lunes, 20 de marzo de 2017

Museo Arqueológico de Córdoba: 150 años mirando al futuro


Hoy, 20 de marzo de 2017, el Museo Arqueológico de Córdoba cumple 150 años. Tal día como hoy, pero de 1867, un Real Decreto creaba el Museo Arqueológico Nacional además de museos arqueológicos en aquellas provincias que contaran con importantes colecciones de antigüedades. Entre ellas, en Córdoba.

Puede parecer una paradoja que, al hablar de la historia de un museo arqueológico, destaque en el título la palabra futuro. Pero es que, desde su creación, este museo siempre ha sido un garante de la custodia del pasado, pero con la mirada puesta en el futuro. Sobre la historia del museo ya nos habló su directora, Lola Baena, en una conferencia el pasado 25 de enero. Y sobre las necesidades de futuro del centro, sobre todo de la necesaria reactivación del proyecto de rehabilitación del palacio de los Páez de Castillejo, nos habla hoy en Diario Córdoba la presidenta de la Asociación de Amigos del Museo Arqueológico de Córdoba, Clementina Rojas. Convirtiendo el cumpleaños en un aniversario reivindicativo. Siempre mirando al futuro.

Desde sus comienzos, el museo ha mirado al futuro buscando, en primer lugar, un espacio idóneo para exponer sus impresionantes colecciones. A pesar de que hoy lo celebremos, lo cierto es que el Decreto de 1867 fue esencialmente voluntarista. Por él se crea el Museo Arqueológico Provincial en Córdoba, pero sin dotarlo ni de instalaciones ni de presupuesto. De ahí que la infancia de la institución continuara durante décadas ligada al desarrollo de su hermano mayor, el Museo de Pinturas (hoy, de Bellas Artes). Un tiempo durante el que el principal objetivo sería precisamente el de contar con un espacio propio. Sólo en 1920 las colecciones arqueológicas se separarán físicamente de las de Bellas Artes, instalándose en la Plaza de San Juan y, muy pronto, en la Casa Mudéjar de la Calle hoy llamada de Samuel de los Santos, en la que hoy es sede de Casa Árabe.

A pesar de las carencias evidentes de espacio, el museo estuvo instalado en la Casa Mudéjar hasta su traslado a su actual sede de la plaza de Jerónimo Páez en 1959. A partir de este momento, el espectacular desarrollo de la arqueología en nuestra provincia corrió paralelo a la "colmatación" del espacio disponible. El nuevo edificio pronto se quedaría pequeño, tanto para albergar las colecciones como para prestar los servicios que se exigen a un museo moderno (espacios para conservación y restauración, atención a investigadores, difusión y áreas didácticas, etc.). Ya a lo largo de los años 70 del siglo XX se procedería a la compra de una serie de solares anejos, destinados a una futura ampliación que sólo se pondría en marcha con la convocatoria de un concurso de ideas en 1998. El proyecto contemplaba la construcción de un edificio de ampliación, que serviría de sede temporal del museo hasta la rehabilitación completa del Palacio de los Páez de Castillejo (leer más). Pero, por el momento, así nos hemos quedado.

En la actualidad, el museo parece asentado en una larga provisionalidad. El nuevo edificio cuenta con espacios muy interesantes para el desarrollo del trabajo interno del centro, además de una impresionante biblioteca y dos salas que, mientras no se ejecuta la fase final de rehabilitación del palacio, sirven para exponer una pequeña muestra de las colecciones conservadas. La crisis económica, real pero que también muchas veces sirve para enmascarar la falta de visión e interés de las instituciones públicas responsables, detuvo un proyecto que, pese a la existencia de partidas en los sucesivos Presupuestos Generales del Estado, no ha comenzado a desarrollar el Ministerio de Cultura. Recientemente, se ha anunciado la inminente (de nuevo) puesta en marcha del proyecto con la restauración de la fachada principal. Con un presupuesto seis veces menor al tantas veces prometido para este año (500.000 € en lugar de 3.000.000, según publica ABC), sólo deseo que en esta ocasión salte de una vez de la nota de prensa a la realidad. Porque si se hubiera invertido sólo la mitad de lo que con bombo y platillo se publicita periódicamente en prensa, quizá desde la Asociación de Amigos del Museo Arqueológico podrían haber publicado su carta de cumpleaños con agradecimientos en lugar de reivindicaciones.

