Cultura del olivar de sierra en Los Pedroches. Se trata de una obra (libro + documental complementario) salida directamente de la Oficina de Patrimonio Histórico creada por el Ayuntamiento de Pozoblanco (y que espero sinceramente que pronto pueda recuperarse), que durante un año tuvo entre sus cometidos la catalogación de las antiguas molinas dispersas por nuestra sierra. Antonio Carrasco y Juan de la Cruz Cabrera, entonces técnicos de esa oficina, fueron los encargados de poner en marcha un trabajo que contó con la colaboración de Olivarera de Los Pedroches (Olipe).

El trabajo de Antonio y Juan de la Cruz pronto empezó a dar sus frutos, y ellos mismos se encargaron de proponer su difusión pública mediante un libro y una pieza audiovisual. Como indicó en la presentación Juan Antonio Caballero, presidente de Olipe, realizando un trabajo que supera con creces el exigido por un horario de oficina y que, añado yo, se prolongó en el tiempo mucho más de los 12 meses de duración de su contrato laboral.

Antonio y Juan de la Cruz plantearon, con gran acierto en mi opinión, y con una destacable dosis de generosidad, que su catálogo de molinas debía complementarse con textos en los que quienes más saben del tema nos hablaran del pasado, del presente y del futuro de nuestro olivar de sierra, y de su importancia patrimonial para toda nuestra comarca (para Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, que agrupan la mayor parte de la zona de cultivo, pero también para el resto de pueblos de la comarca, que también aportaban su trabajo en numerosas faneguerías).

De esta forma, el libro, dotado de un importante aparato gráfico y con una edición muy cuidada, incluye además del estudio de las antiguas instalaciones industriales de nuestra sierra, una serie de artículos que destacan la importancia del Patrimonio, tanto material como inmaterial, ligado a nuestros olivares.

Los biólogos Pedro López Bravo y Pedro López Nieves se encargan, con la solvencia que caracteriza todos sus trabajos, de introducirnos en el medio físico y natural de la sierra de Los Pedroches. Una primera parte absolutamente necesaria, porque es preciso conocer el espacio para poder comprender nuestra cultura del olivar. Y una introducción a la que sirve de perfecto complemento el texto del escritor Juan Bosco Castilla, reciente ganador del premio Solienses, que nos regala su particular visión del paisaje de La Sierra. Varias veces he comentado en artículos de este blog que, para mí, el espacio y el tiempo son los dos factores esenciales que nos permiten comprender el Patrimonio Histórico. Y, si los dos primeros artículos del libro se dedican al espacio, del tiempo se encarga Matías Sánchez  en su documentada historia del olivar en Los Pedroches. Como podréis imaginar, de lectura obligada.

Antonio García Herruzo (compañero "de fatigas" en tantas horas de archivo y lectura de documentos, enamorado de la historia, de la investigación y de la divulgación) y Tránsito Habas Sánchez (tan enamorada de la sierra, del olivar y del aceite como empeñada en reivindicar la importancia de la mujer en la sociedad y en la historia) son los encargados de continuar introduciendo en sus artículos el duro trabajo de la aceituna. Unos trabajos en los que las mujeres, como destaca Tránsito, siempre han sido parte esencial. Un trabajo duro, sobre todo el de la recolección, que sin embargo dejaba tiempo para la diversión: para cantar y bailar jotas, a las que dedica su artículo el musicólogo Luis Lepe, y a juegos como los que nos presenta (nuevamente) Antonio García Herruzo. Pero no todo es Patrimonio Inmaterial: el arquitecto Antonio Ángel Ballesteros, un verdadero especialista en Patrimonio Arquitectónico, nos ofrece una breve pero intensa panorámica sobre la arquitectura generada por el olivar y el aceite en la Sierra.

Llegados a este punto, resulta necesario conocer cómo se cultiva el olivar en este espacio, y a eso dedican su artículo Jesús Fernández de Castro y Jesús Fernández Habas, dos generaciones de olivareros por vocación. Y, para conocer nuestras molinas, también es conveniente tener una idea general de la evolución de los sistemas de extracción del aceite, base del artículo firmado por el Catedrático de Ingeniería Gráfica de la UCO Francisco Montes.

