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lunes, 27 de julio de 2015

Aliara y la música tradicional de Los Pedroches

Programa del FolkPozoblanco 2015
Anoche tuvimos la oportunidad de disfrutar de un buen concierto de Aliara en la Plaza de las Siete Villas de Pedroche, como aperitivo del FolkPozoblanco 2015, que se celebrará el próximo fin de semana en Pozoblanco. De Aliara y del festival he escrito en varias ocasiones en este blog (1, 2 y 3), y ahora reproduzco el texto publicado el pasado sábado 25 de julio en la sección "Patrimonio Histórico de Los Pedroches" del semanario La Comarca.


*     *     *

Ahora que se acerca la celebración de la edición número 27 del festival FolkPozoblanco, no quiero dejar pasar la ocasión para hablar de la importancia del Patrimonio Inmaterial y, en concreto, de la música tradicional. Durante las últimas décadas, diferentes grupos de personas han trabajado desde los distintos pueblos de nuestra comarca para conservar viva nuestra memoria musical. Resulta especialmente destacable la labor de investigación y difusión realizada por Luis Lepe y el trabajo de grupos como Jara y Granito desde Villanueva de Córdoba, Alcaria desde Alcaracejos o la Agrupación Musical Gachera desde Pedroche, por poner algunos destacados ejemplos. Pero permitidme que, en este artículo, destaque especialmente el impresionante regalo que, durante más de 30 años, nos ha ido dejando Aliara.
Como ocurre con el patrimonio arqueológico, monumental o documental, también la música tradicional, como parte de nuestro Patrimonio Inmaterial o Intangible, está muy relacionada con la historia de nuestra comarca. Una tierra hoy aislada, lejana respecto a los grandes centros de decisión, pero que históricamente ha estado íntimamente conectada tanto con la Meseta como con el Valle del Guadalquivir. No en vano algunos de los principales pasos naturales que conectan el centro de la Península con el sur andaluz cruzan nuestra comarca. Unas importantes rutas comerciales utilizadas desde la Prehistoria y que se mantuvieron activas hasta tiempos mucho más recientes por el trasiego de los pastores de la transhumancia. De ahí que las canciones que nuestros mayores repetían estén muchas veces influidas por el folclore castellano, e incluso cántabro o gallego.
A finales del siglo XVIII, por diferentes intereses económicos y políticos, la comunicación entre Castilla y Andalucía se traslada al puerto de Despeñaperros. La comarca de Los Pedroches comienza, ahora sí, un largo período histórico de olvido y aislamiento. Al abandonarse las rutas históricas y quedar lejos de las grandes vías de comunicación, nuestra comarca perderá los continuos contactos con el exterior. Un cambio que fue muy negativo para su desarrollo económico, pero que permitió la pervivencia de una cultura tradicional característica hasta bien avanzado el siglo XX.
En distintas ocasiones he hablado de la fragilidad del Patrimonio Histórico y de la necesidad de velar por su conservación. Esto, que resulta evidente en el caso del Patrimonio Monumental, no siempre lo vemos tan claro en unas formas de nuestro patrimonio que no son tangibles. Nos alarmamos ante las grietas que puedan surgir en la torre de la iglesia, en el castillo, pero olvidamos frecuentemente que la globalización, apoyada en impresionantes medios de comunicación de masas, ha transformado completamente nuestra cultura, que cada vez está más lejos de la de nuestros abuelos y más cercana a la existente en cualquier otro punto del planeta. Son los tiempos, y no podemos –tal vez tampoco debamos- luchar contra todos estos cambios. Pero sí tenemos la obligación de conservar nuestra memoria, la que nos han dejado nuestros mayores, para transmitirla a quienes nos sucederán.
En este sentido, me parece fundamental la labor que, en Los Pedroches, han realizado los componentes de Aliara desde la formación del grupo en 1978. Por una parte, desarrollando un impresionante trabajo de investigación con el que han conseguido mantener vivas unas letras y unas melodías que cada vez iban recordando menos personas. Impidiendo que, con la desaparición paulatina de nuestro mayores, que aún conservaban en su memoria las canciones de su infancia, de su vida, perdiéramos todos una parte importante de nuestro Patrimonio. Por otra parte, y no menos importante, contribuyendo a concienciarnos a todos de la importancia de este patrimonio musical. Todos sabemos que no se conserva lo que no se aprecia. Y no se puede apreciar lo que no se conoce. Aliara nos ha hecho conocer una parte importante de nuestra cultura tradicional y a través de sus conciertos, y sobre todo de las 26 ediciones del FolkPozoblanco, nos han hecho disfrutar de nuestra música.
Conocemos, apreciamos y disfrutamos con las jotillas que se cantaban en las antiguas faneguerías durante la recogida de la aceituna, con las coplas de piconeros, pastores, segadores, con las antiguas tonadas religiosas. Una música que está profundamente enraizada en nuestra comarca y que nos permite conocer mejor nuestra historia y, en definitiva, conocernos mejor a nosotros mismos. Y todo ello gracias a una serie de personas que se han preocupado por recoger testimonios orales para rescatarlos del olvido al que estaban abocados.

No sólo es mérito de este grupo concreto, por supuesto, pero creo que debemos reconocer que Aliara ha sido fundamental en este proceso. Y así se le reconoció públicamente en 2001, cuando obtuvo el Premio Andalucía de la Música al mejor trabajo de música tradicional o, más recientemente, el premio “una vida al son” otorgado por el Festival Al son de la Subbética. Creo que desde Los Pedroches tenemos que sumarnos también a los aplausos que recibe Aliara lejos de nuestros pueblos. Porque, además de todo lo dicho, sus componentes trabajan año tras año para ofrecernos, por puro amor al arte, a la cultura, a la música, uno de los más importantes festivales de música tradicional de nuestro país. Por el FolkPozoblanco han pasado iconos del folk como Nuevo Mester de Juglaría, Los Sabandeños, Luar na Lubre, Eliseo Parra, Jaime Lafuente… Y hemos descubierto a nuevos valores que, como ocurriera el año pasado con Ringorrango, nos han sorprendido con su extraordinaria calidad. En esta edición, después del pistoletazo de salida que supuso el concierto de Acetre el mes pasado, vibraremos con Pepica y los Bichejos, Olga y los Ministriles, la Banda Morisca, Wyrdamur, Mujeres con Raíz y, por supuesto, Aliara. Y disfrutaremos aún más sabiendo que lo mejor está por venir. Porque tenemos la suerte de contar con Aliara y con muchas ediciones futuras del FolkPozoblanco. A disfrutarlo.
Aliara, en el patio de la Salchi. Foto: Rafa Sánchez para www.pozoblanco.es

lunes, 20 de abril de 2015

Si la torre de Pedroche...




[Publicado en La Crónica el pasado sábado 15 de abril]

            Si la torre de Pedroche fuera de miel y meloja, ya se la hubieran comido los golosos de La Añora.

            Son muchas las páginas que podríamos dedicar a uno de los monumentos más emblemáticos de la comarca de Los Pedroches: la torre de Pedroche. Sin embargo, he querido empezar con esta cancioncilla, recogida por Aliara en su disco “Canciones, corros y juegos infantiles en el país de Los Pedroches” (1999), porque para nuestra comarca la torre de Pedroche es más que un monumento, mucho más que simple arquitectura.
            La propia ubicación de la villa de Pedroche, en alto, nos recuerda su antiguo papel como enclave defensivo. Aunque nada queda de la antigua fortaleza, derribada definitivamente durante una revuelta popular en los confusos años de la guerra civil que enfrentaba en Castilla a Isabel la Católica con Juana la Beltraneja(1478). En el centro del antiguo núcleo encastillado se construiría, en diferentes fases a lo largo del siglo XVI, la torre de la Iglesia del Salvador.
            Independientemente de la magnífica estructura y de la belleza del interior de la torre, en cuyo diseño participó Hernán Ruiz II, el más destacado arquitecto del Renacimiento cordobés, esta construcción destaca especialmente por las magníficas vistas que ofrece. Desde arriba, es posible divisar buena parte de la antigua Dehesa de la Jara y, salpicando los encinares, los caseríos de los distintos pueblos que una vez fueron aldeas de Pedroche. Un amplio territorio desde el que, a su vez, la torre de Pedroche es un elemento siempre presente, emergiendo sobre la dehesa. Porque la torre de la iglesia parroquial conservó una de las importantes funciones que cumplía la antigua atalaya del castillo: siempre ha servido no sólo para ver, sino también para ser vista.
            Mucho antes de la construcción de la torre, en el lugar que ocuparía estaba situado uno de los más importantes centros militares del norte de Córdoba: el castillo de Petroch. Durante el siglo XI había adquirido una enorme importancia. Era entonces uno de los núcleos principales que, al norte de la ciudad de Córdoba, mantenían la vigilancia de una frontera cada día más cercana (Toledo fue conquistada por los castellanos en el año 1085). Poco tiempo después, esta cercanía de la frontera convertiría a nuestra comarca en un territorio peligroso, y el castillo de Pedroche terminaría abandonado y muy deteriorado desde mediados del siglo XII.
            En 1236, los castellanos tomaron definitivamente Córdoba y por esas fechas debió de producirse la conquista de Pedroche. Durante las siguientes décadas, el gran problema será la falta de pobladores, pero a partir del siglo XIV Pedroche va creciendo y algunos de sus vecinos comienzan a poblar las aldeas de Torremilano (Dos Torres), Pozoblanco, Torrecampo, Alcaracejos, Añora y Villanueva de Córdoba. Todas ellas dependientes de Pedroche. Todas a la vista del reconstruido castillo.
            En 1478 está terminando en Castilla una larga guerra civil, en cuyo transcurso Gonzalo Mexía, señor de Santa Eufemia, se ha hecho fuerte en el castillo de Pedroche, con la intención de integrar toda la comarca en su señorío. En este contexto, los vecinos de Pedroche, Torremilano, Pozoblanco y Torrecampo y los vecinos de las aldeas,“juntándose en asonada” y “dándose favor y ayuda”,protagonizarán una verdadera revuelta popular que terminó con el total derribo del castillo, hasta no dejar piedra sobre piedra. Nunca más se reedificará, pese al mandato expreso de la reina Isabel, y en su lugar se construirá la nueva Iglesia parroquial y su imponente torre.
            A pesar de que las aldeas van dejando de depender del concejo de Pedroche al convertirse en villas independientes, durante los siglos XV y XVI, la estrecha relación entre los siete pueblos no desaparece. Mantendrán la Dehesa de la Jara como término común, y para tratar sobre el reparto de sus frutos se reunirán periódicamente sus representantes en la ermita de Piedrasantas. Los vecinos de lo que un día fueron aldeas han seguido vinculados de alguna forma a la villa que estuvo en sus orígenes.
            Y la torre de Pedroche ha estado presente a lo largo de la Historia en nuestro espacio cotidiano. Ofreciendo la seguridad de las cosas bien hechas en una gran dehesa que parece girar en torno a un eje que es la torre. Porque se ve, y porque se siente como algo propio,  es patrimonio nuestro. Y no es sólo Patrimonio Monumental, porque también está muy presente en dichos, en refranes, o en canciones infantiles como la que servía de entrada a este artículo. Una letra la de esta cancioncilla de corro que, más allá de las tradicionales puyas entre los pueblos, pone de manifiesto cómo la torre no sólo es de Pedroche, sino también de Añora, del conjunto de Los Pedroches.
Por eso creo que la Torre de Pedroche nos ofrece un buen ejemplo de nuestro Patrimonio, tanto material como inmaterial. Y, para los que nunca hayáis subido, os recomiendo hacerlo. Es una visita obligada.


lunes, 30 de diciembre de 2013

Los Piostros, por Pedro de la Fuente


Fiestas de Pedroche: los Piostros y la Función de los Soldados es el título del libro de Pedro de la Fuente que se presentó el pasado viernes en la Biblioteca Pública de Pedroche, con una nutrida asistencia de público. Me tocó intervenir en la presentación, a medias como historiador y a medias como amigo del autor.

Pedro hace un recorrido completo por la fiesta de Los Piostros a través de tres capítulos, dedicados respectivamente a la historia (Los Orígenes), la descripción sistemática de los ritos (La Celebración) y los principales elementos que la forman (La Estampa).Con una estructura similar nos presenta la evolución de la Función de los Soldados desde sus orígenes, hace un siglo, hasta la actualidad. Enmarcando el texto encontramos dos colaboraciones externas: el epílogo firmado por Antonio Merino Madrid y un prólogo que Pedro quiso que escribiera yo.


"Pedro no es historiador, ni folclorista, ni antropólogo. Pero quizá sea la persona que más tiempo ha dedicado a conocer y difundir los Piostros y las tradiciones de Pedroche. Con su trabajo en el Ayuntamiento, a través de distintas páginas de internet y ahora con esta obra. Este libro nos ayudará a conocer mejor ambas fiestas. Además, es un magnífico instrumento para garantizar su conservación. Pero por encima de todo nos hará disfrutar con su lectura y valorar más nuestras tradiciones. De Pedroche y de Los Pedroches" [prólogo; p. 15].

Presentación. Foto Peter Font para Pedroche en la red.



jueves, 27 de junio de 2013

De nuevo historia en Pedroche


Este fin de semana se celebran las IV Jornadas de Historia Local en Pedroche (ver programa completo en Pedroche en la Red o en Solienses). Como en ediciones anteriores, es una oportunidad para acercarse a diferentes aspectos de la historia y el patrimonio histórico de la comarca y, fundamentalmente, de la villa de Pedroche. Y también como en años anteriores estoy ligado de alguna forma a las jornadas, en este caso participando en una charla compartida con la historiadora y escritora María Jesús Sánchez.

La inauguración tendrá lugar el sábado 29 de junio, a las 20 horas, en la ermita de Santa María del Castillo, para dar paso a la primera sesión, que terminará con la visita nocturna a la torre de la Iglesia del Salvador. Sólo la visita a estos espacios hace que la actividad resulte altamente recomendable. El domingo se celebrarán dos sesiones, la de mañana en el Centro de Interpretación de las Siete Villas de los Pedroches (frente a la ermita de Piedrasantas, a partir de las 12 h.) y por la tarde nuevamente a partir de las 20 h. en la ermita de Santa María del Castillo.

Las ponencias abordarán aspectos diferentes relativos a la historia de Pedroche desde la Edad Media (con una proyección sobre la excavación de la necrópolis de la ermita que les sirve de sede, realizada por Nuria López) hasta la época contemporánea, que centrará buena parte de las jornadas. Así, se hablará de la música en el Convento de la Concepción en el siglo XIX, de la construcción del puente sobre el Santa María a comienzos del siglo XX, de las tradicionales chozas de pastores o de la evolución económica del territorio rural pedrocheño en el primer tercio del siglo XX.

Por nuestra parte, María Jesús y yo estableceremos, a través de uno de los capítulos inéditos de la nueva obra de la escritora, situado en el Pedroche del siglo XIII, un diálogo entre las difíciles relaciones entre investigación histórica y creación literaria. Allí os esperamos.

martes, 26 de febrero de 2013

Inauguración, clausura, noticias

Con Juana Romero (Fundación PRASA), Joaquín Criado
(Fundación PRASA y Real Academia) y Fernando Leiva
(Asociación Provincial de Museos). Foto: Julio Padilla.

Por falta de tiempo, se me acumulan las noticias que quería comentar, pero al menos quiero dejar por aquí algunas referencias extraídas de la prensa de la última semana.

El pasado miércoles se clausuró la segunda edición del ciclo Museos y desarrollo local, organizado por la Fundación PRASA, la Real Academia de Córdoba y  la Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba. En esta ocasión me tocó a mí hablar sobre la importancia que la provincia tiene en la historia de Córdoba. Sobre la charla publican breves reseñas tanto Diario Córdoba como ABC Córdoba.

De izq. a derecha, Isabel Ambrosio (Delegada del Gobierno de la Junta en Córdoba),
Santiago Ruiz (alcalde de Pedroche), Susana Díaz (Consejera de Presidencia)
y Juan Díaz (alcalde de El Viso). Foto: Pedroche en la Red
Ese mismo miércoles por la mañana, invitado por el Ayuntamiento de Pedroche, había asistido a la inauguración del Centro de Interpretación de las Siete Villas de Los Pedroches, situado en el entorno de la ermita de Nuestra Señora de Piedrasantas. Desde su origen, he estado colaborando con este proyecto desde la Fundación PRASA y por eso Santiago Ruiz, alcalde de Pedroche, quiso que fuera yo quien guiara en la breve visita a la Consejera de Presidencia e Igualdad de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. La presencia de la Consejera provocó una amplia cobertura de prensa e institucional, tanto en el ámbito comarcal (Punto Radio Pozoblanco, Pedroche en la Red 1 y 2, Adroches) como en el provincial (Diario Córdoba, El Día de Córdoba) o autonómico (Canal Sur Noticias). El centro es un pequeño espacio donde se pretende introducir al visitante en una parte importante de la historia de nuestra comarca, la que hace referencia a la formación de las Siete Villas de Los Pedroches y la explotación conjunta de sus bienes comunales, y también presentar el paisaje geológico y natural del entorno del Santa María. El presupuesto, de unos 250.000 euros, se ha dedicado en su mayor parte a la rehabilitación y adaptación de la estructura arquitectónica existente frente a la ermita, con lo que el coste real del montaje ha sido muy reducido, lo que no ha impedido que el resultado sea, en mi opinión, muy digno.

Por otra parte, no quiero dejar pasar la ocasión de felicitar a dos amigos. En primer lugar, a Félix Ángel Moreno Ruiz que, con su obra Un revólver en la maleta ha obtenido el Premio Solienses 2013. Se trata de una novela que podemos enmarcar dentro del más clásico género negro, pero que sitúa la historia en una Córdoba de principios del siglo XX cuya descripción, tanto física como social, resultará sin duda muy interesante para cualquier amante de la historia. Una verdadera delicia de lectura (Ver crónica en Diario Córdoba).

Por último, felicidades a José María Palencia, que acaba de ser nombrado director del Museo de Bellas Artes de Córdoba tras la jubilación de Fuensanta García de la Torre. Un reto tan complejo como apasionante, en el que le deseo los mayores éxitos, porque serán éxitos de la cultura cordobesa.

domingo, 1 de julio de 2012

Centro de Interpretación de las Siete Villas de Los Pedroches


El pasado viernes, dentro de las III Jornadas de Historia Local de Pedroche, me tocó explicar cómo y por qué se ha creado el Centro de Interpretación de las Siete Villas de Los Pedroches, situado frente a la ermita de Nuestra Señora de Piedrasantas.

La ermita, vista desde la entrada del centro.

Sala de conferencias
No tiene mucho sentido intentar repetir aquí mis palabras, de las que ya han dado cuenta tanto en la prensa como en el blog referente de la cultura comarcal.  Ni tampoco intentar realizar un seguimiento completo de las jornadas, que es tarea que cumple perfectamente el blog Pedroche en la Red.

Pero sí quiero dejar constancia de que, aunque esta vez me ha tocado a mí presentar el proyecto, éste ha sido fruto del trabajo de muchas personas. Entre ellas, destaco en primer lugar al Ayuntamiento de Pedroche, promotor de la idea. Santiago y Pedro han estado siempre atentos y han trabajado para que el sueño de recuperar la destartalada construcción situada frente a la ermita, sea finalmente una realidad, y ésta se convierta en un espacio público para el disfrute de los vecinos de Pedroche, de la comarca y de todos los que nos visitan. Y cuando digo han trabajado lo digo con conocimiento de causa: porque sé que no sólo le han dado vueltas a la cabeza para buscar las mejores soluciones, sino que también han comprobado eficazmente el peso de módulos y vitrinas cuando había que subirlas a la planta alta.
Área de biología - geología, abierta a la dehesa y al Santa María.

En cuanto al diseño definitivo y montaje expositivo, es una tarea con la que sufrió (y espero que también disfrutara) Silvia Muñoz. Que contó con el asesoramiento del geólogo Antonio María Cabrera y de los biólogos Pedro López y Pedro López, y con el trabajo de diseño de Transi Fernández.

Área expositiva de Histoira. Al fondo, las bancas de las Siete Villas

Bancas ante una imagen antigua del interior de la ermita.

Área expositiva dedicada a Los Piostros.




jueves, 28 de junio de 2012

III Jornadas de Historia Local de Pedroche


Este fin de semana se celebran en la ermita de Santa María del Castillo de Pedroche las III Jornadas de Historia Local. Aunque sea tirar de tópicos, realmente se trata de un "marco incomparable" para hablar de nuestra historia comarcal. El programa completo puede consultarse en Pedroche en la red, pero me gustaría hacer algún comentario personal al respecto.

Mañana, viernes 29 de junio, me toca intervenir (21 h.) tras la inauguración oficial de las jornadas (20.30 h.). Ya sé que la mayoría de quienes seguís este blog me tenéis muy visto (y escuchado), pero esta vez no voy a hablar de lo de siempre. Bueno, lo reconozco: no sólo voy a hablar de lo de siempre. Porque la historia de la comarca, y especialmente la Baja Edad Media, están en la base del discurso que ofrece el Centro de Interpretación de las Siete Villas de Los Pedroches. Y de eso intentaré hablar. De cómo se originó la idea de crear este centro y de qué pretende contarnos -con los limitados medios impuestos siempre por los presupuestos disponibles-. Aunque siempre me propongo ser breve en mis intervenciones, lo cierto es que la organización ha dejado para el viernes únicamente mi conferencia (será porque me conocen...).

El sábado, la jornada comenzará a las 20 h. con la intervención de Angel María Ruiz Gálvez, profesor de la Universidad de Extremadura. Angel María nos hablará de la evolución histórica de Pedroche durante la Edad Moderna. Reconozco que tengo un interés muy especial en esta charla, ya que la especialización del autor está geográfica y temáticamente muy cercana a un problema que siempre me ha interesado especialmente: las relaciones entre realengo y señorío en el antiguo Reino de Córdoba (yo, entre los siglos XIII y XV y Ángel María, para la Historia Moderna). El profesor Ruiz Gálvez, dotado de un amplio Curriculum Vitae, nos acercará sin duda al conocimiento de un período apasionante de la historia de Pedroche y, por extensión, de toda la comarca. A conitnuación, el Dr. Molinero Merchán nos ofrecerá un estudio histórico y artístico de los retablos históricos de Pedroche. De esta forma, una charla centrada en aspectos puramente históricos se complementa con una segunda centrada en el arte y el patrimonio histórico.

Este mismo esquema, de una conferencia histórica seguida de una dedicada a temas artísticos, se repite en la última jornada, el domingo 1 de julio. Comenzará, también a las 20 h., el Dr. Antonio José Díaz Rodríguez hablando de una de las familias más representativas de la oligarquía pedrocheña: los Mohedano de Saavedra. A continuación, las jornadas se cerrarán con la conferencia que, sobre la historia de la música en Pedroche, nos ofrecerá Luis Lepe Crespo. Luis es profesor del Conservatorio Profesional "Marcos Redondo" de Pozoblanco, y siempre ha estado especialmente interesado por la historia de la música en nuestra comarca. Fruto de ese interés es su magnífico estudio editado en 2 volúmenes conjuntamente por Cajasur y el servicio de publicaciones del Ayuntamiento de Pozoblanco. Además, de sus dotes de comunicador no sólo pueden dar fe sus alumnos, sino también quienes asistimos el pasado septiembre al deslumbrante pregón de feria de Pozoblanco que nos ofreció en el Teatro El Silo.

Quienes saben de música suelen contar que un grupo puede sorprender y tener éxito con su primer disco; aprovechar el tirón para sacar al mercado el segudo; pero sólo cuando editan el tercero podemos considerar que el grupo está consolidado. Aunque son muchas las diferencias, creo que podemos aprovechar el símil para considerar, con esta edición, que las Jornadas de Historia de Pedroche se consolidan este año como un importante hito en la oferta cultural de nuestra comarca.

lunes, 7 de mayo de 2012

Editadas las ponencias de las II Jornadas de Historia Local de Pedroche



Recientemente ha aparecido el libro que recoge las ponencias presentadas en las II Jornadas de Historia Local de Pedroche, celebradas en junio de 2010.

Enrique Soria Mesa firma el primero de los artículos, centrado en la evolución jurisdiccional de Pedroche en la Edad Moderna. Enrique fue presentado en esas jornadas como Profesor Titular de Universidad, aunque en la actualidad es ya Catedrático de Historia Moderna  de la Universidad de Córdoba. Es, sin duda, uno de los investigadores más activos en la actualidad en su disciplina, y fue todo un lujo poder escuchar su densa y muy amena charla en la ermita de Santa María del Castillo. De él hablé en este blog hace algo más de un año con motivo de la presentación de la revista digital Historia y Genealogía.

Iluminado Sanz Sancho, Profesor Titular de Historia Medieval de la Universidad Autónoma de Madrid, es el autor del estudio sobre el arcedianato de Pedroche que se incluye a continuación. El profesor Sanz Sancho es sin duda un gran especialista en las instituciones eclesiásticas durante la Baja Edad Media, y el mejor conocedor de la estructura administrativa del obispado medieval de Córdoba. Además, sus estudios sobre nuestra provincia van más allá del mero análisis de la estructura administrativa eclesiástica, sino que incluyen observaciones de gran interés sobre el medio geográfico en el que se asienta. De hecho, debo reconocer que los libros de Iluminado Sanz sobre el ámbito cordobés estuvieron mucho tiempo abiertos junto al ordenador que me servía para redactar mi tesis doctoral.

El arquitecto pozoalbense Antonio Ángel Ballesteros fue el encargado de hablar en las Jornadas sobre el proyecto de rehabilitación del Convento de la Concepción. Y esa charla ha dado lugar a un gráfico, documentado y muy interesante artículo, que se integra en este libro. A pesar de su juventud, Antonio Ángel cuenta con una meritoria trayectoria como arquitecto, y personalmente me parece reseñable su interés por conjugar novedosos diseños arquitectónicos con una especial sensibilidad por la conservación del Patrimonio Histórico. Entre sus obras recientes, podemos destacar el edificio de ampliación del Conservatorio Profesional de Música Marcos Redondo de Pozoblanco o la nueva Escuela Infantil Muncipal de Pozoblanco, que le hizo merecedor de una distinción en los prestigiosos premios Félix Hernández de arquitetura cordobesa.

Finalmente, la restauradora Ana Infante ofrece en su artículo una visión global sobre el proceso de restauración de uno de los elementos más significativos del rico patrimonio mudéjar pedrocheño: el taujel de la Iglesia del Salvador. Profesional de amplia experiencia, entre sus numerosos trabajos técnicos podemos destacar la restauración de las pinturas góticas de la Iglesia de San Lorenzo de Córdoba.

Para iniciar el libro, desde el Ayuntamiento de Pedroche me pidió Pedro de la Fuente un pequeño texto introductorio que le sirviera de prólogo. Lo inserto a continuación, dejándolo enlazado igualmente desde la pestaña "otros escritos".

II Jornadas Pedroche - prólogo

jueves, 10 de noviembre de 2011

Fechas para la historia de Los Pedroches: 711 - 1212

Notas sobre el pasado medieval de Pedroche

Al hilo de los temas centrales de las Jornadas de Otoño que se inauguran esta tarde en Pozoblanco, echaba en falta Antonio Merino en Solienses hace unos días más presencia de la comarca en los temas tratados. Y lo cierto es que no es nada fácil hablar de Los Pedroches en la Edad Media, aunque yo lo he intentado en varias ocasiones. Una de las últimas, en las I Jornadas de Historia Local de Pedroche, en cuyas actas se publicó un artículo que integro ahora en la pestaña "publicaciones": Notas sobre el pasado medieval de Pedroche.

Se trata de una aproximación al Pedroche medieval que, como no podía ser de otra manera, es una aproximación a la historia medieval de toda la comarca. Y, para quienes no lo conozcan y tengan curiosidad por echarle un vistazo, tengo que avisarles de que está escrito en orden cronológico inverso. Es decir, comienzo describiendo la etapa final del siglo XV, momento para el que disponemos de más información a través de diversas fuentes documentales, para intentar remontarme, a través de una información cada vez más escasa y parcial, hasta los primeros rastros documentales y arqueológicos de Los Pedroches al inicio de la Edad Media.

Es muy poco lo que sabemos sobre Los Pedroches en torno al 711, fecha de entrada de los musulmanes en la Península Ibérica. Lo que yo conozco sobre el tema lo publiqué hace unos años, junto con el prof. José Luis del Pino, en un estudio sobre el despoblado medieval de Cuzna que podéis encontrar en la pestaña publicaciones.

En el 711, la descomposición total del antiguo estado visigodo hizo posible un rápido control de buena parte del territorio peninsular por parte de un número muy reducido de invasores. A ellos se sumarán pronto otros grupos, reducidos en número y de procedencia y situación política y social muy dispar, organizados en clanes según la tradición del primer Islam. Los orientales -árabes- ocupan las posiciones políticas y sociales más destacadas en la nueva provicia islámica, mientras que los norteafricanos -beréberes-, menos poderosos, se asentarán en las áreas "marginales". Parafraseando a aquel profesor gallego que, al hablar de las anteriores invasiones bárbaras, comentaba que "a los gallegos nos tocaron los Suevos" (léase en voz alta para comprobar la ironía, pero no delante de los niños) podemos afirmar que, debido a tratarse de una comarca que no destaca especialmente por su riqueza agrícola ni sus grandes ciudades, a los pedrocheños nos tocaron los beréberes.

Uno de los inicios quizá más evidentes de esta ocupación nos lo ofrece la toponimia, y más concretamente el nombre que aún conserva uno de los cursos fluviales de la sierra: el Guadalbarbo (literalmente, río de los bárbaros o de los beréberes). Pero además tenemos noticias de algunos clanes beréberes asentados directamente en este territorio, entre los que las fuentes árabes mencionan a los Baranis (que llegaron a dar nombre en la época a las montañas de la zona de Almadén), o los Kazna -o Kuzna-, que dieron nombre a una ciudad despoblada a fines de la Edad Media y a un río que aún lo conserva. Al mismo tiempo, también tenemos indicios de dos tribus árabes, Gafiq y Bali que darían nombre a los que quizá fueran en este momento los dos núcleos de población más destacados de la comarca, Belalcázar y una población cercana a Santa Eufemia. Dos enclaves que, en cualquier caso, tenían un indudable interés estratégico. Como también lo tendría, aunque de forma más secundaria, la ciudad de Cuzna, fundada ex-novo por miembros del clan beréber que le dio nombre antes de mediados del siglo IX.

Sobre esta base se terminaría formando la kora o provincia del Fahs al-Ballut (Llano de las Bellotas), pero ya en una época que se aleja del inicial año 711.

Tampoco son muchos los datos que tenemos sobre nuestra comarca en torno a 1212, fecha de la batalla de las Navas de Tolosa, aunque su inicidencia en Los Pedroches fue casi inmediata y de gran importancia. Desde que, en el año 1085, los cristianos tomaron Toledo, la comarca de Los Pedroches se convirtió en una zona directamente relacionada con la frontera. Expuesta a las incursiones cristianas, la población fue abandonando estas tierras peligrosas, que se defendían desde el sur a través de la alcazaba de Gafiq (Belalcázar) y, sobre todo, de Bitraws (Pedroche). Pedroche y Santa Eufemia caerían en manos de Alfonso VII en 1155, aunque parece ser que la conquista fue efímera. No por reacción musulmana, sino posiblemente más porque esta franja se había convertido ya en un "desierto fronterizo", una zona de nadie peligrosa y despoblada. Unos 15 años después, la entrada de los almohades, que se hacen con el poder en el antiguo al-Andalus, vuelve a desplazar la frontera hacia el norte, aunque durante la mayor parte de este tiempo la frontera entre los musulmanes y la cristiana Orden Militar de Calatrava divide Los Pedroches en dos.

En 1195, los almohades vencen en Alarcos, inclinando la balanza de forma clara hacia el lado musulmán. Sin embargo, poco tiempo después una coalición cristiana desbaratará el poder almohade en la decisiva batalla de las Navas de Tolosa (1212). Buena parte de la comarca quedará ya en manos de los castellanos, que preparan la gran ofensiva que les llevará, 25 años más tarde, a la toma definitiva de Córdoba y el dominio de buena parte del Valle del Guadalquivir.

A pesar de que, como es habitual, nos falte documentación para reconstruir esta etapa de nuestra historia, creo que podemos afirmar que 711 y 1212, las dos fechas en las que se centran las Jornadas de Otoño de este año, fueron fundamentales para Los Pedroches. Y, sin duda, a través de las conferencias que podremos disfrutar esta tarde y mañana en el Mirador del Teatro El Silo llegaremos a conocerla mejor.

jueves, 20 de octubre de 2011

JAS

Notas de Juan A. Souto sobre piezas del Museo PRASA Torrecampo

Nunca pensé que llegaría a costarme tanto trabajo escribir una entrada en el blog.

Como un mazazo recibí ayer la noticia del fallecimiento, el pasado lunes, de Juan Antonio Souto Lasala (diciembre 1959 - octubre 2011). Profesor Titular del Departamento de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Complutense de Madrid, Souto era posiblemente, como señalé el pasado mes de enero en un comentario a una entrada anterior, "el mejor epigrafista árabe europeo". De ello dan fe multitud de publicaciones científicas (pueden verse algunas de ellas en dialnet), y las constantes citas a sus obras en cualquier trabajo referido no sólo a epigrafía, sino a casi cualquier cuestión relacionada con la historia de al-Andalus. Pero además, su carácter abierto y afable, su conversación amena y su capacidad didáctica le llevaron a ser un magnífico divulgador de nuestra historia. Su pequeño libro La Mezquita Aljama de Córdoba (Zaragoza, Instituto de Estudios Islámicos y del Oriente Próximo, 2009) es, para mí, lo más recomendable para conocer de verdad este monumento universal.

Souto, en Pedroche. Foto: Pedroche en la red.
Nacido en Caracas, este aragonés profesor madrileño se había convertido en cordobés por vocación. Yo lo conocí hace ya bastantes años, cuando él estudiaba las inscripciones conmemorativas andalusíes del Museo Arqueológico de Córdoba. Coincidimos más adelante en la organización del Congreso Internacional "Almanzor y su época" (2002) y desde entonces hemos tenido contactos frecuentes. Unos contactos que se intensificaron cuando me hice cargo de la dirección del Museo PRASA Torrecampo. Siempre trabajador y siempre curioso, Juan Antonio Souto no dudó en acercarse a Torrecampo para ayudarme a catalogar las piezas con inscripciones árabes de nuestra colección. Y volvió ilusionado, como siempre, para estudiar una lápida funeraria del siglo XI aparecida en el Parque del Salvador de Pedroche, realizando un estudio riguroso que fue el detonante para que Pedro de la Fuente, desde el Ayuntamiento de esta localidad, organizara las I Jornadas de Historia Local de Pedroche en 2009.

Pero, más allá de su capacidad científica, quienes le conocimos echaremos de menos a una persona que se hacía querer. Tuve el honor de que me mencionara entre sus colegas y amigos cordobeses en el prólogo de La Mezquita Aljama de Córdoba. Pero sobre todo tuve el honor de conocerle y tratarle. Y de contar de vez en cuanto con esos correos de saludo personal que terminaba casi siempre con la misma fórmula: "Salud y República. JAS".

Hasta siempre, compañero. S.T.T.L.

viernes, 17 de junio de 2011

Convento de la Concepción (Pedroche)

Empedrado del siglo XVII recuperado durante las obras

A través de una entrada publicada en Solienses he conocido el relato en el que Julio Llamazares habla de las obras en el Convento de la Concepción de Pedroche (texto íntegro en Solienses). Una pena, y una vergüenza. Poco puedo añadir a los acertados comentarios de Antonio Merino sobre un texto basado en una información totalmente errónea para el que no me sirven como disculpas las supuestas "licencias literarias" del autor. Porque me parece muy grave que, con el enorme esfuerzo realizado por el Ayuntamiento de Pedroche para conseguir la conservación del convento, se difunda de manera irresponsable la idea de que lo están derribando para construir un hotel.

Actual acceso al convento, citado por Llamazares
No me detendré en comentar la historia del convento, perfectamente recogida en la biblioteca histórica de Pedroche en la Red que incluye un completo dossier de prensa. Tampoco en el desarrollo del proceso de compra y recuperación del edificio, que como siempre ha ido siendo cabalmente narrado por esa gran crónica de la cultura en Los Pedroches que es Solienses: desde las dudas surgidas por el intento de venta a un constructor en el año 2005 hasta  el reciente descubrimento del empedrado original al que corresponde la foto inicial de esta entrada, pasando por en anuncio de su compra por el ayuntamiento, las primeras noticias sobre el taller de empleo que iba a iniciar la recuperación de este conjunto patrimonial, su declaración en 2007 como bien de interés cultural o el desarrollo de las obras de consolidación estructural.

Sobre la iglesia del convento, el Yamur

La rehabilitación del Convento de la Concepción es uno de los proyectos de recuperación del Patrimonio Histórico más importantes de cuantos se han puesto en marcha en Los Pedroches durante las últimas décadas. No voy a negar que me habría gustado que se realizara un estudio arqueológico completo del edificio (incluyendo un estudio paramental), pero ni los arquitectos ni el ayuntamiento lo han considerado necesario ni la Consejería de Cultura, que ha vigilado la correcta ejecución de las obras, lo ha pedido. En realidad, desde mi punto de vista personal y profesional habría sido magnífico. Pero debo reconocer que no era imprescindible, ya que la edificación histórica se ha conservado íntegramente y no se han realizado remociones del terreno que pudieran afectar a posibles restos arqueológicos. Las obras no han afectado a los restos arqueológicos ni arquitectónicos, por lo que esos estudios quedan pendientes para el futuro (qué se le va a hacer).

Huertos traseros, cuya conservación
también se contempla en el proyecto

Tanto en este aspecto como en el conjunto de las obras desarrolladas, el criterio utilizado me ha parecido impecable. Y los pasos dados por el Ayuntamiento de Pedroche, los más adecuados para la conservación de este conjunto y, lo que no es menos importante, para hacer posible un uso futuro que, en definitiva, es la mejor forma de asegurar su pervivencia. El primer paso necesario para evitar una proyectada demolición total fue, precisamente, la compra del inmueble. Y, una vez que pasó a propiedad pública, se planteó con acierto una obra destinada a asegurar la estabilidad estructural del edificio. Obras cuyo proyecto completo (de 149 páginas) está a disposición púbica a través de Pedroche en la Red. Previamente, el Ayuntamiento se había preocupado de encargar al Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico la restauración de ese elemento singular que corona el edificio, el yamur, que sugiere la posiblidad de que la antigua mezquita de Bitraws pudiera estar ubicada en este solar o en sus proximidades (ver noticias en solienses: 1, 2, 3, 4 y 5).

Vista del convento desde la torre de El Salvador

El convento es fruto de numerosas reformas
que han dejado huellas en el edificio

De esta forma se consiguió detener el evidente deterioro de un edificio cuya conservación, en contra de lo que entendió Llamazares, resultaba imposible para las cuatro ancianas monjas que estaban recluidas en una parte mínima del complejo. Reforzando estructuras y evitando goteras. A partir de este momento, comenzó una segunda fase de rehabilitación, centrada en el interior. Una vez realizado el estudio arquitectónico del edificio, que presentó Antonio A. Ballesteros en las II Jornadas de Historia de Pedroche y que próximamente será publicado en las actas de dichas jornadas. No sólo se han cuidado al máximo los criterios de intervención, sino que los arquitectos se han preocupado de explicarlos y publicarlos. En este proceso, y sólo después de asegurarse mediante los citados estudios, se procedió a demoler un añadido de escasa calidad arquitectónica edificado en la segunda mitad del siglo XX. Durante la limpieza de uno de los patios interiores, que estaba previsto pavimentar de nuevo, aparecieron restos bastante bien conservados de un empedrado original que puede datarse en el siglo XVII. Nuevamente de manera acertada, en mi opinión, se decidió que era conveniente la recuperación y conservación de este pavimento, desechándose cualquier tipo de obra que pudiera ponerlo en peligro.

Patio con pavimento original, antes de su limpieza

No se ha demolido nada para construir un hotel. De hecho, el proyecto de construcción de un alojamiento turístico en el interior del convento parte de la necesidad de dotar a estos grandes espacios de un uso que asegure su conservación. Y para ubicarlo se ha escogido un rincón de los huertos traseros donde nunca existieron edificaciones ligadas al convento. Precisamente, para evitar que un uso indebido pueda causar deterioros al Patrimonio Histórico. Y esta es la situación en que se encuentra actualmente un edificio que el Ayuntamiento de Pedroche se ha empeñado en conservar. Aunque no siempre sea fácil explicar a los ciudadanos por qué se invierte en este edificio en lugar de poner nuevas farolas o levantar las calles del pueblo. Pero Pedroche ha apostado por conservar su pasado para asegurar su futuro, y lo está haciendo bien.

El rincón de la derecha ha sido el lugar escogido para la construcción del alojamiento,
con el fin de no introducir elementos que distorsionen la lectura del edificio histórico.



Efectivamente, sr. Llamazares, por desgracia situaciones como la que usted describe se dan demasiado a menudo todavía en nuestro país. Pero no es el caso de Pedroche. Y no es justo que cuando un alcalde y un ayuntamiento apuestan por la conservación de su Patrimonio Histórico y dedican a ello un importante esfuerzo presupuestario (planes de fomento del empleo, fondos europeos, etc.) en lugar de dedicarlo únicamente a adoquinar las mismas calles año tras año, venga alguien a echar por tierra su trabajo. No es justo.

jueves, 17 de marzo de 2011

Historia y Genealogía

Enrique Soria, en las II Jornadas de Historia de Pedroche.
Foto Punto Radio
Debo comenzar reconociendo que nunca me habían interesado especialmente los estudios genealógicos. Quizá porque me aburren esas historias familiares redactadas para dar lustre a los antepasados de quienes siempre han formado parte de las élites de poder. Porque raramente aparecen en estos estudios las "manchas" de la familia, cuando todos tenemos por cierta esa vieja teoría de que en cada árbol genealógico hay un cura y un "padre desconocido".

No es el caso de los estudios de Enrique Soria que, siempre serios, rigurosos y críticos cuando tienen que serlo, se plasman ahora en una revista digital sobre la que habla hoy en el Diario Córdoba. Presenta de esta forma una publicación digital, la revista Historia y Genealogía, editada en el marco del proyecto global Historia Social en la Edad Moderna. Una nueva forma de difundir los estudios históricos a través de internet por la que el profesor Soria y su equipo llevan apostando ya varios años. Y creo que es necesario darles la enhorabuena por ello.

Enrique Soria (Granada, 1967), es Doctor en Historia por la Universidad de Granada y, desde 1997, Profesor Titular de Historia Moderna de la Universidad de Córdoba. Especialista en el estudio de las élites de poder entre los siglos XVI y XVIII, sus numerosas publicaciones abarcan estudios sobre señoríos, oligarquías municipales, sistemas de ascenso social o minorías excluidas del poder (especialmente conversos y moriscos). Dirige dos importantes proyectos de investigación (La imagen del poder. Prácticas sociales y representaciones culturales de las élites andaluzas en la Edad ModernaEn los orígenes de la Andalucía Multicultural. Integración y rechazo de los moriscos), y también el Grupo Interdisciplinar Historia de la Provincia de Córdoba, en el que yo mismo participo.

Crítico, a veces vehemente en la defensa de sus ideas, y siempre riguroso y científicamente muy preparado, tuvimos la oportunidad de disfrutar de sus conocimientos y de su capacidad de comunicación en las II Jornadas de Historia Local de Pedroche, donde nos habló de "La evolución jurisdiccional de Los Pedroches en la época moderna". Y os aseguro que no me ciega la amistad: Enrique Soria es buena gente, pero además uno de los valores científicos más destacados de la Universidad de Córdoba.


Portada del número 1 de la revista
Pinchar para descargar el número completo

lunes, 21 de febrero de 2011

Castillos cordobeses en 1478

El Convento, coronado por el yamur, desde la torre de Pedroche.

Añado a la sección "publicaciones" un artículo que, aunque editado en 2001, corresponde a una comunicación que presenté en el IV Curso de Cultura Medieval celebrado en Aguilar de Campoo (Palencia) en el verano de 1992. Ha llovido.

Carpio Dueñas, J.B., "Poder político y poder militar: los castillos de la 'Tierra de Córdoba'. 1478". Actas del IV Curso de Cultura Medieval: La fortificación medieval en la Península Ibérica. Aguilar de Campoo (Palencia), 2001, pp. 229-235.

Durante la Baja Edad Media, además de su significado habitual de recinto fortificado, el concepto castillo se utilizaba con frecuencia para designar a los núcleos de población dependientes del concejo de una ciudad. Los alcaides o tenentes de las fortalezas llegaban a ejercer un dominio casi completo sobre los concejos de villas y aldeas, especialmente en momentos de crisis política. Son, por lo tanto, quienes tienen el dominio más efectivo sobre el territorio.

Esta situación es la que encontramos en los años 70 del siglo XV, cuando la difícil sucesión de Enrique IV ha provocado una guerra civil entre los partidarios de Isabel "La Católica" (ligada por alianza matrimonial a Aragón) y los de Juana "la Beltraneja" (ligada por alianza matrimonial a Portugal). El desenlace, por todos conocido, facilitó la posterior unión de las dos Coronas, castellana y aragonesa, frustrando al menos por el momento la posibilidad de unión de Castilla y Portugal. Un momento, por lo tanto, muy importante para la historia de España.

Las luchas provocadas por la crisis sucesoria se trasladan de manera generalizada a las ciudades castellanas, donde el problema general se entremezclará con la división tradicional en bandos de la siempre levantisca nobleza regional. En el caso de Córdoba, don Alfonso de Aguilar y el Conde de Cabra toman este marco de enfrentamiento dinástico como escenario en el que luchar por el control de la ciudad y su enorme ámbito territorial. Teóricamente, el de Aguilar se integrará en el bando de doña Juana, mientras su pariente el Conde de Cabra abrazará la defensa isabelina. Aunque en la práctica, la lectura de los documentos referidos a estas disputas nos muestra cómo la crisis castellana no es más que la escusa utilizada por estos nobles para hacerse con el control del concejo de Córdoba.

Entre los dos bandos se van repartiendo los diferentes notables de la zona -obispo incluido-, que a su vez luchan más por sus propios intereses que por la defensa de una supuesta legitimidad en la sucesión castellana. Es el caso del siempre belicoso señor de Santa Eufemia, Gonzalo Mejía, que intentará aprovechar la ocasión para hacerse con el control de Pedroche y, desde aquí, de la parte de la comarca no señorializada.

En el otoño de 1478, Isabel se dirige hacia Córdoba, ciudad que controlará rápidamente. Y, para un dominio efectivo del territorio, tomará una serie de medidas destinadas al control de las más importantes fortalezas dependientes de la ciudad. Los cambios de alcaides que se estudian en este artículo son, por lo tanto, un hecho de gran importancia en los difíciles momentos iniciales de la llamada época de los Reyes Católicos. Los casos de Hornachuelos, Almodóvar del Río y Montoro reflejan bien este proceso rápido y efectivo de toma del poder. En cuanto a Pedroche, hartos de soportar el constante peligro de ocupación por parte del señor de Santa Eufemia, los vecinos de la villa junto con los de las demás poblaciones de su entorno inmediato (Torremilano, Pozoblanco y Torrecampo, que eran las únicas que tenían el títuo de "villa") se juntaron en asonada y terminaron derribando la fortaleza pedrocheña.

Pero la victoria de Isabel no supondrá, como algunos podían estar pensando, el encumbramiento de los integrantes del bando que teóricamente había luchado por su causa. Al contrario, la reina toma una serie de medidas tendentes a limitar el poder de una nobleza siempre demasiado propensa a luchas y algaradas, fortaleciendo los mecanismos de control real del reino (por ejemplo, a través de un delegado suyo, el corregidor, que controlará férreamente el ejercicio del poder en el concejo de la ciudad y el nombramiento del resto de los oficiales municipales). No habrá premios para los vencedores y castigo para quienes teóricamente habían sido sus adversarios, sino fortalecimiento del poder real. En resumen, podemos decir que se están comenzando a poner las bases sólidas sobre las que se asentará el llamado Estado Moderno. Y todo esto sucede también aquí, en Los Pedroches.

Castillos de la tierra de Córdoba