150 Años después de su creación, uno de los museos arqueológicos más importantes de Europa sigue mirando al futuro. Con la ilusión aún infantil de ver cumplida su vieja aspiración de disponer de un espacio adecuado. Los responsables políticos deberían entender que no se debe jugar tanto con los sueños e ilusiones de los niños, porque corren el riesgo de convertirlos en viejos amargados.

viernes, 17 de marzo de 2017

Cultura del olivar de sierra en Los Pedroches




Anoche, el gran espacio de acceso al Teatro El Silo de Pozoblanco se quedó pequeño para el numeroso público asistente a la presentación del proyecto Cultura del olivar de sierra en Los Pedroches. Se trata de una obra (libro + documental complementario) salida directamente de la Oficina de Patrimonio Histórico creada por el Ayuntamiento de Pozoblanco (y que espero sinceramente que pronto pueda recuperarse), que durante un año tuvo entre sus cometidos la catalogación de las antiguas molinas dispersas por nuestra sierra. Antonio Carrasco y Juan de la Cruz Cabrera, entonces técnicos de esa oficina, fueron los encargados de poner en marcha un trabajo que contó con la colaboración de Olivarera de Los Pedroches (Olipe).

El trabajo de Antonio y Juan de la Cruz pronto empezó a dar sus frutos, y ellos mismos se encargaron de proponer su difusión pública mediante un libro y una pieza audiovisual. Como indicó en la presentación Juan Antonio Caballero, presidente de Olipe, realizando un trabajo que supera con creces el exigido por un horario de oficina y que, añado yo, se prolongó en el tiempo mucho más de los 12 meses de duración de su contrato laboral.

Antonio y Juan de la Cruz plantearon, con gran acierto en mi opinión, y con una destacable dosis de generosidad, que su catálogo de molinas debía complementarse con textos en los que quienes más saben del tema nos hablaran del pasado, del presente y del futuro de nuestro olivar de sierra, y de su importancia patrimonial para toda nuestra comarca (para Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, que agrupan la mayor parte de la zona de cultivo, pero también para el resto de pueblos de la comarca, que también aportaban su trabajo en numerosas faneguerías).

De esta forma, el libro, dotado de un importante aparato gráfico y con una edición muy cuidada, incluye además del estudio de las antiguas instalaciones industriales de nuestra sierra, una serie de artículos que destacan la importancia del Patrimonio, tanto material como inmaterial, ligado a nuestros olivares.

Los biólogos Pedro López Bravo y Pedro López Nieves se encargan, con la solvencia que caracteriza todos sus trabajos, de introducirnos en el medio físico y natural de la sierra de Los Pedroches. Una primera parte absolutamente necesaria, porque es preciso conocer el espacio para poder comprender nuestra cultura del olivar. Y una introducción a la que sirve de perfecto complemento el texto del escritor Juan Bosco Castilla, reciente ganador del premio Solienses, que nos regala su particular visión del paisaje de La Sierra. Varias veces he comentado en artículos de este blog que, para mí, el espacio y el tiempo son los dos factores esenciales que nos permiten comprender el Patrimonio Histórico. Y, si los dos primeros artículos del libro se dedican al espacio, del tiempo se encarga Matías Sánchez  en su documentada historia del olivar en Los Pedroches. Como podréis imaginar, de lectura obligada.

Antonio García Herruzo (compañero "de fatigas" en tantas horas de archivo y lectura de documentos, enamorado de la historia, de la investigación y de la divulgación) y Tránsito Habas Sánchez (tan enamorada de la sierra, del olivar y del aceite como empeñada en reivindicar la importancia de la mujer en la sociedad y en la historia) son los encargados de continuar introduciendo en sus artículos el duro trabajo de la aceituna. Unos trabajos en los que las mujeres, como destaca Tránsito, siempre han sido parte esencial. Un trabajo duro, sobre todo el de la recolección, que sin embargo dejaba tiempo para la diversión: para cantar y bailar jotas, a las que dedica su artículo el musicólogo Luis Lepe, y a juegos como los que nos presenta (nuevamente) Antonio García Herruzo. Pero no todo es Patrimonio Inmaterial: el arquitecto Antonio Ángel Ballesteros, un verdadero especialista en Patrimonio Arquitectónico, nos ofrece una breve pero intensa panorámica sobre la arquitectura generada por el olivar y el aceite en la Sierra.

