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lunes, 3 de febrero de 2020

Córdoba en Púrpura. Un programa sobre el patrimonio bajomedieval de la ciudad

Para el mes de febrero, el siempre activo Rafael Pérez de la Concha ha programado desde la Unidad de Turismo y Patrimonio de la Humanidad multitud de actividades en torno a la Córdoba bajomedieval, englobadas bajo el título "Córdoba el Púrpura" (el programa completo puede consultarse, por ejemplo, aquí). Como desde hace unos años ocurre con la Córdoba romana, andalusí o judía, la actividad trata de difundir la riqueza histórica y patrimonial de la ciudad en sus diferentes etapas históricas, incluyendo en esta ocasión la que solemos llamar "Córdoba Cristiana".

Entre las actividades, el también muy activo Ricardo Córdoba (investigador reconocido, catedrático de Historia Medieval, decano de la Facultad de Filosofía y Letras y, por si le sobrara tiempo, siempre enredado en estos proyectos que tratan de difundir la historia abriendo su conocimiento al conjunto de la sociedad) coordina una serie de conferencias que tendrán lugar en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras.

Y allí estaré este próximo miércoles día 5 de febrero, para hablar de las afueras, del entorno occidental de la ciudad entre los siglos XIII y XVI, de la falda de la Sierra y de Córdoba la Vieja, esa enorme cantera que proporcionaba sillares de la antigua capital califal, Medina Azahara, a edificios tan significativos como la colegiata de San Hipólito o el Hospital de San Sebastián.

El programa completo merece la pena. Y si queréis saber algo más sobre Medina Azahara cuando ya no era casi nada más que campo, y de la estrecha relación que también tuvo en la Baja Edad Media Córdoba con la falda de la Sierra, ya sabéis: el miércoles 5, a las 19 horas, en la Facultad de Filosofía y Letras. Invitados quedáis.


viernes, 6 de diciembre de 2019

Los Pedroches en el universo beréber


Tres de las cerámicas del Museo PRASA Torrecampo en la exposicíon de la Alhambra

Ayer, día 5 de diciembre, se inauguró en el Palacio de Carlos V de la Alhambra de Granada la exposición "La Granada zirí y el universo beréber", que nos presenta una interesante colección de piezas fechadas en el siglo XI y procedentes de diferentes museos europeos y del norte de África. Una muestra, comisariada por Antonio Malpica (catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Granada) y organizada conjuntamente por el Patronato de la Alhambra y el Generalife y la Fundación El Legado Andalusí, en la que la comarca de Los Pedroches está muy bien representada a través de 22 piezas aportadas por el Museo PRASA Torrecampo.

Candil, amuleto y cinco anillos del Museo PRASA Torrecampo,
junto a la inscripción sobre hueso aparecida en Vascos (Toledo)
Durante los últimos tres años, la idea inicial de reivindicar a la dinastía zirí, fundadores del Reino de Granada y responsables del traslado a la ciudad de su capital a inicios del siglo XI, ha ido transformándose hasta dar lugar a una muestra en la que la historia granadina está completamente arropada por el "universo beréber", por aquellos otros territorios poblados en la Edad Media fundamentalmente por beréberes y que habitualmente pasan desapercibidos bajo el esplendor de las élites árabes gobernantes. Pero estos grupos responsables de la creación de la Taifa granadina eran mayoritarios entre los musulmanes que poblaban extensas áreas de al-Andalus. Entre ellas, las tierras que hoy integramos en la comarca de Los Pedroches.

Los Pedroches, muy presentes en el discurso
Precisamente la presencia de Los Pedroches es especialmente destacable (tengo que dar las gracias a Carmen, siempre dispuesta a reivindicar su tierra y que desde la organización siempre se preocupó por conseguirlo). De hecho, tras la primera visita a la exposición salgo con la impresión de que nunca antes había visto nuestra comarca tan bien posicionada en la historia narrada. En ninguna exposición, pero tampoco en ningún libro. Porque la exposición no va de Los Pedroches, pero los cita. En numerosas ocasiones. Y sitúa a nuestra comarca como uno de aquellos espacios centrales para el estudio del poblamiento beréber en al-Andalus. Destacando la riqueza de su cultura material y las grandes similitudes que encontramos entre las cerámicas de Torrecampo y las de la Granada zirí, y entre todas estas piezas del siglo XI y las que aún fabrican los alfareros norteafricanos en nuestros días.

Posiblemente hayáis tenido noticias de esta exposición, porque la presencia de la Reina (junto al Ministro de Cultura y al Presidente de la Junta de Andalucía) en la inauguración de ayer supone una enorme repercusión mediática. No es fácil colocar una imagen de una exposición arqueológica entre las páginas del Hola pero, aunque los lectores puedan estar más interesados en el traje de dos piezas de Felipe Varela que vestía Letizia que en el devenir de ese reino granadino que con tanta pena recordaba el último rey zirí (destronado por los almorávides, las memorias de Abd Allah son uno de los textos
medievales más interesantes que conozco, porque rara vez podemos contar con el testimonio de los derrotados), y aunque las imágenes se pueblen con el famoseo político de gentes más interesadas en salir en la foto que en descubrir el mundo beréber el siglo XI, lo cierto es que la Granada zirí y el universo beréber sale hasta en el Hola.

Siempre es fácil recomendar una visita a la Alhambra. Y es una recomendación segura: la Alhambra no defrauda. Hasta el próximo 21 de abril de 2020, esta exposición temporal ofrece un aliciente más al público en general, pero sobre a los que somos de Los Pedroches, para visitar Granada. Os dejo para terminar alguna fotillo más tomada sobre la marcha.

[Más información en Solienses]


Más de las mitad de las cerámicas de esta espectacular vitrina
pertenecen a las colecciones del Museo PRASA Torrecampo

Cerámicas del Museo PRASA Torrecampo (las dos primeras)
en el telediario del Canal Sur

Jarro vidriado con dos asas y bote en "verde y manganeso" de nuestro museo

Espectacular la imagen sacada del telediario de TVE, en la que
aparecen siete piezas del Museo PRASA Torrecampo.

A la derecha, lápida funeraria del Parque del Salvador (Pedroche)
en el espacio destinado a la epigrafía

La inauguración


jueves, 3 de enero de 2019

La Mezquita y los 40 que saben. Reacciones al informe, 2.

No es la Crónica de los Veinte Reyes. No.


Y luego está lo de los 40 que saben. Es cierto que son pocos frente al centenar que pedía hace un tiempo el reconocimiento de la titularidad pública de la Mezquita. Pero, en cualquier caso, impacta que 40 profesores de universidad se adhieran con entusiasmo a esta demostración científica de que la fe puede mover montañas.

Así terminaba la entrada anterior, que escribí... Hace más de cuarenta días. Y, aunque la razón pueda hacer poco frente a lo que la Iglesia ha convertido en razón de fé, como escribiera Carmelo Casaño refiriéndose a este asunto, intentaré terminar lo que empecé. Porque el hecho de que la Iglesia cordobesa consiguiera la adhesión (inquebrantable, supongo) de 40 profesores universitarios me lleva a hacer dos reflexiones, una cuantitativa y la segunda cualitativa. Procedamos por partes, pues.