Llegamos así a la parte central del proyecto, la clasificación, estudio y catálogo de molinas, que se traduce en el textos en 3 artículos firmados por Antonio Carrasco y el catálogo realizado por Antonio y Juan de la Cruz. El modelo cooperativista en Los Pedroches y la historia de las más recientes almazaras de la comarca (Olipe, de Pozoblanco; Nuestra Señora de Luna, de Villanueva; San Antonio Abad, de Obejo; y la desaparecida FISA, también de Pozoblanco) es el tema central de los artículos firmados por Juan Antonio Caballero, Juan Gregorio Nevado, Antonio Alcaide y Juan de la Cruz Cabrera.

El libro termina con artículos de opinión, que intentan dejar abierto el debate sobre nuestra cultura del olivar. El primero de ellos, una mirada hacia el futuro por Jesús Fernández de Castro y Jesús Fernández Habas. El segundo, del presidente de Olipe, Juan Antonio Caballero. El tercero, de Francisco Ochoa López, presidente de la Cooperativa Nuestra Señora de Luna. El libro se cierra con un nuevo artículo de Antonio García Herruzo, esta vez relacionado con el habla del olivar.

J.A. Caballero, R. Rossi, E. Pozuelo, A. Carrasco y J.C. Cabrera, en la presentación de la obra
No puedo negar que sentí un enorme placer al comprobar la aceptación de esta obra durante la presentación de anoche. Se agotaron los ejemplares puestos a la venta,  aunque desde hoy mismo pueden adquirise tanto en librerías como a través de la librería virtual 17 pueblos, al módico precio de 18 €. Y tengo que agradecer que, durante la presentación, todos los intervinientes (Rosario Rossi, concejala de cultura; Emiliano Pozuelo, alcalde de Pozoblanco; Juan Antonio Caballero, presidente de Olipe, y los autores, Antonio y Juan de la Cruz) se acordaran de mí y del trabajo realizado cuando yo era concejal de cultura. Muchas gracias. Aunque, como comentaba con Rossi al finalizar el acto, nuestra labor como responsables políticos sólo ha sido la de facilitar el trabajo de los profesionales (el mío, al poner la semilla y dirigir los primeros pasos de esta criatura; el de Rossi, al culminarlo con todo el cariño que demuestra esta cuidada edición). Ellos, Antonio Carrasco Bautista y Juan de la Cruz Cabrera García-Arévalo, son quienes han coordinado el trabajo, quienes han seleccionado y dado las instrucciones necesarias a ese gran elenco de colaboradores, quienes han contactado con los propietarios, con antiguos trabajadores de almazaras y antiguos aceituneros... Y merecen todas las felicitaciones por hacernos este magnífico regalo y reivindicar la importancia de la cultura del olivar de sierra en Los Pedroches. Gracias, y enhorabuena.

viernes, 24 de febrero de 2017

Entre la Historia y la Leyenda: de nuevo sobre la Virgen de Luna



Cuando, hace unos meses, Rafa me pidió un artículo para el boletín anual de la Cofradía de la Virgen de Luna de Pozoblanco, pensé en volver sobre un tema que me gusta especialmente: la verdad histórica que puede esconderse tras la leyenda que nos cuenta cómo la villa de Pedroche habría perdido sus derechos sobre la imagen, el santuario y el culto. Es verdad que en este caso me repito, ya que había dedicado al tema dos entradas en este blog (1 y 2) e incluso dos pequeños artículos en el semanario La Comarca (1 y 2). Pero como -ya lo he dicho- el tema me parece muy interesante, y el ámbito de difusión de este boletín es diferente, he vuelto a escribir sobre la crecida del arroyo y la formación de los concejos en las antiguas aldeas de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba.

lunes, 27 de julio de 2015

Aliara y la música tradicional de Los Pedroches

Programa del FolkPozoblanco 2015
Anoche tuvimos la oportunidad de disfrutar de un buen concierto de Aliara en la Plaza de las Siete Villas de Pedroche, como aperitivo del FolkPozoblanco 2015, que se celebrará el próximo fin de semana en Pozoblanco. De Aliara y del festival he escrito en varias ocasiones en este blog (1, 2 y 3), y ahora reproduzco el texto publicado el pasado sábado 25 de julio en la sección "Patrimonio Histórico de Los Pedroches" del semanario La Comarca.