Llegados a este punto, resulta necesario conocer cómo se cultiva el olivar en este espacio, y a eso dedican su artículo Jesús Fernández de Castro y Jesús Fernández Habas, dos generaciones de olivareros por vocación. Y, para conocer nuestras molinas, también es conveniente tener una idea general de la evolución de los sistemas de extracción del aceite, base del artículo firmado por el Catedrático de Ingeniería Gráfica de la UCO Francisco Montes.

Llegamos así a la parte central del proyecto, la clasificación, estudio y catálogo de molinas, que se traduce en el textos en 3 artículos firmados por Antonio Carrasco y el catálogo realizado por Antonio y Juan de la Cruz. El modelo cooperativista en Los Pedroches y la historia de las más recientes almazaras de la comarca (Olipe, de Pozoblanco; Nuestra Señora de Luna, de Villanueva; San Antonio Abad, de Obejo; y la desaparecida FISA, también de Pozoblanco) es el tema central de los artículos firmados por Juan Antonio Caballero, Juan Gregorio Nevado, Antonio Alcaide y Juan de la Cruz Cabrera.

El libro termina con artículos de opinión, que intentan dejar abierto el debate sobre nuestra cultura del olivar. El primero de ellos, una mirada hacia el futuro por Jesús Fernández de Castro y Jesús Fernández Habas. El segundo, del presidente de Olipe, Juan Antonio Caballero. El tercero, de Francisco Ochoa López, presidente de la Cooperativa Nuestra Señora de Luna. El libro se cierra con un nuevo artículo de Antonio García Herruzo, esta vez relacionado con el habla del olivar.

J.A. Caballero, R. Rossi, E. Pozuelo, A. Carrasco y J.C. Cabrera, en la presentación de la obra
No puedo negar que sentí un enorme placer al comprobar la aceptación de esta obra durante la presentación de anoche. Se agotaron los ejemplares puestos a la venta,  aunque desde hoy mismo pueden adquirise tanto en librerías como a través de la librería virtual 17 pueblos, al módico precio de 18 €. Y tengo que agradecer que, durante la presentación, todos los intervinientes (Rosario Rossi, concejala de cultura; Emiliano Pozuelo, alcalde de Pozoblanco; Juan Antonio Caballero, presidente de Olipe, y los autores, Antonio y Juan de la Cruz) se acordaran de mí y del trabajo realizado cuando yo era concejal de cultura. Muchas gracias. Aunque, como comentaba con Rossi al finalizar el acto, nuestra labor como responsables políticos sólo ha sido la de facilitar el trabajo de los profesionales (el mío, al poner la semilla y dirigir los primeros pasos de esta criatura; el de Rossi, al culminarlo con todo el cariño que demuestra esta cuidada edición). Ellos, Antonio Carrasco Bautista y Juan de la Cruz Cabrera García-Arévalo, son quienes han coordinado el trabajo, quienes han seleccionado y dado las instrucciones necesarias a ese gran elenco de colaboradores, quienes han contactado con los propietarios, con antiguos trabajadores de almazaras y antiguos aceituneros... Y merecen todas las felicitaciones por hacernos este magnífico regalo y reivindicar la importancia de la cultura del olivar de sierra en Los Pedroches. Gracias, y enhorabuena.

viernes, 24 de febrero de 2017

Entre la Historia y la Leyenda: de nuevo sobre la Virgen de Luna



Cuando, hace unos meses, Rafa me pidió un artículo para el boletín anual de la Cofradía de la Virgen de Luna de Pozoblanco, pensé en volver sobre un tema que me gusta especialmente: la verdad histórica que puede esconderse tras la leyenda que nos cuenta cómo la villa de Pedroche habría perdido sus derechos sobre la imagen, el santuario y el culto. Es verdad que en este caso me repito, ya que había dedicado al tema dos entradas en este blog (1 y 2) e incluso dos pequeños artículos en el semanario La Comarca (1 y 2). Pero como -ya lo he dicho- el tema me parece muy interesante, y el ámbito de difusión de este boletín es diferente, he vuelto a escribir sobre la crecida del arroyo y la formación de los concejos en las antiguas aldeas de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba.

viernes, 3 de febrero de 2017

Los museos locales de Córdoba: conferencia de Fernando Leiva.



El VI ciclo de conferencias Museos y Desarrollo Local continuará el próximo martes 7 de febrero, a las 19 h., con la conferencia “Gestación y origen de los museos locales de Córdoba y de su Asociación Provincial”. Organizada por la Fundación PRASA en colaboración con la Real Academia de Córdoba y la Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba, la charla tendrá lugar en la sede de la Fundación PRASA (Avda. Gran Capitán, 2, 4ª planta).