1. Lo cuantitativo.


La mayor parte de los titulares de prensa referidos al documento suscrito por una serie de profesores en apoyo de las teorías del cabildo de la Catedral de Córdoba nos habla de "los 40" o de "más de 40", como titulan ABC, Diario Córdoba, El Día de Córdoba... Si un tiempo atrás, la carta a El País de un medievalista consiguió con rapidez 100 adhesiones de especialistas, y teniendo en cuenta la enorme influencia de la Iglesia Católica, resulta extraño que sólo consiguiera 40 firmas para su manifiesto. Quizá la explicación esté en el valor simbólico de este número, unión del 4 (los 4 puntos cardinales, los 4 elementos...) con el 0 (la nada, pero también el todo). Un valor que se confirma en los textos bíblicos, que nos hablan de los 40 días con 40 noches que duró el Diluvio, los 40 años que pasaron los judíos errando por el desierto, después de que Moisés tardara 40 días en bajar del monte Sinaí con las Tablas de la Ley. Los mismos 40 días durante los que aterrorizó Goliat a los judíos, antes de ser vencido por David. Y también a los 40 días fue presentado Jesús en el Templo, y durante 40 días ayunaría en el desierto, como también fueron 40 días los que transcurrieron más tarde entre su Muerte y su Ascensión a los cielos. Luego está lo de Alí Babá, pero eso no sale en la Biblia.

Si esa ha sido la intención del cabildo, no me queda más que reconocer su valor. Poético, por decirlo de alguna forma, pero valor al fin y al cabo. Pero si no es así, empezamos con un fiasco: la Iglesia sólo ha conseguido la firma de 40 incondicionales. Unos profesores universitarios a los que, además, parece no creer ni la prensa. Ya el 16 de septiembre, en un artículo de opinión radicalmente contrario al informe ("Jurídicamente inane, políticamente sectario" titulaba Díaz-Vieito su opinión) se podía leer el siguiente subtitular: "El nivel jurídico del escrito sobre la Mezquita -la parte histórica es, sin embargo, de factura notable- es ínfimo, incurriendo de manera permanente en incoherencias e inexactitudes". Una opinión que, en un caso poco frecuente de aplauso entre diarios, vemos enlazada el día 18 en el mismísimo ABCRecientemente el director de El Día de Córdoba, en el editorial del resumen anual del año 2018 publicado por su diario, critica el informe de la Mezquita como "un documento que ha recibido numerosas críticas por sus escasas aportaciones, más allá de las históricas". Lo que entiendo como un reconocimiento a las aportaciones históricas de ese documento, contra lo que dicen "los que saben". ¡Qué palo para algunos que se creen sabios que lo que escriben dos ignorantes (uno de ellos, yo, ni siquiera profesor de Universidad) tenga más crédito que las opiniones de estos 40 insignes especialistas!

2. Lo cualitativo.


Más importante me parece intentar ver qué argumentos usan y quiénes son esos 40 profesores que se presentan a sí mismos como "los que saben". Aunque sólo sea para caracterizarlos a grandes rasgos.

Respecto a los argumentos que esgrimen, lamento deciros que no son pobres: son patéticos. La propia duda, en el primer párrafo, entre "Catedral o Mezquita Catedral" (sic) es significativa: o no saben de lo que hablan o intentan evitar usar la denominación oficial del monumento. Con la intención que ellos sabrán (política no, claro está, que ellos no están cargados de ideología, a Dios gracias). Para realizar su crítica, se basan esencialmente en la "autoridad" que les ofrecen sus puestos universitarios (obtenidos por la gracia divina, supongo). Ser profesores universitarios es lo que les da credibilidad, por más de que el parentesco entre algunos de los firmantes pueda resultar, como mínimo, muy sospechoso. Con esa autoridad, desgranan una serie de afirmaciones sin ninguna constancia documental ni argumental, que considero inútil tratar de explicar (a algunas cosas ya contestó Alejandro García Sanjuán en este artículo). Sólo, para comprobar la objetividad y falta de carga ideológica de los que suscriben, entresaco algunas ideas textuales.

Los 40 se consideran a sí mismos "personas de criterio",  "verdaderos cultivadores de la disciplina", ya que "hemos dedicado buena parte de nuestra vida a la docencia y a la investigación de la Historia Medieval". Oye, que no tienen abuela. Frente a ellos, ese "pequeño número de supuestos expertos" empeñados en "ofrecer cobertura a disputas ideológicas o de intereses" mediante "irresponsables maniobras". Que no hay color, vamos. Se les ve a la legua lo objetivos que son no sólo en el fondo, sino hasta en la forma de su escrito. 

Y los 40 expresan brevemente en este documento cuál es, a su juicio, la metodología correcta de la investigación histórica, destacando en contraposición lo que hemos hecho desde la comisión municipal, es decir "la utilización que el informe pretende hacer de la Historia". Porque "como historiadores no podemos permitir que se afirme que el edificio no ha pertenecido o ha dejado de pertenecer en algún momento a la Iglesia Católica". Vamos a ver, nuestro informe va relatando una serie de indicios, sustentados en documentación, que nos llevan a una conclusión. Pero ese no es el método correcto, claro está, porque la metodología según la entienden los 40 consiste en respetar "los conocimientos adquiridos hasta hoy por la comunidad científica". Algo avalado, además, por "innumerables estudios, fuentes y documentos" que casualmente no citan... porque no existen dichas fuentes ni dichos documentos. Claro que, para ellos valen más sus creencias que la investigación científica, ya que lo que les asusta es que "dar por buenas las afirmaciones de la Comisión municipal tendría el inopinado efecto de convertir inmediatamente en meramente falsos o extender la duda sobre múltiples hechos y procesos que positivamente conocemos". Y puede que les asuste pensar que de cuestionar sus apuntes amarillos a cuestionarlos a ellos mismos como profesionales sólo hay un paso. Y puede que eso, perder esa posición que les permite pontificar sin demostrar nada, les asuste mucho más que ir al infierno por pasarse la vida mintiendo. El ultracatolicismo, que fabrica agujas con unos agujeros grandíiiiiiiisimos.

Como veis, todo muy "científico" ¿no? A ver, que ya había avisado de que estas gentes creen que la fe puede mover montañas. Aunque olvidan, cuando proclaman en prensa las grandes maravillas de la gestión por parte del Cabildo de la Catedral, hacerse la pregunta pertinente: ¿y esto quién lo está costeando?

Pero ¿quienes son estos cátedros tan pagados de sí mismos? Bueno, perdón, que los que les pagamos somos nosotros. Pues, como podréis suponer, la nómina está repartida entre diferentes grupos ultracatólicos y de extrema derecha aglutinados casi sin excepción por el pensamiento joseantoniano. Purita Falange, como nos muestra esa profesora madrileña cuya acción más conocida es el beso a la bandera del aguilucho conmemorando la victoria de Franco en la Guerra Civil. Algunos de ellos llegan a acusarme por ahí de haber cobrado por el informe (¡nada menos que en petrodólares! Cuando ya sabéis que lo que ha hecho ha sido costarme el dinero) mientras quienes han disfrutado de sobresueldos, cargos y prebendas (y de algo más) a cargo de la Iglesia Católica han sido precisamente ellos. 

Algunos de los firmantes amplían sus opiniones en entrevistas o artículos de prensa. Simplemente se dedican a repetir mentiras que, si no consiguen convertir sus ideas en verdades, al menos pueden engañar a alguien más cada vez. Con esa técnica del repetir, repetir, repetir que tan bien describe para el asunto de la propiedad de la Mezquita Catedral un genial artículo de Antonio Pintor en Diario 16García Moreno o Sánchez Saus, por ejemplo, reiteran en La Razón afirmaciones rotundas y absolutamente gratuitas avaladas por la única autoridad de su supuesto saber: "es irrefutable", "sabemos positivamente", "no se puede negar"... En fin, lo que conocemos: porque lo digo yo, y punto. De cualquier manera, el caso de Sánchez Saus es especialmente destacable. Miembro eminente de la Asociación Católica de Propagandistas, al menos hay que reconocerle que sus escritos (como mínimo todos los que yo conozco) son, efectivamente, pura propaganda ultracatólica. A través de sus columnas en los diarios del grupo Joly, este sujeto no conoce otro argumento que el insulto directo: "cuatro papagallos irrelevantes" dice que somos los integrantes de la comisión municipal. Entre otras lindezas que son clara muestra de hasta dónde llega su conocimiento, su capacidad de razonamiento, su nivel de educación y, de paso, dónde tiene la gracia. Me siento orgulloso de no ser incluido por tan destacado propagandista entre los que él dice que son "los que saben". 

Afortunadamente, nunca tuve que soportar a Sánchez Saus como profesor, ni lo he tratado como historiador ni como persona. No ocurre así con otros de los 40 que, aunque sin llegar al tono ordinario, faltón y barriobajero del propagandista, sí han firmado esa serie de idioteces que llaman "manifiesto", e incluso han hecho declaraciones en las que ahondan más en su propia miseria. Una de las firmantes fue compañera mía de departamento, hija del catedrático que fue director de mi tesis doctoral y (ella sí) hoy Profesora Titular de Historia Medieval de ese mismo departamento. Dos firmantes más fueron miembros del tribunal que juzgó mi tesis doctoral. Finalmente, también aparece como firmante el que fuera director de mi tesis. Se ve que he estado toda mi vida rodeado.

Gloria Lora Serrano, tras presentarse en una entrevista como "cristiana muy convencida", reivindica el uso de la "Crónica de los Veinte Reyes" (que parece además no entender muy bien) como la fuente histórica más fiable para el estudio de la Córdoba de 1236, junto con documentos que dice que están en el Archivo de la Catedral y que supongo que serán los que el Deán dice tener escondidos hasta que se los pida el juez. Buena muestra de metodología científica para el estudio de la Historia Medieval, la que viene a defender Lora Serrano. Con estas ideas, no entiendo cómo pudo calificar con la máxima nota mi tesis doctoral, porque os aseguro que mi forma de elegir las fuentes documentales no tiene nada que ver con la que defiende esta señora.

Sánchez Saus, Lora Serrano y González Jiménez (también miembro del tribunal que examinó mi tesis doctoral) acuden también a la agencia EFE para completar su peculiar visión de la historia y de la metodología de investigación histórica, apareciendo la noticia en diferentes medios. Pocas novedades hay en estos textos, aunque me sorprende que González Jiménez diga alegremente que "cuando el Rey Fernando entra en la ciudad se dirige directamente a la catedral, donde se celebra una misa solemne". A ver si ahora va a ser él el que quiere cambiar todo lo que sabemos sobre la conquista de Córdoba. Si hubiera leído el informe, quizá se habría dado cuenta de que pillaríamos rápidamente su absurda mentira. Claro, que no parece que tuviera su día don Manuel, cuando tras esta metedura de pata (entrecomillada como literal en la nota de la agencia) sólo se le ocurre copiar a su tocayo Nieto Cumplido, que ya había utilizado el infalible argumento de que el Ayuntamiento no existía cuando Fernando III conquistó la ciudad. Ni el obispado, le podríamos decir pero... ¿para qué bregar? Si es que el nivel está muy bajito, por más que hablemos de los 40 que saben.

Dejo para el final la opinión de quien fuera director de mi tesis doctoral, Emilio Cabrera Muñoz. No sólo firma el documento de los 40, anteponiendo ideología a razón científica, sino que se atreve a afirmar, en las mencionadas declaraciones a la agencia EFE, que "los que le han ayudado no han sido profesores universitarios". Cuando lo leí, no podía creerlo. Porque soy el único de los cuatro miembros de la comisión que ni soy ni he sido nunca profesor universitario. Alejandro es Profesor Titular, y tanto Federico como Carmen, Catedráticos de Universidad. Lo que significa que el desprecio lanzado por Emilio Cabrera con esa frase iría dirigido directamente contra mí. No podía creerlo. Pero no sólo es cierto, es que Cabrera Muñoz ha aireado en diferentes ámbitos este mismo argumento: que entre los historiadores de la comisión hay quien ni siquiera es profesor universitario. Ni siquiera. 

Precisamente Emilio Cabrera. Despreciarme a mí por no haber llegado nunca a ser profesor universitario. Cuando durante años estuvo en sus manos la reclamación de unas plazas que no se crearon. Bueno, sí. Se creó una. Lo recuerdo muy bien, aunque nunca lo cuento. Y ni siquiera ahora lo cuento todo. Porque aunque sé que lo ha dicho repetidamente, y hasta lo he oído directamente en alguna grabación, no puedo llegar a creerme que Emilio Cabrera muestre públicamente su desprecio contra mí por no haber sido nunca profesor universitario. De cualquiera me lo podría esperar pero ¿de él? La vida te da sorpresas... ¡Ay, Dios!





"Si naciste pa martillo, del cielo te caen los clavos"


Aunque están en el documento que enlazo más arriba, reproduzco la lista de firmantes del manifiest.o. Más que nada, para tenerla a mano yo mismo:

-Juan Abellán Pérez, catedrático de Historia Medieval de la U. de Cádiz.
-Cristina Álvarez Millán, prof. Contratado Doctor de la UNED.
-Vicente A. Álvarez Palenzuela, catedrático de Historia Medieval de la U. Autónoma de Madrid.
-Ana Arranz Guzmán, profesora titular de la U. Complutense de Madrid.
-Eduardo Aznar Vallejo, catedrático de Historia Medieval de la U. de La Laguna.
-Isabel Beceiro Pita, científico titular del CSIC.
-M. Dolores Cabañas González, catedrática de Historia Medieval de la U. de Alcalá de Henares.
-Emilio Cabrera Muñoz, catedrático de Historia Medieval de la U. de Córdoba.
-Margarita Cabrera Sánchez, profesora titular de Historia Medieval de la U. de Córdoba.
-Enrique Cantera Montenegro, catedrático de Historia Medieval de la UNED.
-Margarita Cantera Montenegro, profesora titular de Hª Medieval la U. Complutense de Madrid.
-María Antonia Carmona Ruíz, profesora titular de Historia Medieval de la U. de Sevilla
-Manuel Espinar Moreno, catedrático de Historia Medieval de la U. de Granada.
-Serafín Fanjul García, de la Real Academia de la Historia.
-Javier Fernández Conde, catedrático de Historia Medieval de la U. de Oviedo.
-Manuel García Fernández, catedrático de Historia Medieval de la U. de Sevilla.
-María del Mar García Guzmán, profesora titular de la U. de Cádiz.
-María del Carmen García Herrero, catedrática de Historia Medieval de la U. de Zaragoza.
-Luis A. García Moreno, de la Real Academia de la Historia.
-Manuel González Jiménez, catedrático de Historia Medieval de la U. de Sevilla.
-María del Mar Graña Cid, profesora Propia Adjunta de la U. Pontificia de Comillas.
-Miguel Ángel Ladero Quesada, de la Real Academia de la Historia.
-Gloria Lora Serrano, profesora titular de Historia Medieval de la U. de Sevilla.
-María Martínez Martínez, catedrática de Historia Medieval de la U. de Murcia.
-Pascual Martínez Sopena, catedrático de Historia Medieval de la U. de Valladolid.
-Ángel Luis Molina Molina, catedrático de Historia Medieval de la U. de Murcia.
-Isabel Montes Romero-Camacho, catedrática de Historia Medieval de la U. de Sevilla.
-César Olivera Serrano, científico titular del CSIC.
-Pablo Otero Piñeyro Maseda, científico titular del CSIC.
-Eduardo Pardo de Guevara y Valdés, director del Instituto de Estudios Gallegos del CSIC.
-Javier Pérez-Embid Wamba, catedrático de Historia Medieval de la U. de Huelva.
-José Augusto Pizarro Sottomayor, catedrático de Historia Medieval de la U. de Oporto.
-Pedro Andrés Porras Arboledas, catedrático de Historia del Derecho de la U. Complutense.
-José Ramírez del Río, profesor titular de Traducción (Estudios Árabes) de la U. de Córdoba.
-Daniel Rodríguez Blanco, profesor titular de Historia Medieval de la U. de Sevilla.
-Alejandro Rodríguez de la Peña, profesor titular de Historia Medieval de la U. San Pablo-CEU.
-Jaime Salazar Acha, de la Real Academia de la Historia.
-José Sánchez Herrero, catedrático de Historia Medieval de la U. de Sevilla
-Rafael Sánchez Saus, catedrático de Historia Medieval de la U. de Cádiz.
-María Raquel Torres Jiménez , Prof. Contratado Doctor de la U. de Castilla- La Mancha.
-Magdalena Valor Piechotta, profesora titular de Historia Medieval de la U. de Sevilla.
-Francisco Veas Arteseros, profesor titular de Historia Medieval de la U. de Murcia.
-Javier Zabalo Zabalegui, profesor titular de Historia Medieval de la U. de Sevilla

jueves, 25 de octubre de 2018

La Mezquita, la Fe y la montaña. Reacciones al informe, 1.

Embrujo y recogimiento en la Semana Santa de Córdoba
Semana Santa en la Mezquita. Foto: ABC
La verdad es que esperaba reacciones más serias ante el contenido del informe sobre la titularidad de la Mezquita Catedral de Córdoba. Porque de argumentos no parece que estén los reaccionarios (por aquello de que reaccionan ante el informe) muy sobrados, no señor. En la década de 1970, la reactivación del proyecto de "sacar" la construcción cristiana del interior de la Mezquita dio lugar a un interesante debate, en el que unos defendieron la "purificación" arquitectónica mientras otros abogaban por conservar las aportaciones de todas las épocas, pero eliminando completamente el culto. En comparación con aquellas propuestas, el reciente informe destaca por su moderación, no aludiendo en ningún momento a ningún cambio en el uso religioso del monumento ni mucho menos buscando la recuperación de una supuesta "pureza islámica". Sólo aboga por dejar las cosas como habían estado siempre hasta la inmatriculación por parte de la Iglesia en 2006. Radicales rojos pro-islámicos que somos, según algunos.

Que reaccione la jerarquía eclesiástica cordobesa era de esperar. Que su único argumento sea decir que tienen escondidos documentos del Archivo de la Catedral que sólo le enseñarán al juez cuando se los pida... Eso no me lo esperaba ni yo. Lo siento, pero la música de ese "argumento" me suena demasiado a ese otro de "yo sí he hecho la tarea, lo que pasa es que se me ha olvidado la libreta en mi casa". A mi hijo, con 10 años, ya no se lo consiento. Claro, que mi hijo no es deán de la Santa Iglesia Catedral. Además de que dudo de la legalidad de ocultar documentos históricos de valor ("Las personas propietarias, titulares de derechos o poseedoras de dichos documentos permitirán el acceso a los mismos, previa solicitud por escrito, precisa y pormenorizada, salvo cuando su consulta suponga una intromisión en el derecho a la intimidad personal y familiar o a la propia imagen" dice el art. 66.2 a de la vigente Ley de Archivos de Andalucía). En cualquier caso, la actitud del Cabildo parece respetar muy poco el propio "Reglamento Marco de los Archivos de la Iglesia en Andalucía" que se dieron a sí mismos los obispos hace una década. Por cierto, que igual la falta de investigaciones sobre el Archivo de la Catedral de la que se queja el sr. Deán tiene algo que ver con eso de sólo enseñarle los documentos a un juez. Por cierto, que yo tampoco pude consultar documentos de ese archivo cuando realizaba mi tesis doctoral porque nunca me dejó entrar Nieto Cumplido. Claro, que cuando representantes de la Iglesia de Córdoba se refieren a "investigaciones" igual están pensando en acríticas alabanzas al Obispo. Y hacer pasar eso por investigación, qué queréis que os diga... no han conseguido convencer más que a 40. Los que con fe mueven montañas. Eso sí, menos mal que ellos mismos dicen ser los 40 que saben, porque si no lo dicen, mismamente yo no me habría dado cuenta.


Líbreme el Altísimo de acusar a representantes del clero de mentir descaradamente. No me queda otra, pues, que deducir que en comprensión lectora no alcanzan los mínimos exigibles (será culpa de la escuela laica, sin duda): no sé de dónde saca el Cabildo que en el informe se diga que el Ayuntamiento deba reclamar la titularidad de un bien que nunca ha sido municipal, igual que nunca ha sido tampoco de la iglesia ("la institución municipal no debe reclamar la propiedad del bien", se lee textualmente en el informe después de haber explicado que "entendemos que el Ayuntamiento de Córdoba no debe pretender el registro del bien como propiedad municipal").


Quienes sí mienten y lo saben son los de la Agrupación de Cofradías de Córdoba que parecen querer ser más papistas que el Papa, pero que no llegan más que a simples meapilas. Si alguien considera estas palabras un insulto, que me perdone (salvo que sea miembro de la Agrupación de Cofradías, a quienes después de insultarme gratuitamente, por supuesto que no pediré perdón; que a los ateos nadie nos obliga ni a perdonar ni a poner la otra mejilla ¡Alguna ventaja teníamos que tener, ya que nos perdemos la Vida Eterna!). Los representantes de los cofrades, en un alarde de espíritu cristiano, católico, apostólico y romano que muestra a las claras qué entienden estas gentes por cristianismo, tras acusarnos de mentir conscientemente, califican las conclusiones del informe de abyectas ("despreciable, vil en extremo" según definición de la Real Academia), que responderían a una "actitud insidiosa" (con asechanza y mala intención, según define la RAE el término insidia), con la intención última, nada más y nada menos, que de "eliminar a los cristianos de la sociedad". Cazi ná, que diría el otro.


Garrido, sonriente, en el centro. Foto: Abogacía Española
No son los únicos que responden a la llamada del Cabildo en defensa de la fe y contra los enemigos de España (Ejem. Perdón, que me dejo llevar). En la Cope, por ejemplo, pudimos escuchar al Decano del Colegio de Abogados de Córdoba, José Luis Garrido, que entre risitas entrecortadas manifestaba con gran altisonancia que este informe no es un dictamen jurídico. Ni un tratado de microbiología, podría haber añadido el señor decano. Por cierto, dice de mí, siguiendo al ABC (siempre dando ejemplo, ahora de manipulación periodística), que soy licenciado en Historia. Quitándome el título de doctor, para ver si así le restan valor al informe. Esa es su forma de cargarse de razones, parece ser. ¡Cuánto impresentable! Volviendo al señor Garrido (que al presentarse como decano del Colegio no sé si habla en nombre de todos los abogados colegiados de Córdoba), da vergüenza ajena escuchar su risita mientras lanza acusaciones de actuación política, de intentar "hacer lo blanco, negro" y defiende que su punto de vista es "técnico jurídico" y no político, sin entrar en otras cuestiones sobre la "catedral mezquita de Córdoba". Ahí queda eso.

Siendo sorprendente todo lo anterior, lo que de verdad me parece increíble es la absoluta falta de argumentos de los historiadores supuestamente serios a los que ha convencido la Iglesia para que salgan en apoyo de sus intereses. Dos de ellos participan en la mencionada entrevista de la cadena Cope. El primero, José Manuel Escobar Camacho, él sí presentado como doctor y especialista en la Baja Edad Media cristiana. Escobar, que sabe perfectamente que yo soy doctor en Historia, empieza "entrecomillando" el término de expertos. Para empezar con cariño, vamos. Y después de un vistazo rápido al informe, según sus palabras, entra al trapo con un peculiar método de crítica: lo que hay en el informe, según él, son hechos reales, pero que están sesgados. Que si fuéramos catalanes podrían llamarnos Els Sesgadors, vamos. Perdonad la salida de tono, pero es que hay cosas que no pueden tomarse más que a cachondeo. Y cuando uno escucha a un medievalista decir que el rey espera un día para entrar en la mezquita tras la conquista de Córdoba porque lo que quiere es ser recibido por todos los "poderes fácticos"... pues uno ríe, por no llorar. De lo que dice después, si intentáis escucharlo, no os puedo decir mucho, porque yo tampoco entiendo exactamente de qué habla ni a dónde quiere llegar. Sólo indicar que sorprende que después de analizar ciertos hechos como si Iglesia y Estado estuvieran completamente separados en 1236, nos acuse de no ser conscientes de la circunstancias de la época y de realizar un análisis basado en conceptos actuales. De no tener ni idea de historia nos acusa, vamos.

Termina el doctor Escobar Camacho hablando de la supuesta basílica de San Vicente, templo cristiano que ocuparía el solar donde después se construyó la Mezquita. Con su peculiar método de investigación histórica, avala su existencia en que siempre se ha dicho eso por la historiografía cordobesa. Reconoce no saber de dónde sale la teoría de que no se puede afirmar que existiera la supuesta basílica de San Vicente, que termina definiendo como "iglesia mozárabe" (sic). Así lo entiende, finaliza Escobar, también la arqueología. Dando paso al profesor de arqueología de la UCO Alberto León, que comenzará por donde nos hemos quedado: por San Vicente. Aunque el arqueólogo, al menos, omitirá prudentemente ese calificativo de "mozárabe".

El profesor León afirma que sólo opinará en aquellas cuestiones para las que se considera cualificado. Para pasar a acusarnos de "forzar" conceptos e investigaciones. Empieza mal: califica la teoría que niega la existencia de evidencias sobre la existencia de una iglesia cristiana anterior a la primitiva mezquita como "negacionismo". Cuando de "revisionismo con intencionalidad manipuladora" no creo que sea a nosotros a quienes se puede acusar, precisamente. No hace falta rebatir a León, porque él mismo lo hace perfectamente: empieza reconociendo que las fuentes históricas que hablan de San Vicente son tardías (y, por tanto, poco fiables). Pero está la documentación arqueológica, que demuestra la existencia del "complejo episcopal". ¡Un momento! Para confirmar la veracidad de esas fuentes tardías buscamos la basílica pero... como lo que sale no es una iglesia, sino una casa, podemos concluir: "es que es la casa del cura". Complejo episcopal como la copa de un pino, vamos. Genial método de trabajo histórico y arqueológico. Y somos nosotros los que, dice, forzamos las fuentes.

Para terminar, también León nos acusa de aplicar conceptos actuales al estudio del pasado. No fue la Mezquita, según él, elemento de identificación ni de herencia común para los cordobeses andalusíes, aunque sí tenía un "carácter dinástico" que la vincularía con el fundador de la dinastía... Algo que, siguiendo la argumentación del arqueólogo, sólo entenderían los miembros de la familia Omeya, supongo, ya que acaba de negar que la Mezquita sea elemento de indentificación ni de herencia común.... En fin, ganas de enredar para no llegar a ningún sitio. Ah, sí, perdón: que entre pitos y flautas, por ahí mete la calificación de "estado islámico" tan querida para buena parte de los oyentes de la Cope y que tan bien define el gobierno andalusí tal y como lo entiende este "experto" (que no sé si colocarlo entre comillas, como dice Escobar, o eso iba sólo por nosotros). Para terminar, avisa de que va a "frivolizar" (como si hasta ahora no lo hubiera hecho) hablando de un referendum en un al-Andalus que califica directamente y sin anestesia como "un estado islámico". Sin aplicar conceptos actuales al pasado, claro está, que de eso a los que acusa es a los autores del informe municipal.

Y luego está lo de los 40 que saben. Es cierto que son pocos frente al centenar que pedía hace un tiempo el reconocimiento de la titularidad pública de la Mezquita. Pero, en cualquier caso, impacta que 40 profesores de universidad se adhieran con entusiasmo a esta demostración científica de que la fe puede mover montañas.

Pd. No pensaba escribir esta entrada. Y, una vez escrita, he estado a punto de borrarla. Pero he acabado pensando que estoy harto de callarme por prudencia. Y de que cuatro soplagaitas puedan confundir prudencia con cobardía o, mucho peor, con rendición. Así es que todavía me queda algo que decir. Sobre los 40 que saben, por supuesto. Y lo diré en la próxima entrada.

viernes, 12 de octubre de 2018

El informe. La Mezquita (y España)

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Con Isabel Ambrosio, Federico Mayor Zaragoza y Alejandro García Sanjuán, en la presentación del informe. Foto de prensa

Tras un largo período en el que he tenido muy descuidado el blog, intentaré ir poniéndolo un poco al día. Y tengo que empezar por lo más "mediático", por el informe sobre la propiedad de la Mezquita Catedral de Córdoba que realicé para el Ayuntamiento de Córdoba en colaboración con Carmen Calvo (hasta su nombramiento como vicepresidenta del Gobierno de España), Alejandro García Sanjuán y Federico Mayor Zaragoza. Al informe se puede acceder en pdf a través, por ejemplo, de la web del Ayuntamiento de Córdoba, que en un ejercicio de ilimitada transparencia lo puso a disposición del público desde el mismo momento de su entrega a la alcaldesa de la ciudad.

Son tantas las tonterías que se han publicado sobre este documento que ahora, un mes después de su presentación el pasado 15 de septiembre, resulta materialmente imposible darles respuesta a todas. En cualquier caso, tampoco merece mucho la pena intentar hacer valer la razón cuando del otro lado sólo se enarbola la bandera de la fé. Claro, que algo tendré que decir un día de esos que pontifican defendiendo su credo desde la supuesta autoridad científica que les otorgan sus cátedras universitarias. Que no conozco yo catedrático de física o de geología que se atreva a defender que la fe mueva montañas. Pero de historia parece que sí los hay... Ya os daré mi opinión sobre este tema en la próxima entrada.

Sobre el informe que ahora enlazo (aquí, os lo recuerdo), lo primero que quiero dejar claro es su destino: responde a un encargo realizado por la alcadía de Córdoba, que pretendía tener una información lo más completa posible sobre la historia y la situación jurídica de la titiularidad de la Mezquita para poder definir la postura que adoptaría el Ayuntamiento de la ciudad en este debate, pero haciéndolo con la máxima información. No es un informe para que un juez decida nada, como afirman por ahí supuestos expertos en derecho (vaya, tampoco parecen respetar la ciencia como físicos o geólogos algunos juristas). Sólo tiene la finalidad de informar a la alcaldesa y al Ayuntamiento de Córdoba. Que el documento se haya hecho inmediatamente público es una decisión estrictamente municipal. Por aquello de la transparencia.

En la presentación del documento, la alcaldesa de Córdoba quiso dejar claro que ningún miembro de la comisión había cobrado por el trabajo, y que el gasto total en que ha incurrido el Ayuntamiento asciende a poco más de 800 euros correspondientes a los billetes de tren para asistencia a reuniones. Si desde los Emiratos han llovido petrodólares, como dicen algunos iluminados por ahí, a mi casa no han llegado (yo qué sé: igual creen que los petrodólares nos los hemos llevado los comunistas a Venezuela. ¡Vete tú a saber cómo funcionan esas cabezas!). Para que quede claro, y como estamos entre amigos, os voy a contar mis cuentas: el Ayuntamiento de Córdoba me ha costeado (que no pagado; nunca he recibido ni un céntimo, únicamente un billete electónico por correo-e) un billete de AVE de ida y vuelta Puertollano - Madrid, para asistir a una reunión de la comisión. Reunión tras la que, por cierto, tuvimos que comer en un restaurante; y esa comida la pagó... uno de los miembros de la comisión de su propio bolsillo. Mi desplazamiento hasta Puertollano y la vuelta, como los desplazamientos para la mayoría de las reuniones, que se han celebrado en Córdoba capital, han corrido todas por mi cuenta (200 kms. por reunión más gastos de aparcamiento, etc.). En días, por cierto, que me he tomado libres en el trabajo, restándolos por lo tanto a mis vacaciones, de la misma forma que las horas y horas dedicadas a documentación y redacción de los informes o a los debates con mis compañeros de comisión por correo-e o Whatsapp han salido de mis horas de sueño o de las que debía haber compartido con mi familia. No creo que sea la fórmula habitual cuando una institución encarga un informe técnico a especialistas, pero así ha sido. Quienes no se lo creen, debe de ser que son gentes que nunca han hecho nada gratis por los demás.

El resultado de este trabajo ha sido un informe que, en su parte histórica (en la jurídica no me siento cualificado para decir nada más de lo que pone) expone una serie de ideas que nos llevan a defender que la Mezquita Catedral de Córdoba siempre fue propiedad pública. Y hoy, 12 de octubre, más allá de exhibición de banderitas, creo que un buen acto de españolidad es la defensa de que, como ha sido durante toda su historia, la Mezquita de Córdoba siga siendo patrimonio común de todos los españoles.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Historias y Leyendas

Con Teo Fernández, Miguel Murillo, Manuel Ramos y Gonzalo Herreros (de izq. a derecha)

La Fundación PRASA se ha sumado a una nueva iniciativa de Erase una vez Córdoba: la semana de las leyendas. Y, una vez terminada la actividad, es hora de hacer balance.

En primer lugar, me parece especialmente destacable cómo la colaboración entre instituciones, ya sean públicas o privadas, facilita el desarrollo de todo tipo de actividades, que adquieren así una mayor dimensión. Estamos acostumbrados a que esta colaboración esté liderada desde lo público, pero en esta ocasión no ha sido así: la idea inicial parte de una empresa privada, Erase una vez Córdoba, que la desarrolla en colaboración con otra institución privada, la Fundación PRASA. Y entre los colaboradores encontramos dos entes públicos (Ayuntamiento de Montilla y Laboratorio de Estudios Judeoconversos de la Universidad de Córdoba) junto a dos empresas privadas, Hamman al-Andalus y Casa de las Cabezas, que nos demuestran la gran importancia que pueden adquirir las acciones de micropatrocinio de las actividades culturales.


Diario Córdoba
En segundo lugar, creo que merece la pena destacar que, frente a lo que podemos imaginar, la cultura sí interesa en Córdoba. Resulta difícil contactar con el público que puede estar interesado en una actividad como esta pero, cuando se consigue (y, en este caso, con la inestimable colaboración de la prensa, especialmente de las agendas de actividades de los diarios Córdoba y ABC-Córdoba, se ha conseguido) el público responde a la invitación. En el caso de las conferencias celebradas en la sede de la Fundación PRASA, es cierto que las dimensiones de la sala no permiten acoger a multitudes, pero la sala se ha llenado. De hecho, en las sesiones de miércoles y jueves nos quedamos con la agridulce sensación de que, completado el aforo, algunos interesados tuvieron que perderse las conferencias.

Las visitas guiadas, a cargo de Teo Fernández y Gonzalo Herreros, se centraron en leyendas y lugares legendarios de Córdoba capital. Las conferencias, por su parte, pretendían aclarar qué hay detrás de las leyendas, y se dedicaron tanto a Córdoba capital como a su provincia.

Me tocó inaugurar el ciclo el martes 6 de febrero con una charla introductoria en la que mi intención fue centrar el tema, exponiendo cómo no debemos creer como histórico todo lo que dicen las leyendas, pero tampoco desechar totalmente estos relatos como fuente para el estudio de la historia. A continuación, Israel Muñoz, profesor de Filología Clásica de la UCO, ofreció una interesantísima charla sobre fantasmas que aparecen en textos literarios clásicos. Toda una sorpresa. El miércoles día 7, la sesión de conferencias se inició con la exposición de Gonzalo Herreros, del Área de Historia
Con Israel Muñoz
Moderna de la UCO, que habló sobre verdades y mentiras detrás de la leyenda del cordobés Palacio de Orive. Al igual que el discurso de Israel, el de Gonzalo se caracterizó por la unión de un gran conocimiento de las fuentes documentales y una evidente pasión por la investigación y difusión de la historia. Una buena muestra de que la Universidad de Córdoba posee una destacable cantera que, si es capaz de cuidarla, le asegurará un brillante porvenir. A continuación, el cronista oficial de Santa Eufemia, Miguel Torres Murillo, habló de la provincia y del sur de Italia, al desgranar historias y leyendas en torno al gentilicio "calabrés" que reciben los vecinos de la localidad pedrocheña de Santa Eufemia. Igualmente muy documentado, Miguel ejerció su magisterio colocando la balanza en el justo término medio entre los datos históricos, a los que siempre debemos respeto, y los legendarios, que forman también parte de nuestro Patrimonio Inmaterial.

Finalmente, el jueves 8 de febrero fue el turno de las leyendas relacionadas con Montilla y con Medina Azahara. Abrió la sesión María Luisa Rodas, que centró su charla en la leyenda montillana de Las Camachas. María Luisa es, además de historiadora, concejala de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Montilla. Alberto Montejo, director del Conjunto Arqueológico de Medina Azahara, fue el encargado de cerrar el ciclo, con una charla centrada en leyendas sobre el pasado andalusí. Una conferencia en la que nos habló de mitos relacionados con la conquista de Hispania por los musulmanes y, sobre todo, de aquella famosa leyenda de la favorita de Abd al-Rahman III que habría dado nombre a la ciudad destinada a ser capital del califato. Legendaria narración, falsa pero que tenemos que reconocer que conserva el atractivo de los cuentos orientales.
En el centro, los ponentes María Luisa Rodas y Alberto Montejo

En definitiva, desde la organización estamos totalmente satisfechos con el ciclo. No sólo por el éxito de público, sino también por la indudable calidad de ponentes y conferencias. Hasta el punto de que, siempre inquieto, Teo está ya dándole vueltas a la semana de las leyendas 2019. Un proyecto para el que anotamos la sugerencia de Pedro, que en uno de los debates planteó la necesidad de reivindicar la conservación de las leyendas en sí mismas, independientemente de su mayor o menor valor histórico. Porque las leyendas, como parte de nuestro Patrimonio Inmaterial, también son un patrimonio frágil y necesitado de cuidados. Igual no sería mala idea que el próximo año nos dedicáramos no sólo a hablar de historia, sino también a la reivindicación de las leyendas...

No puedo terminar esta entrada sin señalar que todo esto no habría sido posible sin el tesón, el trabajo y la ilusión de Teo Fernández, verdadero impulsor de todas las actividades que hemos llamado Semana de las Leyendas. Quizá mejor I Semana de las Leyendas. Gracias, Teo.

martes, 24 de octubre de 2017

Reseñas


Portada de la Revista CyTET

Casi simultáneamente se han publicado en dos importantes revistas reseñas del libro "Evolución histórica del territorio de Madinat al-Zahra, 1236-2009", del que somos autores el Dr. Martín Torres Márquez y yo mismo.

La primera de ellas, firmada por Lucía Lozano Gómez, aparece en el número 92 de la revista PH. Editada por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, esta revista está especializada en la investigación y difusión de proyectos relacionados con el Patrimonio Histórico Andaluz. Acceso a la reseña pinchando aquí.

La segunda reseña, redactada por el catedrático de Geografía Humana de la Universidad de Córdoba José Naranjo, aparece en el último número (193) de Ciudad y territorio. Estudios territoriales. Editada por el Ministerio de Fomento y con periodicidad trimestral, es una de las más prestigiosas revistas españolas dedicadas a estudios sobre el territorio. Acceso a la reseña pinchando aquí (página 596-598).

Como curiosidad, sólo señalaré que José Naranjo destaca, en las líneas finales de su reseña que dedica a resumir la trayectoria de los autores, no sólo mi vinculación con Torrecampo, que todos conocéis, sino también la de mi compañero Martín. Casualidades de la vida...

jueves, 5 de octubre de 2017

Encuentro en Diputación: Arquitectura y Patrimonio de Los Pedroches


El próximo sábado tendrá lugar en el Palacio de la Merced, sede de la Diputación Provincial de Córdoba, el VII Encuentro en Diputación de la Casa de Los Pedroches. Para esta ocasión, y con el título genérico de "Arquitectura y Patrimonio de Los Pedroches", la organización ha dividido el acto en dos partes: una mesa redonda y una representación teatral.

Para hablar de arquitectura en Los Pedroches se ha programado una mesa redonda en la que tendré el honor de participar junto a tres de las personas que más saben del tema. Sólo espero no desentonar demasiado. Antonio Fermín Morillo es historiador, profesor de secundaria y bachillerato, presidente de la asociación para la defensa del Patrimonio Histórico de Los Pedroches "Piedra y Cal" y, por encima de todo, un gran conocedor y entusiasta divulgador de la historia y el Patrimonio de la comarca. Antonio Ángel Ballesteros es un joven arquitecto cuya obra ya ha sido reconocida (su proyecto de la escuela infantil de Pozoblanco recibió el premio de arquitectura Félix Hernández). Pero su presencia en la mesa no está tan relacionada con sus logros profesionales como con su afán por el conocimiento y la conservación del patrimonio arquitectónico y urbanístico. Miguel Coleto también es historiador, y me atrevería a decir que su trabajo en el Ayuntamiento de Dos Torres estuvo en la base de la creación del Centro de Interpretación de la Arquitectura Tradicional de esa localidad.

En cuanto a la segunda parte, consistirá en la representación de varias escenas por parte del grupo teatral "Los Mejía". Que tendrán como escenario, naturalmente, elementos destacados del patrimonio arquitectónico de nuestra comarca.

Allí nos vemos este sábado, a partir de las 20 horas.

miércoles, 26 de julio de 2017

25 Números de "El Celemín"



En los próximos días saldrá a la calle el número 25 de El Celemín. Revista de vida y cultura de Torrecampo. Desde el año 2000, la Asociación Benéfico Sociocultural y Deportiva PRASA Torrecampo viene editando una revista de contenido variado, en la que tienen una presencia destacada artículos relacionados con el paisaje y la historia de Torrecampo y, por extensión, de la comarca de Los Pedroches. Recientemente, la Asociación ha puesto a disposición de los interesados los 24 números editados hasta el momento, que pueden consultarse en este enlace.

Desde su primer número, la revista es un reflejo de la realidad local. Cuenta con secciones fijas, como la relativa a nacimientos, matrimonios y defunciones, información sobre las actividades de la Asociación, además de colaboraciones de distinta índole. Entre ellas, artículos de carácter literario o de opinión firmados por Juan Bosco Castilla (1 al 10, 13, 15, 16, 17, 19 al 24), Alejandro López Andrada (1, 2, 7, 9, 11), Juan José Pérez Zarco (2, 11, 23 y 24), Antonio Merino Madrid (22) y otros.

25 Números son muchos números, y quizá resulte difícil encontrar algunos artículos que pueden resultar interesantes. De ahí que, tomando como base únicamente mi interés personal, traiga aquí una pequeña selección de los trabajos centrados en Patrimonio Histórico y Natural de Torrecampo y Los Pedroches (entre paréntesis, el número de la revista en el que se encuentra el artículo):

Paisaje y Patrimonio Natural:


  • Esteban Márquez Triguero (diferentes necrológicas recogidas en el núm. 7):
    • Encinas milenarias (1).
    • Apuntes históricos de nuestra villa (7).
  • Carlos Prada:
    • Los ofidios en Torrecampo (2).
    • Los lagartos de Torrecampo (12).
    • Los anfibios anuros en la zona de Torrecampo (15).
  • Francisco Márquez Crespo:
    • Pajareros (2).
    • Las aves y nuestro lenguaje (4).
  • Juan Bautista Crespo Bravo:
    • Al moral de la chacha Josefa (5).
    • Salvar las abejas (21).
  • Manuel Jiménez Márquez:
    • Setas de Torrecampo (6).
    • Plantas tóxicas. Plantas tóxicas del entorno de Torrecampo (18).
    • Fauna del Río Guadalmez (22).
    • Especies invasoras (24).
  • Antonio Leiva Blanco:
    • Linces y conejos (10).
  • Juan Luis Ortiz Pérez:
    • El milagro de la dehesa de Los Pedroches (15).
  • Pedro López Nieves
    • La dehesa insostenible (16).
  • Francisco Romero Romero:
    • Pozos públicos de Torrecampo (18).
  • Isidoro Cantador García:
    • Una seta llamada "níscalo" (20).


Historia y Patrimonio Histórico:

  • Redacción:
    • Sobre la restauración de pinturas de la ermita Virgen de Gracia (3).
    • Imagen de Nuestra Sra. de las Veredas Patrona de Torrecampo (5).
    • José del Patrocinio Romero González (14).
    • Vías pecuarias del término municipal de Torrecampo (18).
    • Bosquejo histórico de la agricultura y ganadería en el Valle de Los Pedroches (7 Villas). Documento del año 1947 (19).
    • Torrecampo en el Diccionario de Pascual Madoz (24).
  • Antonio García Herruzo:
    • Pleito de las Siete Villas contra el Concejo de la Mesta (1).
    • 8 De septiembre de 1655. La villa de Torrecampo acoge en su Sala Capitular una Junta General de los concejos de las Siete Villas (2).
    • Las Siete Villas de Los Pedroches y sus bienes comunales (3).
  • Miguel Torres Murillo:
    • Pugna por las diezmerías entre las villas de Los Pedroches en el siglo XVI (1).
  • Cándido del Castillo Romero:
    • Población de derecho de Torrecampo en el siglo XX (1).
    • De nuestro archivo municipal: traída del agua a Torrecampo (22).
  • Esteban Márquez Triguero
    • Nuestra torre (2).
    • El escultor cordobés Manuel Romero Ortega, natural de Torrecampo (5).
  • Joaquín Criado Costa
    • La Real Academia de Ciencias, Bellas Artes y Nobles Artes de Córdoba (2).
  • José Campos del Rey
    • Apuntes para la historia de Torrecampo - Apuntes para la historia de nuestro pueblo (2, 3, 4, 5, 8, 11, 12).
    • El archivo de la parroquia (7).
  • Bruno Pozo Rízquez:
    • De arcos y granito (3).
    • Gótico religioso en Torrecampo (5).
    • Iglesia de San Sebastián (6).
    • Ermita de Santiago. Capitel Tardogótico (6).
    • Un dios griego en Torrecampo (7).
    • Arquitectura en Torrecampo. Gótico Civil (7).
    • Arquitectura en Torrecampo. Gótico Civil II (8).
    • Arquitectura en Torrecampo (9, 10).
  • Juan Bosco Castilla:
    • Asociación cultural "Almogávar" (4).
    • Sobre el término municipal de Torrecampo (19).
    • Los Pedroches cervantinos (22).
  • Manuel Tirado López:
    • Hermandad de Ntra. Sra. de las Veredas. Siglo XX. (5).
  • Juan Romero Toledo:
    • Alcaldes de la villa de Torrecampo en el siglo XX (6).
  • Silvia Romero Pastor:
    • Dos joyas arqueológicas del término municipal de Torrecampo: el castillo Mogábar y la necrópolis altomedieval (7).
  • Homero José Romero Pastor
    • La vía estrecha Peñarroya - Puertollano (8).
    • Caminos de Córdoba a Toledo (9).
  • Juan Prada Becares
    • Castillo de Mogábar - Gafiq (9).
  • Consuelo del Castillo, Sonia Muñoz y María José Muñoz:
    • Recuperación del archivo histórico local de Torrecampo.
  • Paqui Alamillo, Sonia Muñoz, Ana Rízquez:
    • El proceso de preservación y recuperación del patrimonio documental de Torrecampo (12).
  • Juan Bautista Carpio Dueñas:
    • El nuevo Museo PRASA Torrecampo (13).
    • Rudesindus Santiago. La cultura europea del siglo X (14).
    • La participación del Museo PRASA Torrecampo en exposiciones temporales (15).
    • Los museos, agentes del cambio social y del desarrollo (16).
    • Qantara: intercambios culturales en el Mediterráneo medieval (17).
    • El museo en cinco piezas (18).
    • Nuestro museo, en una exposición sobre Carlomagno (22).
    • De Historia, Arte y Patrimonio (23).
    • Ángel Riesgo en Los Pedroches (1921-1933) (24).
  • Esther Cortés Bueno:
    • Juan Ramón Jiménez en el Museo PRASA Torrecampo (13).
  • Juan Bautista Crespo Bravo:
    • Molinos harineros en Torrecampo y su entorno (13).
    • Una ciudad romana aquí al lado, ¿Sisapo? (17).
    • Un Quijote en la Venta de la Inés (20).
  • José Pastor González:
    • El padre Sánchez (13).
  • Julio Marina Torres:
    • José Romero de Torrecampo (14).
  • Adrián Pérez Campos:
    • Torrecampo a mediados del S. XIX según Luis María Ramírez de las Casas-Deza (16).
    • Yacimientos arqueológicos en el término municipal de Torrecampo (Córdoba) (21).
  • Miguel Márquez Moyano:
    • El tejar de la Virgen de Veredas (16).
  • Domingo Melero Cabañas:
    • Historia de La Mesta (19).
  • Isidoro Cantador García:
    • La Garganta (Ciudad Real). Historia de un pueblo (19).
  • Antonio Cabrera Calero:
    • Apuntes sobre la Historia de Torrecampo (20).
  • Ramón Rivas Menchón:
    • No cualquier tiempo pasado fue mejor (22).
  • Cristina Mejías Irigoyen:
    • La historia de Torrecampo a través de la prensa (1794-1900) (22).
  • José Manuel Blanco - Alicia Santofimia:
    • Exposición - proyecto fotográfico. Monumentos y edificios públicos (23)
  • Antonia García García
    • Las jotas en Los Pedroches (23).
  • Antonio Delgado Romero:
    • La Trashumancia, La Mesta y las Cañadas Reales (24).
  • Rafael Pulido y Ricardo Luque:
    • Las chozas de Torrecampo (24).

    martes, 30 de mayo de 2017

    Jornadas de Patriharco sobre patrimonio cordobés.



    Entre el lunes 5 y el miércoles 7 de junio se celebrarán en el salón de actos del Centro de Recepción de Visitantes de la Puerta del Puente (Córdoba) las I Jornadas sobre Patrimonio Histórico Artístico de Córdoba organizadas por PATRIHARCO con la colaboración de la Delegación de Turismo del Ayuntamiento de Córdoba, la Asociación de Empresarios del Hospedaje (AEHCOR), la Fundación PRASA y el Laboratorio de Estudios Judeoconversos de la Universidad de Córdoba.

    PATRIHARCO se define como una asociación de divulgadores profesionales del Patrimonio Histórico Artístico de Córdoba. De reciente creación (6 de febrero de 2017), este es el primer gran evento público que organiza, y me parece una magnífica forma de presentarse a la ciudad de Córdoba. Porque creo que siguen haciendo falta iniciativas destinadas a difundir de forma profesional el Patrimonio Histórico de una ciudad que, pese a declaraciones de Patrimonio de la Humanidad, sigue siendo en su conjunto una gran desconocida.

    No os voy a negar que para mí es un gran honor que me hayan invitado a participar en un evento que cuenta no sólo con un cartel de verdadero lujo, sino también con unos objetivos claros y a mi entender muy acertados. Porque con estas jornadas (el hecho de que se anuncien como I Jornadas ya nos da idea de que la intención es celebrarlas periódicamente) se pretende actualizar los conocimientos de los profesionales de la divulgación de la Historia y el Arte de la provincia de Córdoba con las investigaciones recientes sobre diferentes elementos patrimoniales. Que viene a ser, más o menos, aquello de la transferencia del conocimiento del que tanto se habla en el ámbito universitario.

    En la inauguración, el lunes 5, participarán Pedro García (concejal de Turismo), Teodoro Fernández (presidente de Patriharco), Ricardo Córdoba (decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la UCO) y Miguel Fraguero (presidente de Ahecor). Y tras este acto tendrán lugar las dos primeras conferencias del ciclo.

    Carlos Márquez, catedrático de Arqueología de la UCO, hablará sobre Torreparedones. Un yacimiento arqueológico que cada día vemos crecer con nuevos y espectaculares hallazgos, y en el que José Antonio Morena, junto a diversos grupos de investigadores universitarios (entre ellos, el propio Carlos Márquez o Ricardo Córdoba), está desarrollando una impresionante labor en la que la investigación se alía a la difusión de la riqueza arqueológica del enclave. De seguir los avances en la investigación al ritmo al que nos tienen ya acostumbrados, quizá todos los años sea necesario actualizar nuestros conocimientos sobre esta antigua ciudad romana, que ya se ha ganado el puesto como uno de los yacimientos arqueológicos de visita obligada en el sur de la Península Ibérica.

    Cerrará la sesión del lunes Enrique Soria Mesa, catedrático de Historia Moderna de la UCO y director del Laboratorio de Estudios Judeoconversos, hablando de las posibilidades turísticas de nuestro pasado judeoconverso. Muchas veces he comentado que, para mí, Geografía e Historia son disciplinas íntimamente unidas, porque para entender un hecho no basta con conocer el tiempo, sino también el espacio en el que se ha producido. Una reciente visita (guiada por Gonzalo Herreros, miembro del grupo de investigación de Soria y vicepresidente de Patriharco) centrada en los lugares cordobeses de la Inquisición, me confirmó recientemente que no sólo el Patrimonio Monumental, sino también la propia Historia de la ciudad debe contarse in situ. Sólo de esta forma comprenderemos mejor la ciudad, a la vez que nos permitirá abrir nuevos caminos en la búsqueda de un turismo de calidad.

    El martes me tocará abrir la sesión hablando de Córdoba la Vieja. Ese descampado olvidado donde se había situado la antigua ciudad califal de Madinat al-Zahra. Para dar paso a la conferencia final de Juan Francisco Murillo (Jefe de la Oficina de Arqueología de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Córdoba) y Carmen Chacón (arquitecto de la Gerencia), que nos hablarán sobre los proyectos de futuro del Templo Romano de la Calle Claudio Marcelo de Córdoba. Una conferencia que nos permitirá no sólo conocer mejor los restos hoy conservados junto al Ayuntamiento, sino también los proyectos para la futura difusión de este importante elemento del pasado romano de la ciudad.

    Las Jornadas se cerrarán el miércoles 7 de junio con una visita (atención, las plazas son limitadas y es necesaria inscripción) a la Torre de la Malmuerta, que habitualmente se encuentra cerrada al público.

    La asistencia a las Jornadas es gratuita, aunque es necesario inscribirse a la través de la página web de Patriharco.