*     *     *

Ahora que se acerca la celebración de la edición número 27 del festival FolkPozoblanco, no quiero dejar pasar la ocasión para hablar de la importancia del Patrimonio Inmaterial y, en concreto, de la música tradicional. Durante las últimas décadas, diferentes grupos de personas han trabajado desde los distintos pueblos de nuestra comarca para conservar viva nuestra memoria musical. Resulta especialmente destacable la labor de investigación y difusión realizada por Luis Lepe y el trabajo de grupos como Jara y Granito desde Villanueva de Córdoba, Alcaria desde Alcaracejos o la Agrupación Musical Gachera desde Pedroche, por poner algunos destacados ejemplos. Pero permitidme que, en este artículo, destaque especialmente el impresionante regalo que, durante más de 30 años, nos ha ido dejando Aliara.
Como ocurre con el patrimonio arqueológico, monumental o documental, también la música tradicional, como parte de nuestro Patrimonio Inmaterial o Intangible, está muy relacionada con la historia de nuestra comarca. Una tierra hoy aislada, lejana respecto a los grandes centros de decisión, pero que históricamente ha estado íntimamente conectada tanto con la Meseta como con el Valle del Guadalquivir. No en vano algunos de los principales pasos naturales que conectan el centro de la Península con el sur andaluz cruzan nuestra comarca. Unas importantes rutas comerciales utilizadas desde la Prehistoria y que se mantuvieron activas hasta tiempos mucho más recientes por el trasiego de los pastores de la transhumancia. De ahí que las canciones que nuestros mayores repetían estén muchas veces influidas por el folclore castellano, e incluso cántabro o gallego.
A finales del siglo XVIII, por diferentes intereses económicos y políticos, la comunicación entre Castilla y Andalucía se traslada al puerto de Despeñaperros. La comarca de Los Pedroches comienza, ahora sí, un largo período histórico de olvido y aislamiento. Al abandonarse las rutas históricas y quedar lejos de las grandes vías de comunicación, nuestra comarca perderá los continuos contactos con el exterior. Un cambio que fue muy negativo para su desarrollo económico, pero que permitió la pervivencia de una cultura tradicional característica hasta bien avanzado el siglo XX.
En distintas ocasiones he hablado de la fragilidad del Patrimonio Histórico y de la necesidad de velar por su conservación. Esto, que resulta evidente en el caso del Patrimonio Monumental, no siempre lo vemos tan claro en unas formas de nuestro patrimonio que no son tangibles. Nos alarmamos ante las grietas que puedan surgir en la torre de la iglesia, en el castillo, pero olvidamos frecuentemente que la globalización, apoyada en impresionantes medios de comunicación de masas, ha transformado completamente nuestra cultura, que cada vez está más lejos de la de nuestros abuelos y más cercana a la existente en cualquier otro punto del planeta. Son los tiempos, y no podemos –tal vez tampoco debamos- luchar contra todos estos cambios. Pero sí tenemos la obligación de conservar nuestra memoria, la que nos han dejado nuestros mayores, para transmitirla a quienes nos sucederán.
En este sentido, me parece fundamental la labor que, en Los Pedroches, han realizado los componentes de Aliara desde la formación del grupo en 1978. Por una parte, desarrollando un impresionante trabajo de investigación con el que han conseguido mantener vivas unas letras y unas melodías que cada vez iban recordando menos personas. Impidiendo que, con la desaparición paulatina de nuestro mayores, que aún conservaban en su memoria las canciones de su infancia, de su vida, perdiéramos todos una parte importante de nuestro Patrimonio. Por otra parte, y no menos importante, contribuyendo a concienciarnos a todos de la importancia de este patrimonio musical. Todos sabemos que no se conserva lo que no se aprecia. Y no se puede apreciar lo que no se conoce. Aliara nos ha hecho conocer una parte importante de nuestra cultura tradicional y a través de sus conciertos, y sobre todo de las 26 ediciones del FolkPozoblanco, nos han hecho disfrutar de nuestra música.
Conocemos, apreciamos y disfrutamos con las jotillas que se cantaban en las antiguas faneguerías durante la recogida de la aceituna, con las coplas de piconeros, pastores, segadores, con las antiguas tonadas religiosas. Una música que está profundamente enraizada en nuestra comarca y que nos permite conocer mejor nuestra historia y, en definitiva, conocernos mejor a nosotros mismos. Y todo ello gracias a una serie de personas que se han preocupado por recoger testimonios orales para rescatarlos del olvido al que estaban abocados.