Aunque los museos locales más antiguos de la provincia de Córdoba fueron creados a comienzos de la década de los 70 del pasado siglo, es durante las décadas siguientes cuando, apoyados por ideas de democratización de la cultura y del acceso al Patrimonio Histórico, surgen la mayor parte de los museos locales.

En nuestra provincia, las primeras reuniones de responsables de museos, de cara a la creación de una asociación, tuvieron lugar ya en la década de los 80. Madurada la idea, la Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba nació de diversas reuniones celebradas entre 1993 y 1994. Desde entonces, los museos locales de la provincia se reúnen periódicamente y celebran actividades conjuntas, entre las que destaca la publicación de las memorias anuales, junto con trabajos monográficos, en el Boletín de la Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba. Esta serie se inició en 2001, recogiendo el primer volumen las memorias correspondientes al año 2000, y se ha seguido editando ininterrumpidamente hasta la actualidad, en que se encuentra en prensa el boletín número 16.


Fernando Leiva Briones estudió magisterio, habiendo realizado estudios complementarios de Historia en la UNED. Fundador del Museo de Fuente Tójar, su localidad natal, ha sido además secretario de la Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba desde su fundación hasta 2015, habiendo colaborado además con numerosos museos locales de la provincia. Además, es Académico Correspondiente de la Real Academia de Córdoba, Cronista Oficial de Fuente Tójar y miembro de la Junta Directiva de la Ilustre Sociedad Andaluza de Estudios Histórico - Jurídicos. Es colaborador del Departamento de Ciencias de la Antigüedad y de la Edad Media de la Universidad de Córdoba, y ha sido profesor-tutor en la Facultad de Ciencias de la Educación de la misma Universidad. Ha pronunciado numerosas conferencias y es autor de un centenar de publicaciones, entre las que podemos destacar las guías de los museos de Fuente Tójar y Cabra, la coordinación de la Guía de Museos Locales de Córdoba y varios artículos sobre la Asociación Provincial de Museos Locales.

viernes, 27 de enero de 2017

Museo Arqueológico de Córdoba: 150 años de historia



En 2017, el Museo Arqueológico de Córdoba cumple 150 años. Con este motivo, desde el centro se ha preparado una programación completa que se inició el pasado miércoles con una conferencia de María Dolores Baena Alcántara, directora del museo, centrada en la historia de esta institución.

Desde mediados del siglo XIX, la desamortización de bienes eclesiásticos pondrá en manos del Estado no sólo importantes extensiones de tierra o un buen número de edificios históricos, sino también unas colecciones artísticas de gran valor. Coincidiendo con la reforma administrativa de Javier de Burgos, que implanta la división provincial de nuestro país, estas colecciones artísticas serán gestionadas desde 1844 por las Comisiones Provinciales de Monumentos, que pronto recibirán el encargo de poner en marcha los primeros Museos Provinciales de Arte y Antigüedades. Pintura, escultura y objetos arqueológicos convivirán en estos primitivos museos hasta que, hace ahora 150 años, se decide impulsar la creación de museos arqueológicos ("de Antigüedades") separados de los de Artes en aquellas provincias que cuenten con colecciones de suficiente entidad.

Ese es el caso del Museo Arqueológico de Córdoba, cuyas colecciones fundacionales se formaron tanto con los bienes incautados de los conventos desamortizados como con los resultados de las primeras expediciones arqueológicas que, en esos mismos años, coordinaba Maraver y Alfaro en Almedinilla y Fuente Tójar. Como expuso Lola en la conferencia, a pesar de estar legalmente creado, el Museo Arqueológico aún conviviría físicamente con el Museo de Pinturas hasta 1920. La conferencia nos presentó las sucesivas sedes y montajes expositivos, así como las principales etapas del centro a través de sus directores. Entre ellos, la ponente destacó en primer lugar la figura de Rafael Romero Barros, conocido fundamentalmente por ser el padre de Julio Romero de Torres y a quien la cultura cordobesa aún no reconoce como se merece. Posteriormente, será especialmente destacable la etapa de Joaquín María de Navascués, quien después sería director del Museo Arqueológico Nacional, y, sobre todo, la de Samuel de los Santos. De su ingente trabajo al frente del museo dan fe las completísimas fichas de inventario y catálogo conservadas en el museo, así como las periódicas publicaciones en las Memorias de los Museos Arqueológicos Provinciales. Sus tendencias políticas le llevaron a ser depurado a comienzos de la Guerra Civil. Sin embargo, finalizada la guerra, y tras un breve paso por Badajoz, Samuel de los Santos volvería a hacerse cargo de la dirección del museo. Aunque no está claro por qué finalmente no se cumplió la "separación definitiva del servicio" a la que había sido condenado, quizá su vuelta pudo haberse debido a su relación con personajes que, como el falangista Navascués, gozaban de gran influencia en la Dictadura.