No sólo es mérito de este grupo concreto, por supuesto, pero creo que debemos reconocer que Aliara ha sido fundamental en este proceso. Y así se le reconoció públicamente en 2001, cuando obtuvo el Premio Andalucía de la Música al mejor trabajo de música tradicional o, más recientemente, el premio “una vida al son” otorgado por el Festival Al son de la Subbética. Creo que desde Los Pedroches tenemos que sumarnos también a los aplausos que recibe Aliara lejos de nuestros pueblos. Porque, además de todo lo dicho, sus componentes trabajan año tras año para ofrecernos, por puro amor al arte, a la cultura, a la música, uno de los más importantes festivales de música tradicional de nuestro país. Por el FolkPozoblanco han pasado iconos del folk como Nuevo Mester de Juglaría, Los Sabandeños, Luar na Lubre, Eliseo Parra, Jaime Lafuente… Y hemos descubierto a nuevos valores que, como ocurriera el año pasado con Ringorrango, nos han sorprendido con su extraordinaria calidad. En esta edición, después del pistoletazo de salida que supuso el concierto de Acetre el mes pasado, vibraremos con Pepica y los Bichejos, Olga y los Ministriles, la Banda Morisca, Wyrdamur, Mujeres con Raíz y, por supuesto, Aliara. Y disfrutaremos aún más sabiendo que lo mejor está por venir. Porque tenemos la suerte de contar con Aliara y con muchas ediciones futuras del FolkPozoblanco. A disfrutarlo.
Aliara, en el patio de la Salchi. Foto: Rafa Sánchez para www.pozoblanco.es

lunes, 30 de diciembre de 2013

Los Piostros, por Pedro de la Fuente


Fiestas de Pedroche: los Piostros y la Función de los Soldados es el título del libro de Pedro de la Fuente que se presentó el pasado viernes en la Biblioteca Pública de Pedroche, con una nutrida asistencia de público. Me tocó intervenir en la presentación, a medias como historiador y a medias como amigo del autor.

Pedro hace un recorrido completo por la fiesta de Los Piostros a través de tres capítulos, dedicados respectivamente a la historia (Los Orígenes), la descripción sistemática de los ritos (La Celebración) y los principales elementos que la forman (La Estampa).Con una estructura similar nos presenta la evolución de la Función de los Soldados desde sus orígenes, hace un siglo, hasta la actualidad. Enmarcando el texto encontramos dos colaboraciones externas: el epílogo firmado por Antonio Merino Madrid y un prólogo que Pedro quiso que escribiera yo.


"Pedro no es historiador, ni folclorista, ni antropólogo. Pero quizá sea la persona que más tiempo ha dedicado a conocer y difundir los Piostros y las tradiciones de Pedroche. Con su trabajo en el Ayuntamiento, a través de distintas páginas de internet y ahora con esta obra. Este libro nos ayudará a conocer mejor ambas fiestas. Además, es un magnífico instrumento para garantizar su conservación. Pero por encima de todo nos hará disfrutar con su lectura y valorar más nuestras tradiciones. De Pedroche y de Los Pedroches" [prólogo; p. 15].

Presentación. Foto Peter Font para Pedroche en la red.



jueves, 7 de marzo de 2013

Diálogos con la cultura: Pozoblanco

Pinchar para acceder al programa completo de Reflejos

El próximo fin de semana, la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba y sus zonas aledañas se llenarán con los reflejos de Pozoblanco. Se trata de un programa cultural y de promoción de los pueblos que, impulsado por la UCO (y especialmente por Eulalio Fernández, decano de la Facultad de Letras), la asociación de vecinos y la de empresarios de la judería, pretende tanto diversificar la oferta turística en el Casco Histórico de Córdoba como promocionar en la capital los principales valores culturales, patrimoniales y turísticos de los pueblos de la provincia. En mi opinión, una iniciativa magnífica.

El programa de actos es muy variado, inciándose el viernes día 8 de marzo con una nueva edición de los "Diálogos con la cultura" que periódicamente organiza la UCO y que en esta ocasión estarán dedicados a los proyectos culturales de Pozoblanco. No caben, evidentemente, todas las actividades culturales que, tanto organizadas desde la concejalía como desde las activas asociaciones locales, tienen lugar en Pozoblanco. Por ello, se han escogido cuatro proyectos señeros, que serán los que se difundan en esta ocasión.

No cabe ninguna duda de que la edición de las Obras Completas de Juan Ginés de Sepúlveda (de la que ya he hablado en alguna ocasión anterior) es un proyecto de una gran envergadura. Sepúlveda es uno de los hijos más ilustres de Pozoblanco, y uno de los intelectuales más destacados del Renacimiento español, y esta edición está destinada a convertirse en una referencia imprescindible durante las próximas décadas. Para presentar el proyecto, que se encuentra en su recta final tras haberse ampliado en su fase final con dos nuevos volúmenes, contaremos con el coordinador general de la obra, Prof. Dr. Emilio Cabrera Muñoz, catedrático de Historia Medieval (emérito desde su reciente jubilación) de la Universidad de Córdoba.

Durante el mes de julio se celebran en Pozoblanco dos festivales con una gran proyección. Este año tendrá lugar la 25 edición del Folk-Pozoblanco, organizado en colaboración con el grupo Aliara. La cabeza visible del festival es José María Sánchez, que estará con nosotros el viernes en Córdoba para hablar de la importancia de esta imprescindible cita con la música tradicional de Los Pedroches. De creación más reciente, pero con una gran proyección, es el festival de jóvenes artistas emergentes andaluces Periscopia. La gestión artística está encomendada al colectivo cultural La Casa de los Monos, cuyo director, Manuel Marín, nos hablará sobre esta interesante propuesta.

Por último, Angélica Cabello, directora de la Biblioteca Pública Municipal de Pozoblanco explicará la importancia del programa de animación a la lectura Pozoblanco Lee y de su actividad más destacada: el Salón del Libro, que fue galardonado en su anterior edición con el prestigioso premio María Moliner del Ministerio de Cultura.

Abusando del tópico, puedo decir que en esta ocasión no están todos los que son, pero sí son referentes culturales de gran importancia en Pozoblanco y la comarca de Los Pedroches quienes estarán a partir de las 11 horas en la Facultad de Filosofía y Letras.

lunes, 21 de enero de 2013

Museos y desarrollo local. Francisco Godoy: el Museo del Pastor de Villaralto



Título:            El Museo del Pastor de Villaralto
Ponente:        Francisco Godoy Delgado.
Lugar:            Fundación PRASA. Avda. Gran Capitán, 2. Córdoba
Fecha:           Miércoles 23 de enero de 2013
Hora:             20 h.

Organiza: Fundación PRASA – Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba – Real  Academia de Córdoba.


Dentro del ciclo de conferencias “Museos y desarrollo local”, organizado por la Fundación PRASA con la colaboración de la Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba y la Real Academia de Córdoba, el próximo miércoles 23 de enero, a las 20 h., Francisco Godoy Delgado impartirá una conferencia sobre el Museo del Pastor de Villaralto.

Creado por el Ayuntamiento de Villaralto en 2006, el Museo del Pastor tiene como finalidad la de contribuir a la difusión de una actividad, el pastoreo, que está íntimamente ligada no sólo a la historia de esta localidad, sino también a la de la mayor parte de las poblaciones que forman actualmente la comarca de Los Pedroches, como ya indiqué en una ocasión anterior. Está ubicado en una casa que es muestra de la arquitectura popular de esta comarca, formada por tres espacios interconectados: la planta baja y el corral sirven para el desarrollo del discurso expositivo, mientras que la cámara o planta alta cumple funciones de servicio administrativo y alberga las áreas de conservación e investigación. (Más información en la entrada que le dedicó hace tiempo solienses y, sobre todo, en su interesante página web).

Andrés Pastor, JB Carpio, Paco Godoy, Lola Baena,
David Luque y Ramón Corzo, en Torrecampo
Francisco Godoy Delgado, nacido en Villaralto, es miembro del Cuerpo Superior Facultativo de Conservadores de Museos. Actualmente trabaja en el departamento de Difusión del Museo de Bellas Artes de Córdoba, además de dirigir el Museo del Pastor de su localidad natal, al que dedicará esta charla.

Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad Autónoma de Madrid, Paco Godoy se especializó pronto en arqueología, trabajando en diferentes yacimientos andaluces. El 9 de marzo de 1990 fue nombrado director del Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba, cargo que desempeñó hasta 2001. Durante estos más de 11 años, el museo experimentó una importante transformación, poniéndose las bases para el desarrollo de su actual programa museológico. Entre 2002 y 2006 trabajó como Conservador del Patrimonio Arqueológico en la Delegación Provincial en Córdoba de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, para pasar en junio de ese año a ocupar la plaza de Conservador de Museos  en el Museo de Bellas Artes de Córdoba, donde hoy trabaja. Entre 2004 y 2005 Francisco Godoy se encargó además de realizar el proyecto para el Museo del Pastor de Villaralto, centro que dirige (de manera altruista) desde entonces.

Durante todo este tiempo, Francisco Godoy ha impartido innumerables conferencias sobre arqueología y museología, y ha escrito igualmente un buen número de artículos de investigación. Ha estado muy ligado a la difusión del Patrimonio Histórico de Córdoba y su provincia, desempeñando un papel fundamental en la creación de la Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba, con la que colabora de forma muy activa.

Con su conferencia, Paco Godoy nos acercará no sólo al pueblo de Villaralto y su Museo, sino también a una actividad, el pastoreo, muy ligada a la historia deLos Pedroches.

En el corral se expone un chozo, elemento característico del paisaje pastoril

martes, 1 de enero de 2013

Feliz 2013

[Foto: Esther Cortés]

Utilizo esta foto, tomada en la pequeña exposición de piezas con la que desde el Museo PRASA Torrecampo colaboramos en el Belén Viviente, para desearos lo mejor para este año que tenemos recién estrenado.

Tenía previstas algunas entradas en el blog que, por acumulación de trabajo en este fin de año, finalmente no he tenido tiempo de preparar. Pendientes quedan porque, de todas formas, hoy es día de concierto desde Viena y saltos de trampolín, y no de muchas lecturas...

martes, 25 de septiembre de 2012

Leyendas e historia: sobre la Virgen de Luna - y II.

Dehesa de la Jara. Foto: MTB - Los Pedroches.
[Viene de la entrada anterior]

Si es cierto que Pedroche perdió sus derechos en torno a la Virgen de Luna en algún momento, este hecho debió de producirse hacia mediados del siglo XVI. Una vez delimitado el tiempo, debemos centrarnos en el espacio. ¿Dónde se sitúa geográficamente esta leyenda? El santuario de la Virgen de Luna está dentro de la dehesa de la Jara, en el quinto llamado de Navarredonda. La Dehesa de la Jara, Ruices y Navas del Emperador pertenecía al término común de la ciudad de Córdoba, y era directamente controlada desde los concejos de las villas realengas de la comarca, Gahete (Belalcázar) y Pedroche. Con la señorialización de Gahete en 1444, será Pedroche el único concejo encargado del control de la dehesa y, lo que no es menos importante, el beneficiario único de sus frutos.

El nacimiento y crecimiento de diferentes aldeas en el entorno de Pedroche durante el siglo XV no tendría por qué ocasionar cambios hasta que algunas de ellas comienzan a independizarse de la villa matriz y formar concejos autónomos. Cuando Torremilano y muy pronto Pozoblanco, Torrecampo, Alcaracejos y finalmente Añora y Villanueva de Córdoba consiguen su total autonomía, hay algo importante que está cambiando. Porque, aunque el titular legal de la Dehesa de la Jara había sido durante toda la Baja Edad Media el concejo de la ciudad de Córdoba, en la práctica las tierras habían sido administradas desde el único concejo del entorno, el de Pedroche. La creación de esos nuevos concejos dependientes no ya del de Pedroche, sino directamente de la ciudad, les convierte en instituciones situadas al mismo nivel jurídico que el concejo de la villa matriz. ¿Quién mandará, a partir de ahora, en la dehesa de la Jara? Y, con ella, ¿quién ostentará a partir de ahora la titularidad de las tierras en las que se asienta la ermita de la Virgen de Luna? ¿Pedroche, en función de los antiguos derechos adquiridos, o los nuevos concejos de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, por estar situada entre estas dos poblaciones ahora convertidas en villas independientes?