Tras la jubilación de Samuel de los Santos, una jovencísima Ana María Vicent Zaragoza se hace cargo del museo, justo en el momento de su traslado a la actual sede de la Plaza de Jerónimo Páez. A pesar de su juventud, y de la dificultad que, en 1959, podría encontrar una mujer al hacerse cargo de una institución como el museo, la figura de Vicent es clave para entender no sólo esta institución, sino la propia evolución de la investigación arqueológica en la provincia de Córdoba durante la segunda mitad del siglo XX. Francisco Godoy Delgado y la propia María Dolores Baena Alcántara serán, finalmente, los encargados de coordinar al equipo encargado de poner en marcha el proyecto de ampliación del museo actualmente en marcha.

El 150 aniversario del museo dará lugar a diferentes actividades. Entre ellas, el propio ciclo de conferencias Los Miércoles en el Museo, en cuyo marco se programó esta conferencia de Lola Baena, y en el que nos podremos acercar, a través de diferentes visiones, a la historia de nuestros museos. Igualmente, también la historia del museo estará presente en la Presentación de la Pieza del Mes, que tiene lugar los últimos domingos de cada mes y que, para este mes de enero, tendrá como protagonistas a las piezas que, procedentes de las citadas expediciones arqueológicas a Almedinilla y Fuente Tójar, forman parte de las colecciones fundacionales del Museo Arqueológico de Córdoba.

Finalmente, no quiero terminar esta entrada sin recomendar la visita a la exposición temporal actualmente abierta en el museo y que, debido a la buena acogida por parte del público visitante, ha sido ampliada hasta el próximo Día de Andalucía (28 de febrero). A través de esta muestra, además de entender el contexto que propició que, en el año 716, Córdoba se convirtiera en capital de al-Andalus, tendréis oportunidad de disfrutar de una serie de piezas que habitualmente no se muestran en la exposición permanente del museo, además de otro pequeño grupo procedente de las colecciones del Museo PRASA Torrecampo. Porque, a pesar de su edad, el Museo Arqueológico es una institución cultural viva y activa, que desarrolla un amplio programa de actividades para cumplir con la función que tiene encomendada desde hace siglo y medio: poner el Patrimonio Arqueológico al servicio de la ciudadanía.


sábado, 21 de enero de 2017

María Dolores García Ramos: los orígenes del Museo Julio Romero de Torres, en la Fundación PRASA



El pasado miércoles, dentro del VI ciclo de conferencias "Museos y Desarrollo Local", en la sede de la Fundación PRASA pudimos disfrutar de una interesante charla sobre el origen del Museo Julio Romero de Torres, impartida por la profesora García Ramos.

Con el profundo conocimiento que le daba el hecho de haber dedicado a este tema concreto su tesis doctoral, y con un estilo ameno, sencillo y directo, María Dolores fue presentándonos las bases conceptuales del montaje del primitivo museo monográfico del autor. Centrándose en museología y museografía, y sin caer en tópicos sálvame de desgranar la importancia política o social de los personajes asistentes al acto. Porque el hecho de que importantes personalidades de la recién estrenada II República acudieran a la inauguración de 1931, como refleja la prensa de la época, es algo digno de resaltarse en portadas como la de "La Voz", que encabeza esta imagen, puede ser de interés para los historiadores que estudian esta etapa histórica, pero no es más que una anécdota secundaria cuando lo que nos interesa es conocer los orígenes del museo. Lo que nos interesa realemente es saber por qué se crea, qué se quiere conseguir y cómo se proyecta. Y estas preguntas son las que centraron la charla de María Dolores.

Comenzó la conferencia destacando la importancia de la relación de Julio Romero con Córdoba, el cariño que siempre le demostró su ciudad y la implicación de la familia con Córdoba. De ahí que, tomando como base el pabellón de Córdoba en la entonces reciente Exposición Iberoamericana de Sevilla (1929) y el taller madrileño del artista, se planificara la creación de unas salas monográficas anexas al Museo de Bellas Artes, ocupando la parte del antiguo Hospital de la Caridad que antes había servido de sede a la Real Academia de Córdoba. Para que esta unión del pintor con la ciudad fuera permanente.

En 1931 se inaugura lo que no nos queda muy claro si debe ser considerado como una sección especial del Bellas Artes o un Museo completamente autónomo, pues compartía personal y servicios, aunque desde el primer momento tenía una gestión diferenciada. La propia noticia de prensa que abre esta entrada nos habla de la inauguración de "la sala" Julio Romero de Torres. Muy pronto se pudo comprobar la insuficiencia de espacios y planteamiento del centro en comparación con la cantidad y calidad de obra expuesta, por lo que el montaje inicial fue ampliado y modificado en 1936.

De estas dos inauguraciones nos habló María Dolores, destacando cómo en ambas la inspiración estuvo en el montaje de la sala dedicada a Julio Romero en la exposición sevillana del 29, con toques del ambiente del estudio del pintor en Madrid. Aunque tanto el concepto (la museología) como el montaje (la museografía) evolucionaron de forma importante entre ambas fechas. De forma que un centro casi improvisado terminó convirtiéndose, tras la ampliación de 1936, en un museo moderno que incluso estaba dotado de algunos elementos de seguridad y conservación muy poco comunes en los museos de su época.

Realmente el análisis de estos dos primitivos montajes del museo, muy documentado y con abundante aparato gráfico, resultó muy interesante. Espero que su próxima publicación nos permita a todos conocerlo o recordarlo, porque sinceramente merece la pena.

lunes, 16 de enero de 2017

Conferencia sobre la creación del Museo Julio Romero de Torres.


El próximo miércoles 18 de enero, a las 19 h., María Dolores García Ramos ofrecerá en la sede de la Fundación PRASA la conferencia “El museo Julio Romero de Torres: análisis de su proceso de creación”, dentro del ciclo de conferencias Museos y Desarrollo Local.

La vinculación de Julio Romero de Torres con Córdoba fue muy grande a lo largo de toda su vida. La prematura muerte del pintor en 1930 causó una enorme conmoción en la ciudad. Poco después del fallecimiento, la estima que Córdoba le tenía, unida al interés de la familia por conservar buena parte de su legado pictórico en Córdoba, dará lugar al nacimiento del Museo Julio Romero de Torres, situado en el antiguo Hospital de la Caridad, el mismo edificio que albergaba el Museo de Bellas Artes y donde había nacido y vivido el pintor con su familia. El nuevo museo fue inaugurado en noviembre de 1931.

Para hablarnos del proceso de creación de este importante museo cordobés contaremos con María Dolores García Ramos. Es licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Córdoba y doctora por la UNED, grado que consiguió con la tesis doctoral titulada precisamente “La creación del Museo Julio Romero de Torres de Córdoba”.

María Dolores ha desarrollado su carrera profesional en diferentes instituciones tanto nacionales como extranjeras, entre las que podemos citar la Oficina Técnica de Cooperación de El Salvador, la Agencia Española de Cooperación Internacional, el Museo Sefardí de Toledo o el Museo Cerralbo de Madrid. Como docente, ha trabajado en la Universidad de Huelva, y en la actualidad compagina sus clases en el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Córdoba y en la Universidad Nacional de Educación a Distancia.



Este VI ciclo de conferencias, organizado por la Fundación PRASA en colaboración con la Real Academia de Córdoba y la Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba, se desarrollará según el siguiente programa:

Miércoles 14 de diciembre de 2016:

José María Palencia Cerezo. Director del Museo de Bellas Artes de Córdoba.

Antonio del Castillo en su IV Centenario: sombra y luz del mejor pintor cordobés del Barroco.

Miércoles, 18 de Enero de 2017:

María Dolores García Ramos. Doctora en Historia del Arte. Universidad de Córdoba.
El Museo Julio Romero de Torres: análisis de su proceso de creación.
Martes, 7 de Febrero 2017:

Fernando Leiva Briones. Asociación Provincial de Museos Locales – Académico Corrrespondiente de la RAC.
Gestación y origen de los museos locales de Córdoba y de su Asociación Provincial.

Marzo 2017:

Antonio Moreno Rosa. Director del Museo de Cabra
Historia del Museo Arqueológico de Cabra.
Abril 2017:

Juan Manuel Palma Franquelo. Presidente de la Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba y  miembro del equipo directivo del Museo de Santaella.

El Museo de Santaella.