Contra lo que podríamos imaginar, no llegó a plantearse la necesidad de realizar una delimitación de los términos municipales de cada una de las villas, sino que se estableció un sistema de explotación mancomunada: los concejos se reúnen periódicamente en la ermita de Piedrasantas (Pedroche) para repartir yerba y frutos de la dehesa, celebrándose además cuantas reuniones extraordinarias fueran necesarias para dirimir problemas concretos que pudieran surgir. La dehesa era explotada conjuntamente por las ahora llamadas Siete Villas (Pedroche y seis de sus antiguas aldeas, ya independientes), por más que cada una de ellas pusiera un interés especial en la zona más cercana, que solía ser aprovechada preferentemente por sus vecinos. Este proceso puede conocerse mejor a través del recién creado Centro de Interpretación de las Siete Villas de Los Pedroches, al que dediqué una entrada hace unos meses.

Ermita de la Virgen de Luna. Foto Ayto. Pozoblanco
La ermita de la Virgen de Luna estaba, por lo tanto, en el antiguo término de Pedroche, que tras la independencia de las aldeas se mantuvo como término común de las Siete Villas de Los Pedroches. Y, por su situación, en una zona de confluencia de los intereses de los vecinos de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba. La ruina en que se encontraba el santuario a fines del siglo XVI nos indica que necesariamente debía de existir antes de la concesión a Villanueva del privilegio de villazgo con el que se independiza de Pedroche. Y, aunque no tenemos datos para afirmarlo con rotundidad, todo parece indicar que este lugar de culto existía como tal antes de la independencia de Pozoblanco, y muy probablemente incluso antes de los inicios del siglo XV, fecha que tradicionalmente se admite como la de su origen.

El santuario de la Jara, por lo tanto, habría pertenecido a la villa de Pedroche y a sus vecinos, entre los que estaban los habitantes de las aldeas dependientes. Sería una de las ermitas rurales secundarias de una población que contaba con Nuestra Señora de Piedrasantas como lugar principal de culto mariano. En este contexto, podemos entender (aunque repito que sin tener documentos que lo demuestren fehacientemente) que los vecinos de Pozoblanco y Villanueva, cuando comienzan a luchar por la independencia de sus aldeas -con la consiguiente formación de un espíritu local propio y diferenciado- pongan sus miras en un centro religioso que no sólo dotaría a estos nuevos concejos de un importante elemento identitario que los diferencia de Pedroche, sino también de un mayor control del territorio que les resulta de más interés.

Pozoblanco, y más adelante Villanueva de Córdoba, conseguirían la independencia de sus concejos respecto al de la villa de Pedroche, pero compartirían sus términos con ésta. Por lo tanto, el santuario de la Jara sería también común a las Siete Villas, permaneciendo ligado a la villa matriz desde la que se creó, Pedroche, y a las dos nuevas villas que, por cercanía, lo han asumido como propio, Pozoblanco y Villanueva.

No sabemos si fue un día de gran tormenta o no, pero lo cierto es que Pedroche, que indudablemente había tenido unos derechos iniciales sobre el lugar y por lo tanto sobre el culto, los fue abandonando. Quizá la tormenta sea el recurso narrativo, legendario, pero entre líneas aún se puede leer la historia: llegado un determinado momento, no muy lejano a los años centrales del siglo XVI, la Virgen de Luna pasa a ser compartida exclusivamente por Pozoblanco y Villanueva, poblaciones para las que se ha convertido en seña de identidad, ante la indiferencia de una villa de Pedroche para la que el lugar ha perdido el significado territorial que pudiera tener de antiguo. Y a partir de este momento se organizan aspectos fundamentales, que incluyen posiblemente la organización de unas cofradías militarizadas que parecen guardar semejanzas con el sistema de organización interna de los Tercios de Flandes.

La ermita de la Virgen de Luna, ya compartida por Pozoblanco y Villanueva, seguirá siendo un símbolo de identidad local y de control del territorio. No en vano, las frecuentes disputas entre los dos pueblos en torno al santuario y a la propiedad de la imagen están directamente relacionadas con las tradicionales diferencias en el modo de reparto de los lotes de la dehesa. Pero eso ya es otra historia que merece un espacio aparte.

Los "hermanos". Foto Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico