lunes, 30 de diciembre de 2013

Los Piostros, por Pedro de la Fuente


Fiestas de Pedroche: los Piostros y la Función de los Soldados es el título del libro de Pedro de la Fuente que se presentó el pasado viernes en la Biblioteca Pública de Pedroche, con una nutrida asistencia de público. Me tocó intervenir en la presentación, a medias como historiador y a medias como amigo del autor.

Pedro hace un recorrido completo por la fiesta de Los Piostros a través de tres capítulos, dedicados respectivamente a la historia (Los Orígenes), la descripción sistemática de los ritos (La Celebración) y los principales elementos que la forman (La Estampa).Con una estructura similar nos presenta la evolución de la Función de los Soldados desde sus orígenes, hace un siglo, hasta la actualidad. Enmarcando el texto encontramos dos colaboraciones externas: el epílogo firmado por Antonio Merino Madrid y un prólogo que Pedro quiso que escribiera yo.


"Pedro no es historiador, ni folclorista, ni antropólogo. Pero quizá sea la persona que más tiempo ha dedicado a conocer y difundir los Piostros y las tradiciones de Pedroche. Con su trabajo en el Ayuntamiento, a través de distintas páginas de internet y ahora con esta obra. Este libro nos ayudará a conocer mejor ambas fiestas. Además, es un magnífico instrumento para garantizar su conservación. Pero por encima de todo nos hará disfrutar con su lectura y valorar más nuestras tradiciones. De Pedroche y de Los Pedroches" [prólogo; p. 15].

Presentación. Foto Peter Font para Pedroche en la red.



miércoles, 4 de diciembre de 2013

El camino del Armillat


Esta noche, a las 20 h., hablaré en el edificio de servicios sociales de Villanueva de Córdoba sobre el Camino del Armillat en época califal. Una de las principales vías de comunicación que atravesaron históricamente la comarca de Los Pedroches, y de la que apenas conocemos nada más de lo publicado hace ya bastantes años por D. Félix Hernández.

En un Estado de gran extensión territorial, como era al-Andalus hace algo más de mil años, mantener una red viaria efectiva era fundamental para conseguir la articulación del territorio, para hacer efectivo el gobierno. Y la estabilidad del gobierno, del Estado, sólo se conseguía con un eficaz sistema de recaudación fiscal. Los caminos principales, como los que comunicaban Córdoba con el norte a través de Toledo, eran la vía de salida del ejército califal, y la de entrada de los impuestos recaudados hacia la capital cordobesa.

A pesar de su importancia, son escasos los estudios dedicados a la red caminera andalusí. La tradicional falta de datos en las fuentes hitórico-geográficas árabes es especialmente patente en este tema. Porque quienes escribían, entre otras cosas, no tenían un especial interés en describir itinerarios que eran conocidos por todos en la época. Y los estudios arqueológicos son especialmente dificultosos, debido a la pervivencia durante siglos de las vías principales, reparadas una y otra vez con técnicas constructivas a menudo idénticas.

De entre todas las vías de comunicación del califato omeya, una de las más destacadas es la conocida como "Camino del Armillat" por terminar su primera etapa junto al antiguo monasterio mozárabe de San Zoilo del Armillat. También sabemos muy poco acerca de este lugar, aparte de su ubicación próxima al río al que da nombre (Guadalmellato).

De todo esto intentaré hablar un poco esta noche. Centrándome en una época en la que Los Pedroches no era un territorio situado lejos de todos sitios sino, al contrario, surcado por las más importantes vías de comunicación, como este camino. Una vía muy utilizada durante el siglo X y que se abandona tras la caída del califato.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Sobre arquitectura omeya de Córdoba

"Vivienda de la Alberca". Madinat al-Zahra. Foto: CAMA.

Con motivo de la celebración de la exposición Madinat Qurtuba: ciudad y materia, desde Casa Árabe se me pidió que escribiera un pequeño artículo, muy resumido, sobre la arquitectura omeya de Córdoba. Este texto se integró en el catálogo de la exposición (accesible a través de la web de Casa Árabe), y ahora aprovecho para subirlo a la pestaña "publicaciones" de este blog, tanto en su versión española como en la inglesa.

Resulta muy difícil resumir en pocas líneas, y de manera comprensible y didáctica, los elementos arquitectónicos de época emiral y califal conservados en Córdoba. Aún a riesgo de perder rigor por simplificar en exceso, creo que la explicación debe centrarse especialmente en dos conjuntos de extraorinario valor: la Mezquita y Medina Azahara. Dos elementos muy diferentes: mientras la Mezquita es un edificio con un uso concreto (religioso en este caso), y por lo tanto unitario, Medina está formada por un conjunto de edificios de características y usos dispares, que conformaban una verdadera ciudad; mientras la Mezquita es un edificio que, con múltiples rehabilitaciones, se mantiene en pié, en Medina encontramos únicamente los restos excavados de una ciudad destruida; mientras, finalmente, la Mezquita es un conjunto formado por diferentes construcciones, ampliaciones y reformas, Medina fue levantada íntegramente durante la segunda mitad del siglo X.

Estas importantes diferencias nos sirven, sin embargo, para obtener una imagen bastante precisa sobre la arquitectura andalusí en Córdoba. Porque la evolución estilística experimentada por el arte andalusí entre los siglos VIII y XI está muy presente en la parte islámica de la Mezquita. Mientras que en los restos conservados de la antigua Madinat al-Zahra podemos acceder a diferentes edificios, tanto de carácter público como privado, de la época de mayor esplendor de Córdoba, durante los mandatos de Abd al-Rahman III y al-Hakam II.

La Mezquita y los restos de Madinat al-Zahra nos ofrecen, pues, una base fundamental para comprender la arquitectura andalusí. Y diferentes elementos conservados en la ciudad nos permiten ampliar este esquema general: los alminares conservados de la Iglesia de Santiago, de San Juan de los Caballeros o de Santa Clara, los restos arqueológicos de mezquitas de barrio excavados, por ejemplo, en la estación de autobuses o el complejo deportivo de El Fontanar, los baños del Alcázar, los de Santa María o de San Pedro, además de numerosos datos sobre viviendas andalusíes excavadas durante las últimas décadas en la ciudad y su entorno inmediato nos ayuda a conocer cada vez mejor cómo era la antigua Madinat Qurtuba.

Con estos datos, podemos concluir que la arquitectura omeya de Córdoba se configuró a partir de la tradición artística y constructiva de la España romano-goda a la que se sumaron influencias venidas de Oriente. Y, lo que me parece más interesante, el estudio de la arquitectura andalusí nos permite entender de forma muy gráfica el funcionamiento de ese importante Estado medieval que fue al-Andalus, en cuya formación y desarrollo histórico también es evidente la presencia tanto de elementos heredados del sustrato hispano-romano-godo como de importaciones culturales del Mediterráneo Oriental. De esta forma, la arquitectura andalusí es un magnífico medio para entender mejor la historia de al-Andalus.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Mesa redonda sobre novela histórica


Mañana, sábado 23 de noviembre, tendrá lugar en la sede de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba (Calle Capitulares, frente al Ayuntamiento) una mesa redonda con el título "La Córdoba romana y su potencialidad novelística: otra forma de rentabilizar la cultura". Quizá porque hablé de novela histórica con María Jesús Sánchez en las últimas jornadas de historia de Pedroche, o quizá porque quienes organizan (Alberto Monterroso y Jerónimo Sánchez) son amigos, el caso es que me han pedido que actúe como moderador.

Difícil tarea la de moderar una mesa en la que se acumula tanto talento. Aunque tengo que reconocer que para mí es un orgullo y un placer poder participar en este debate junto a reconocidos escritores e historiadores. Y, por qué no decirlo, también me alegra la alta representación que tendrá en la mesa mi pueblo (Pozoblanco) y mi comarca (Los Pedroches). Porque, junto a Alberto Monterroso, Antonio González y Gabriel Castelló, participan las también pozoalbenses (por nacimiento o por residencia y vocación) María Antonia Rodríguez y María Jesús Sánchez y un arqueólogo que, aunque cordobés, está últimamente ligado de manera especial a Añora a través de los trabajos que realiza el Instituto Arqueológico Alemán en el yacimiento de La Losilla.

Participantes:

María Antonia Rodríguez. Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Sevilla y escritora. Entre sus obras, destaca el libro La hija de Sexto Mario, el hombre más rico de las Hispanias, ambientada en la época del emperador Tiberio y que resultó ganadora del Premio Solienses 2011.

Antonio González. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla. Investigador especialista en filosofía social y política y escritor, ha escrito tanto estudios científicos como relatos de carácter literario, y es coautor de A la luz de Góngora.

Alberto Monterroso. Doctor en Filología Clásica. Dedicó su primer libro, El emperador impasible a la figura de Marco Aurelio, y es hoy en día uno de los más destacados divulgadores de la Córdoba romana, protagonista también de su último libro: La Córdoba de Claudio Marcelo.

Gabriel Castelló. Escritor valenciano de novela histórica ambientada en época romana. Es autor de Valentia, las memorias de Cayo Antonio Naso, centrado en su ciudad natal, y de Devotio, obra que presentará esta noche a las 22 h. en la cordobesa Librería Luque.

María Jesús Sánchez Raya. Licenciada en Historia por la Universidad de Córdoba, es profesora en el IES Antonio María Calero de Pozoblanco, traductora y escritora. Publicó Después de tí, nadie, en RBA, y en estos momentos está enfrascada en la escritura de una novela histórica ambientada en la época de la conquista cristiana de Córdoba.

Jerónimo Sánchez Velasco. Doctor en Arqueología por la Universidad de Sevilla. Especialista en el mundo tardorromano y visigodo, es colaborador habitual de diferentes universidades y centros de investigación en España, Portugal o Alemania. Es codirector del proyecto hispano-alemán de estudio del yacimiento arqueológico visigodo de La Losilla.


lunes, 18 de noviembre de 2013

Javier Orcaray en la Fundación PRASA

Javier Orcaray Vélez con Joaquín Criado Costa
Con su habitual dosis de crítica, e incluso una pizca de provocación, Javier Orcaray nos ofreció el pasado miércoles en la sede de la Fundación PRASA una panorámica general no sólo de las actividades realizadas por la residencia de artistas La Fragua, sino también de la situación actual de los museos locales y de la gestión cultural. Quizá es que yo soy un poco masoquista, pero lo cierto es que en estos temas a mí "me va la marcha". Creo que la crítica a nuestro trabajo, siempre que esté bien fundamentada, nos ayuda a mejorar el servicio que prestamos desde los museos, desde la gestión cultural, a la sociedad.

Son muchos los retos que deben afrontar los museos, y especialmente los pequeños museos locales, para mejorar su percepción por la sociedad. Me parece evidente, como expuso Orcaray, que nuestra primera necesidad es la de hacer que nuestros centros culturales estén abiertos a la sociedad. Abiertos físicamente (lo primero, con un horario de apertura estable) y también de manera virtual, a través de una página web. Y, por otra parte, también resulta muy conveniente que estos centros cuenten con una gestión profesional, para que su futuro, sus actividades y, en definitiva, su programa, no dependan de las veleidades del político de turno.

Todos sabemos que, a día de hoy, este planteamiento de Javier Orcaray se acerca mucho al terreno de la utopía. Faltan recursos, materiales pero sobre todo humanos, para conseguir acercarnos a esta situación ideal. Sin embargo, las utopías pueden ayudarnos a caminar en la dirección correcta. Y coincido con Javier en que sólo la profesionalización y la concepción de los museos y centros culturales como espacios abiertos a la sociedad nos ayudará a convertirlos en instituciones más útiles y más atractivas.

La conferencia estuvo centrada en la función social que cumple la residencia de artistas La Fragua. De promoción del arte y también de dinamización social. Muy interesante y entretenida, dio lugar a un animado debate final. Cuando La Fragua celebra su tercer aniversario (intentaré asistir a los actos programados con este motivo), Javier anunció la próxima apertura de un satélite temporal en la propia ciudad de Córdoba. Una buena noticia, sin duda, pero que a mí me plantea alguna duda. Sobre todo después de saber que han visto reducido el espacio que ocupaban en el Convento de las Clarisas de Belalcázar para dejar espacio a un futuro "museo de trajes regionales" (perdonad que no haga ningún comentario al respecto; estoy todavía demasiado impactado por la noticia).

Lo reconozco. De la charla me quedó un cierto regusto amargo. La desazón de comprobar cómo una iniciativa cultural de primer nivel no cuenta con los apoyos institucionales que se merece. Y que por esta razón puede llegar el día en el que sus impulsores decidan buscar aires más propicios. Espero que nunca tengamos que lamentar en Los Pedroches, en Córdoba, la pérdida de un centro cultural que, a través del arte, nos acerca al mundo. Sería sencillamente imperdonable.

martes, 12 de noviembre de 2013

Javier Orcaray hablará de La Fragua


A punto de cumplir los tres años de vida, la residencia de artistas La Fragua se ha convertido en un referente tanto del arte contemporáneo en Córdoba como de la cultura de Los Pedroches. Ubicada en parte del antiguo convento de Santa Clara de Belalcázar, las actividades que organiza (numerosas, de calidad y diferentes a cualquier otra oferta cultural de la comarca) suponen, sin duda alguna, un gran aliciente para visitar Belalcázar.

Javier Orcaray, codirector de este centro de arte contemporáneo, nos hablará el próximo miércoles en la sede cordobesa de la Fundación PRASA sobre la capacidad que tiene el arte más actual para contribuir al desarrollo local. Quizá pueda extrañar que se hable de La Fragua en un ciclo de conferencias titulado "Museos y desarrollo local". Porque La Fragua no es un museo. Esencialmente, porque no es un centro dedicado a la conservación, investigación y difusión de una colección permanente. No obstante, también me parece claro que es un importante centro cultural que comparte algunos de los más importantes objetivos de los museos. Especialmente compartimos el objetivo de difundir el arte pero, además, estando ubicada en un edificio histórico de la importancia del Convento de Santa Clara, La Fragua también contribuye a la conservación y puesta en valor del Patrimonio Histórico.

De hecho, no es la primera vez que Javier habla de la residencia de artistas en un foro dedicado específicamente a los museos, ya que participó en los actos organizados en 2012 por los museos de Los Pedroches para conmemorar el Día Internacional de los Museos.

Durante los últimos 3 años han sido muchos los artistas, procedentes de distintos rincones del planeta, que han residido, creado y expuesto su obra en La Fragua. Convirtiendo a Belalcázar en un magnífico ejemplo de cómo un área rural puede convertirse en sede de un proyecto internacional centrado en la creación artística más actual.

Quienes hemos tenido la oportunidad de escucharlo en ocasiones anteriores sabemos que Javier no dejará indiferente a nadie con su charla. Y que es muy posible que termine generando un debate amplio y profundo. Un debate centrado en una institución única en nuestra provincia que es, como el propio Orcaray señala en el título de su ponencia, un proyecto internacional para el desarrollo de un contexto local. No faltéis.



Ciclo: Museos y Desarrollo Local. Octubre 2013 – Abril 2014.          
Título: Un proyecto internacional para el desarrollo de un contexto local.
Ponente: Javier Orcaray Vélez, codirector de La Fragua artist residency.
Lugar: Fundación PRASA. Avda. Gran Capitán, 2. Córdoba (4ª planta).
Fecha: Miércoles 13 de noviembre de 2013
Hora: 20 h.
Organiza: Fundación PRASA – Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba – Real Academia de Córdoba.
Entrada libre y gratuita hasta completar el aforo de la sala.

martes, 5 de noviembre de 2013

Fahs al-Ballut en Piedra y Cal.


La asociación Piedra y Cal me ha invitado para hablar este jueves en su sede de la calle Santa Ana de Pozoblanco sobre Fahs al-Ballut, la antigua provincia de al-Andalus con la que, a grandes rasgos, identificamos la comarca de Los Pedroches.

Muchas veces he repetido que los medievalistas solemos quejarnos de la falta de fuentes de estudio. En el caso de la comarca de Los Pedroches, la escasez de fuentes documentales y la falta de estudios arqueológicos hacen de nuestra zona un espacio históricamente muy mal conocido. Faltan datos pero, por encima de todo, siempre nos han faltado investigadores. Nosotros mismos solemos tener la idea preconcebida de que Los Pedroches es un espacio geográficamente marginal. Tendemos a pensar que estamos en una comarca pobre e históricamente alejada de las grandes vías de comunicación. Pero esa idea, posiblemente acertada si miramos únicamente el último siglo, no es aplicable a la Edad Media.

Durante el siglo X, Córdoba se había convertido en la capital de al-Andalus y la ciudad más importante del Occidente europeo. Parte de su riqueza le viene, precisamente, de servir de puente cultural y económico entre Oriente y Occidente. La ciudad, extraordinariamente grande para la época, no puede defenderse reduciéndola a un núcleo amurallado de manera más o menos efectiva. De ahí que algunos autores hayan catalogado las fortalezas de Alcolea, El Vacar y Almodóvar del Río como las tres grandes "puertas" defensivas de Córdoba.

El espacio situado al norte de Córdoba tenía en este momento una enorme importancia estratégica. En primer lugar, como espacio de defensa de defensa de la capital cordobesa. Y, más aún, como espacio por el que discurren las principales rutas comerciales que unen Córdoba con la Meseta.

Las fuentes documentales son muy parcas en noticias sobre Los Pedroches en época andalusí. Y la falta de estudios arqueológicos nos priva no sólo de contar con elementos destacados del Patrimonio Histórico de época medieval, sino que también nos impide conocer con precisión cómo funcionaba esta provincia o marca que los árabes conocían como "El Llano de las Bellotas". Por esta falta de estudios, y no por falta de interés histótico, Fahs al-Ballut sigue siendo una desconocida provincia de al-Andalus.

jueves, 31 de octubre de 2013

José Escudero en la Fundación PRASA



Pepe Escudero nos ofreció anoche una inauguración de lujo para el nuevo ciclo de conferencias "Museo y desarrollo local". Los asistentes (pedimos disculpas a quienes no pudieron acceder a la sala por completarse el aforo) esperábamos conocer cuál era la visión general que el nuevo director del Conjunto Arqueológico tenía sobre Madinat al-Zahra. Y no nos defraudó en absoluto. Porque habló de lo bueno, de lo mucho bueno, pero también de algunos de los problemas fundamentales a los que se debe enfrentar en equipo que trabaja en la institución. Y realizó un recorrido breve, pero preciso y acertado, sobre el pasado, el presente y los objetivos de futuro del C.A.M.A.

Escudero habló de las dos grandes etapas en que puede dividirse el pasado de la investigación, conservación y difusión del yacimiento. Una primera, desde que comenzaran los trabajos a inicios del siglo XX hasta la asunción de las competencias sobre el lugar por la Comunidad Andaluza en 1985. Y una segunda, desde este momento hasta la actualidad. En la extensa primera etapa se realizó la excavación de la práctica totalidad de lo que hoy conocemos en el yacimiento, alrededor de un 10% de la superficie de la antigua ciudad califal. Una etapa caracterizada por grandes obras, tanto de excavación como de restauración, en la que se integra el magnífico trabajo topográfico realizado por Félix Hernández, que ha sido la base de numerosos trabajos posteriores. Pero no se limitó el ponente a destacar los grandes avances, sino que también dejó constancia de las carencias. Fundamentalmente, la aplicación de unos criterios, tanto en los trabajos arqueológicos como en los arquitectónicos, hoy completamente superados.

La segunda gran etapa comenzó, tras unos años de total abandono, con la asunción de las competencias sobre el yacimento por parte de la Junta de Andalucía en 1985. Tras una laboriosa y compleja limpieza de las estructuras existentes, durante estos últimos 30 años se han aplicado criterios actuales de actuación sobre diferentes complejos dentro del conjunto, y se han superado las carencias de espacio para almacén, zonas de trabajo y exposición, recepción de visitantes, etc. con la construcción del edificio que alberga la sede institucional.

José Escudero y Joaquín Criado
Sobre esta base, Escudero planteó los grandes retos de futuro del Conjunto. Independientemente de la excavación de nuevas áreas, lo que consideró difícil a corto plazo debido a la obligada moderación presupuestaria de las administraciones públicas, destacó algunos problemas entre los que yo destacaría fundamentalmente tres: por un lado, la necesidad de avanzar en la catalogación y estudio de los bienes muebles; por otro, la necesidad de articular una eficaz conexión entre sede institucional y yacimiento, para evitar que la exposición planteada como introducción a la visita se convierta en objeto fundamental de la misma; finalmente, la musealización de los espacios sobre los que no se ha actuado en las últimas décadas, con el objetivo final de evitar que el visitante salga del yacimiento con una cierta impresión de provisionalidad, de que ha visto algo inacabado y, en definitiva, una ruina.

Una charla, en resumen, de gran interés para conocer mejor los trabajos que se realizan en el Conjunto Arqueológico. Y, como decía al principio, todo un lujo para inaugurar el ciclo "Museos y desarrollo local".

martes, 29 de octubre de 2013

José Escudero hablará de Madinat al-Zahra

Pepe Escudero, al asumir la dirección de Madinat al-Zahra

"Madinat al-Zahra: interpretar lo incompleto" es el sugerente título escogido por José Escudero Aranda para la conferencia que pronunciará mañana en la inauguración del ciclo sobre museos y desarrollo local (Fundación PRASA, 20 h; ver programa completo y noticia en Diario Córdoba). Un título que, a mi entender, refleja claramente el gran reto al que se enfrentan los técnicos del Conjunto que dirige Escudero: hacer comprender al público visitante cómo era la antigua ciudad califal a través de los restos arqueológicos conservados en la antigua dehesa de Córdoba la Vieja. Todos los que conocemos el yacimiento sabemos que no es tarea fácil. Aunque creo que podemos coincidir en que, junto a la difícil conservación y la necesaria investigación, es el punto de partida necesario para trabajar de cara al futuro.

No sé realmente cuál será el enfoque que dará Pepe Escudero a su charla (cumplimos a rajatabla el principio de "libertad de cátedra") aunque conociendo al ponente, viendo lo que nos anuncia con su título y teniendo en cuenta que, por lo que yo sé al menos, es la primera vez que el director del Conjunto realiza una exposición pública sobre Madinat al-Zahra, presumo que será de gran interés.

Poco os puedo adelantar sobre el contenido de la conferencia, por lo tanto, aunque no me resisto a hacer una pequeña reflexión sobre el título elegido. Quienes trabajamos de una forma u otra con bienes integrantes del Patrimonio Histórico tenemos que ser conscientes de que nuestro trabajo tiene como uno de sus objetivos fundamentales el de poner el conocimiento y el disfrute de esos bienes al servicio de la sociedad. En muchas ocasiones no podemos evitar que la especialización de nuestro trabajo nos lleve a obsesionarnos en alguna medida con la adscripción cultural de una fíbula de bronce o con la definición precisa de la cronología del muro que soporta una terraza. Es nuestro trabajo, y es inevitable. Por eso tenemos que pararnos cada cierto tiempo para analizar nuestras propias ideas y dedicar unos momentos a pensar cómo podemos hacer que el público comprenda y, por lo tanto, disfrute esos bienes patrimoniales con los que trabajamos.

El caso de Madinat al-Zahra es, en este sentido, muy significativo. Para los arqueólogos, medievalistas o especialistas en este tipo de yacimientos, Medina es un libro abierto que permite comprender muchos aspectos destacados de la historia del califato de Córdoba. Medina es un yacimiento arqueológico fundamental y, hablando en tiempo arqueológico, bastante bien conservado. Pero, al igual que geólogos o astrónomos nos sorprenden a los no iniciados con su medida del tiempo (millones de años pueden ser, para ellos, sólo pequeños lapsos), tenemos que reconocer que nuestro "libro abierto" no es, para la mayor parte del público, otra cosa que un montón de ruinas incomprensibles. Reconocer nuestra dificultad para transmitir unas ideas que a nosotros nos parecen muy claras es el primer paso para acercarnos al objetivo de hacer accesible para todos el conocimiento y disfrute del patrimonio. Y el director del Conjunto Arqueológico de Madinat al-Zahra nos anuncia con su título que es consciente de esta dificultad. Para mí, esto significa que va por el buen camino, y que sin duda alguna nos resultará muy interesante lo que nos cuente mañana.


[José Escudero Aranda ha desarrollado la mayor parte de su vida profesional como arqueólogo en el Conjunto Arqueológico de Madinat al-Zahra, donde ha trabajado durante 20 años. Tras un período de 4 años como conservador en el Museo Arqueológico de Córdoba, el pasado mes de marzo volvió al Conjunto, en este caso para ocuparse de su dirección. Siempre preocupado por la difusión del Patrimonio Histórico, es junto a María Dolores Baena comisario de la exposición temporal MadinatQurtuba: ciudad y materia, que actualmente se muestra en la sede de la Casa Árabe de Córdoba.]
  


Ciclo: Museos y Desarrollo Local. Octubre 2013 – Abril 2014.          
Título: Madinat al-Zahra: interpretar lo incompleto.
Ponente: José Escudero Aranda, director del Conjunto Arqueológico Madinat al-Zahra.
Lugar: Fundación PRASA. Avda. Gran Capitán, 2. Córdoba (4ª planta).
Fecha: Miércoles 30 de octubre de 2013
Hora: 20 h.
Organiza: Fundación PRASA – Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba – Real Academia de Córdoba.
Entrada libre y gratuita hasta completar el aforo de la sala.
 



viernes, 25 de octubre de 2013

Museos y desarrollo local 2013-2014



El próximo miércoles 30 de octubre (sede de la Fundación PRASA, 20 h.) se inicia un nuevo curso del ciclo de conferencias “Museos y desarrollo local”, organizado por la Fundación PRASA con la colaboración de la Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba y la Real Academia de Córdoba. Su objetivo es el de difundir el importante patrimonio histórico de la provincia de Córdoba y reflexionar sobre la importancia que los museos tienen en el desarrollo cultural, social y también económico de su entorno.

Como en años anteriores, se ha querido contar con una muestra significativa de museos tanto de la ciudad como de la provincia, que tienen una gran importancia como dinamizadores sociales y económicos de su entorno. Tanto la conferencia inicial como la de clausura se dedicarán a centros museísticos de la ciudad, mientras que el resto estará centrado en la provincia. Así, este próximo miércoles será José Escudero el encargado de presentar cómo desde el Conjunto Arqueológico de Madinat al-Zahra se están enfrentado al reto de explicar con la mayor claridad posible una realidad que se muestra incompleta. Por su parte, María José Muñoz cerrará el ciclo en abril centrando su charla en el Museo Diocesano de Córdoba. Su conferencia se centrará especialmente en un tema generalmente poco conocido: la gestión de un museo durante un largo período de cierre de su exposición permanente al público.

En cuanto a los museos de la provincia, se ha pretendido contar con la mayor variedad posible. Así, tendremos charlas sobre dos museos de carácter esencialmente arqueológico (Cerro Muriano y Villanueva de Córdoba), sobre la Casa Museo del Inca Garcilaso de Montilla o el Museo Cervantes de Baena. Al igual que en ediciones anteriores, también hemos querido que estén representados esos centros que, sin ser estrictamente museos, cumplen parecidas funciones de conservación, investigación y difusión del arte y del Patrimonio Histórico. En esta ocasión, nos centraremos en la actividad desarrollada en Belalcázar por la Residencia de Artistas “La Fragua”, uno de los mayores exponentes del arte contemporáneo en nuestra provincia.

Todas las conferencias tendrán lugar, en las fechas que se relacionan en el programa adjunto, en la sede de la Fundación PRASA (Avda. Gran Capitán, 2), a las 20 h. La entrada es libre y gratuita hasta completar el aforo de la sala.

jueves, 17 de octubre de 2013

Piezas del Museo PRASA Torrecampo en el Palacio de Viana

Durante esta semana, coincidiendo con la celebración del Encuentro Internacional de Joyería (que sustituye a la muestra Joyacor), el salón de tapices del Palacio de Viana en Córdoba acoge la exposición temporal "Córdoba: ciudad de plateros". Desde la Fundación PRASA se ha colaborado con el préstamo de 23 piezas pertenecientes a las colecciones del Museo PRASA Torrecampo. En la muestra, organizada por la Asociación Provincial de Joyeros de Córdoba, la Diputación Provincial y la Cámara de Comercio, participan además piezas del Museo Arqueológico de Córdoba, el Archivo Municipal de la ciudad, el museo de Montilla y diferentes colecciones particulares.

Entre las piezas prestadas por el Museo PRASA Torrecampo destacan, en primer lugar, una serie de instrumentos utilizados en el trabajo de los metales. Se expone una serie de "ponderales", utilizados para comprobar el peso de las antiguas monedas, fechados en época ibérica, visigoda y andalusí. Además, resulta especialmente destacable un doble molde andalusí utilizado para la fabricación de amuletos mediante la técnica de la cera perdida. Un segundo bloque sería el formado por cuatro monedas de oro acuñadas en la ciudad, dos de ellas visigodas y las otras dos de época califal. Finalmente, también se expone en esta muestra un grupo de anillos romanos y andalusíes que, junto con una placa de cinturón de época visigoda, pretenden mostrar cómo la orfebrería ha sido una actividad muy importante en nuestra provincia desde épocas remotas.

Creo que esta muestra, aunque pequeña en formato, medios y tiempo, es un modelo que puede resultar interesante. Porque la cultura, y en este caso las colecciones de nuestros museos, pueden utilizarse como un valor añadido de las actividades económicas más arraigadas en nuestro territorio. En este caso concreto, creo que al sector joyero no le vendría mal, en su pretensión de conquistar mercados internacionales, destacar que la provincia de Córdoba ha estado desde antiguo ligada a estas actividades (platería, joyería, orfebrería). Que la joyería cordobesa, en definitiva, puede mirar hacia el futuro apoyándose en una gran tradición y en un importante pasado.

jueves, 10 de octubre de 2013

Madinat Qurtuba en la Casa Árabe

Madinat Qurtuba: ciudad y materia. Inauguración, anoche.

Madinat Qurtuba: ciudad y materia es el título de la exposición temporal que se inauguró ayer en la Casa Árabe de Córdoba y que estará abierta hasta finales del mes de marzo. Comisariada por María Dolores Baena (directora del Museo Arqueológico de Córdoba) y José Escudero (director del Conjunto Arqueológico de Madinat al-Zahra), la muestra ha partido de un convenio de colaboración entre la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y la Casa Árabe, y en ella ha jugado un papel muy activo la coordinadora de esta institución en Córdoba, Amira Keider.

Son varias las razones que convierten esta muestra en una cita altamente recomendable. En primer lugar, el propio edificio en el que se celebra. Se trata de la conocida como "Casa Mudéjar", situada en la calle Samuel de los Santos Gener (cercana a la Mezquita, aunque recomiendo a quien no la conozca consultar antes un plano para no perderse por las callejas). El edificio, que fue sede del Museo Arqueológico durante el segundo cuarto del Siglo XX y que ha sido recientemente rehabilitado para servir de sede a Casa Árabe, merece por sí solo la visita. En este "marco incomparable" se ha diseñado cuidadosamente una muestra que sirve para exponer piezas que casi en su totalidad forman parte de las colecciones del Museo Arqueológico de Córdoba, pero que en su mayoría proceden de excavaciones recientes y nunca habían sido expuestas con anterioridad. Tanto el diseño sencillo como el discurso de la exposición reflejan un buen trabajo museológico y museográfico, que ha permitido obtener unos resultados -en mi opinión- magníficos con la necesaria moderación presupuestaria a la que ya estamos acostumbrados.

Junto a los objetos procedentes del Museo Arqueológico (destacaría esos ajuares cerámicos de época califal salidos de recientes excavaciones en la zona de la Avda. de Rabanales), podemos ver también por primera vez una pieza de enorme interés que pertenece a una colección particular: un cimacio de época califal decorado en su parte frontal con dos grifos afrontados.

Cimacio (S. X) que da la bienvenida a la exposición

En resumen, un espacio excepcional que alberga una exposición de gran interés que nos puede ayudar a comprender mejor la vida en una de las épocas más importantes de la ciudad de Córdoba. Para no perdérsela.

Noticias de la inauguración en Diario Córdoba, El Día de Córdoba y ABC de Córdoba.

martes, 1 de octubre de 2013

Fundación PRASA: poesía y estudios califales



Recién terminado septiembre, comienza el curso en la Fundación PRASA con una nueva edición de los tres ciclos de conferencias que organiza esta institución junto con la Real Academia de Córdoba. En los próximos días anunciaremos el programa completo del dedicado a Museos y desarrollo local. Pero hoy quiero adelantaros el programa del ciclo de poesía y de las XI Jornadas de estudios andalusíes.

Entre el 7 y el 10 de octubre se celebrarán en la sede de la Fundación PRASA las XI Jornadas de estudios andalusíes (ver noticia en diario Córdoba). En esta ocasión, la actividad estará dedicada al que fuera su director en las anteriores ediciones, el recientemente fallecido Antonio Arjona Castro.

La primera jornada, el lunes 7 de octubre, estará dedicada al mundo almohade. En ella participarán dos investigadores que han sido colaboradores en las tareas de catalogación de las colecciones del Museo PRASA Torrecampo: Sebastián Gaspariño, quien está desarrollando un proyecto de catalogación de amuletos de plomo andalusíes, y el numismático Rafael Frochoso, que hablará sobre monedas del siglo XII. La Mezquita mayor, el Alcázar o diferentes yacimientos arqueológicos del entorno cordobés estarán presentes en las dos jornadas siguientes, que culminarán con la presentación de un trabajo póstumo del Dr. Arjona sobre la ciudad de Córdoba en las crónicas almohades.

 
Entre noviembre de 2013 y abril de 2014 se desarrollarán las 6 charlas incluidas en el ciclo de recitales de poesía cordobesa que coordinan Joaquín Criado y Manuel Gahete.

Francisco Onieva, Ana P. Santaella, Manuel Sanchiz, Alberta de la Poza, Antonio Flores y Lara Cantizani serán en esta ocasión los poetas cordobeses participantes, que serán presentados respectivamente por Manuel Gahete, Antonio Varo, María José Porro, Joaquín Mellado, Ana Padilla y Antonio Cruz.

En la apertura del ciclo -el lunes 11 de noviembre- estará un poeta, y también narrador, afincado en Los Pedroches y que ejerce de pedrocheño: Francisco Onieva. Todo un lujo para comenzar el otoño cultural en Córdoba.

Todas las actividades tendrán lugar en la sede cordobesa de la Fundación PRASA (Avda. Gran Capitán, 2, 4ª planta) a las 20 horas. La entrada es totalmente libre y gratuita hasta completar aforo.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Julio Romero de Torres en el Bellas Artes de Sevilla

Inauguración, ante "La Consagración de la Copla"

Si os habéis perdido la exposición sobre Julio Romero de Torres en el Museo Carmen Thyssen de Málaga, tenéis una nueva oportunidad, en este caso en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. La muestra fue inaugurada anoche por la directora del museo y la comisaria de la exposición (Lourdes Moreno, directora del Thyssen de Málaga), acompañadas por representantes de las instituciones públicas y privadas que han hecho posible su realización, y supone un paso importante en la reivindicación del pintor cordobés. Seis de las 28 obras que se expondrán en el museo sevillano -una de las pinacotecas más importantes de nuestro país- pertenecen a la Colección PRASA.

Para saber más:

"El Museo de Bellas Artes de Sevilla recorre la obra de Romero de Torres más allá de los tópicos". Portal de noticias de la Junta de Andalucía.

"El Romero de Torres más sensual llega al museo". ABC de Sevilla.

"Las mujeres de Julio Romero de Torres seducen en Sevilla". ABC de Córdoba.

"La esencia del pintor cordobés Julio Romero de Torres". El Mundo.

"Julio Romero de Torres se instala en el Museo de Bellas Artes de Sevilla". El País.

"La esencia de Romero de Torres llega al Bellas Artes de Sevilla". Diario Córdoba y El Día de Córdoba.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Modelos de museos: Museo del Vino (Briones)


Frente a la masificación de los grandes museos (como el Louvre), en las últimas décadas se ha producido una verdadera revolución en los museos que podemos llamar "de medio y pequeño formato". Las propuestas de la "nueva museología" no sólo están hoy genéricamente aceptadas en nuevos museos de carácter temático, sino que han llegado a algunas de las instituciones museísticas más clásicas: los museos provinciales. En Córdoba, tanto el Arqueológico como el Bellas Artes son hoy buenos ejemplos. Además, por supuesto, de muchos de los museos locales de la provincia.

La exclusividad que parecían tener los directores de museos en la investigación sobre los fondos ha desaparecido casi completamente. De hecho, cada vez somos más quienes pensamos que los investigadores externos no sólo enriquecen nuestro conocimiento sobre los fondos, sino que además funcionan como una forma privilegiada de difusión del museo. Se ha modernizado la administración y el sistema de documentación de las colecciones, se han puesto en marcha programas de conservación preventiva (evitando, por ejemplo, el flash omnipresente en las salas del Louvre). Pero si hay algún cambio que los visitantes han podido experimentar directamente, sin duda ha sido el del concepto expositivo. Las exposiciones tipológicas destinadas únicamente al supuesto disfrute de especialistas han dejado paso a unos diseños modernos, accesibles para todos, y complementados por actividades didácticas y de divulgación.

La transformación del modelo expositivo en las últimas decadas es clara muestra de un cambio en la consideración del papel que el museo debe jugar en la sociedad. El museo tradicional exponía sus tesoros, todos sus tesoros, clasificados de acuerdo con las tipologías científicas (histórico - arqueológica, artística, geológica, biológica o de cualquier otro tipo, en función de la especialización del museo). Como resultado, podíamos encontrar una vitrina con 87 puntas de flecha calcolíticas, por ejemplo. Tremendamente aburrido para un público que si de algo salía convencido tras el recorrido era de la enorme magnitud de su ignorancia. Que no se enteraba uno de nada, vamos.

Hoy, en muchos museos se acepta directamente que la exposición, sin dejar a un lado el rigor científico, debe diseñarse con un criterio didáctico. Para mi, las piezas son realmente palabras que, bien encajadas entre sí, forman frases (vitrinas) y, en conjunto, un discurso coherente. La exposición debe contar una historia, con su principio y su fin. Y, de igual forma que el uso de bonitas palabras no construye necesariamente un buen relato, tampoco las piezas espectaculares crean por sí mismas una buena exposición. El buen relato, la buena exposición, consiste para mí en articular una buena narración escogiendo con cuidado las palabras, las piezas más adecuadas. Y, si uno sale de un museo más confuso de lo que entró, es que ha fallado el discurso museológico y su desarrollo práctico, la museografía.

Como todo se entiende mejor con un ejemplo, intentaré explicar lo que yo considero una buena sala expositiva a través de un montaje museográfico que ya he aplaudido alguna vez en este blog: el Museo de la Cultura del Vino de Briones (La Rioja). Me centraré en concreto en una de las salas, dedicada a explicar el proceso de fabricación de los contenedores del vino. Un espacio que presenta la gran virtud (para mí al menos) de mostrar el tema de forma completa, con una gran claridad y ¡sin utilizar ni un sólo texto!

En este espacio, que lleva por título "guardar las esencias",  se desarrollan tres temas fundamentales:
  1. Toneles o barricas. Colocándonos en el centro de la sala, nos rodean cinco vitrinas que nos cuentan en otros tantos pasos el proceso de construcción de una barrica, desde el corte de los troncos de madera hasta su terminación final. El centro de cada vitrina está ocupado por una reproducción de la barrica en la fase de trabajo correspondiente. A su alrededor se exponen los instrumentos de trabajo utilizados. Frente a ellos, una pantalla de video nos muestra el proceso de forma continua.
  2. Botellas de vidrio. Una vitrina lineal muestra un resumen de la evolución histórica de las botellas, a través de ejemplares originales acompañados de una cartela simple (nombre y fecha). El proceso de fabricación, tanto tradicional (vidrio soplado) como industrializado se muestra a través de un vídeo sin locución alguna y de una duración que no debe de ser muy superior al minuto y medio.
  3. El tapón de corcho. Junto a algunas muestras de material empleado y del instrumental tradicional, un video de similar duración al anterior, y también sin locución alguna, ilustra perfectamente el trabajo de elaboración y su evolución histórica hasta la actualidad.
Me gusta especialmente esta sala porque no necesita de textos escritos o de locuciones para explicar un proceso de trabajo que no es realmente simple. Consiguiendo completamente su objetivo. Y me gusta también, debo reconocerlo, porque tanto quienes diseñaron el discurso (museología) como quienes se encargaron del diseño y montaje (museografía) tuvieron la valentía de prescindir de las "grandes piezas". Y esto no siempre es fácil. Pero en ocasiones, y este creo que es un buen ejemplo, puede llegar a ofrecer un resultado espectacular. Lo que no es, ni mucho menos, casualidad, sino fruto del trabajo bien hecho, de meditar qué se quiere contar antes de empezar a juntar palabras, a colocar piezas en una vitrina.

Os dejo con las fotografías de las cinco vitrinas. Un claro ejemplo del tipo de exposiciones que me gustan.

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Para finalizar el recorrido, la última sala de este museo no deja de ser curiosa, ya que expone una espectacular colección de sacacorchos, para destapar estos contenedores de esencias y disfrutar de su contenido. Eso hicimos no hace mucho, como se muestra en la imagen que encabeza esta entrada, en la terraza del jardín trasero, admirando las viñas y las montañas que dan acceso al País Vasco.


Colección de sacacorchos, al final del recorrido expositivo


sábado, 14 de septiembre de 2013

Modelos de museo: Louvre.



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Lo decía mi hijo. No podemos irnos de París sin visitar el Museo del Louvre y ver la Mona Lisa. Y, naturalmente, fuimos. Como el viejo sastre ya conoce el paño, conseguimos convencerlo de dedicar la mañana a una única sección, y paseamos por las Antigüedades Egipcias. A la salida, por supuesto, pasaríamos por la sala de la Gioconda y, de paso, subiríamos una de mis escaleras favoritas, sobrevolada por la Victoria de Samotracia. Por cierto, la vi algo envejecida, como si estuviera más sucia, pidiendo a gritos que la gente de Gares le dedicara un ratillo de limpieza con láser. Y no es que nadie le quite el polvo. Es que poco a poco nos hemos ido dando cuenta de que lo que cubre el mármol no es noble pátina del tiempo, sino mierda.

El Louvre estaba, como casi siempre, atestado. Parece imposible que un edificio como éste tenga la capacidad de digerir esa masa continua que lo alimenta. Y lo primero que uno admira no son las colecciones, sino esa magnífica realidad en la que se ha convertido el Grand Louvre, comenzando por la gran plaza pública creada bajo la magnífica pirámide de vidrio. Una obra que en 1989 fue polémica, pero sin la que hoy no entenderíamos este museo. Porque, como toda buena arquitectura, la obra de Ming Pei no sólo destaca por su valor estético, sino fundamentalmente porque resuelve de la mejor forma posible un grave problema espacial del edificio.

De esta forma, a pesar de la enorme afluencia de público, uno puede ordenar de manera aceptable su visita al museo. El recorrido por la extensa sección egipcia fue interesante, como siempre. Y la circulación, correcta: incluso podíamos pararnos delante de algunas vitrinas para apreciar las facciones de los escribas o los gatos momificados. El problema llega cuando uno intenta acercarse a las grandes estrellas. A la Mona Lisa.

Porque, como borregos, todos acabamos confluyendo en el mismo sitio. Por más que, antes de llegar, dejemos atrás La Virgen de las Rocas, obra maestra de Leonardo que, ésta sí, uno puede detenerse a disfrutar con tranquilidad. Sin nadie alrededor.

Si cuando uno está delante de un cuadro siempre le surgen preguntas, ante la Gioconda la pregunta estaba clara: "¿Qué hacemos aquí?"  Acercarse al cuadro era, simplemente, misión imposible. Echando un vistazo alrededor, te dabas cuenta de que nadie conseguiría ver la tabla en directo. La mitad de los presentes porque no llegarían más allá de la quinta fila, próxima a la línea de los siete metros; la otra mitad, privilegiados que conseguirían un hueco entre la multitud, porque entre sus ojos y la obra encontraban un objeto interpuesto: el móvil. Con dos únicas opciones: foto o video. Empujones, malas caras, tiempo perdido... no para disfrutar de una obra de arte única, sino para conseguir una imagen incomparablemente de menor calidad que las que uno encuentra desde el sillón de casa a un solo click.

Si no puedes con el enemigo, únete a él. Así es que, mientras Andrés luchaba por conseguir vislumbrar siquiera alguna forma tras el cristal de seguridad, saqué el móvil para fotografiar el verdadero espectáculo de aquella sala: la masa realizando lo que en cualquier estadística podemos encontrar catalogado como "actividad cultural".

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Este es el modelo del Louvre, el museo más visitado del mundo en 2012 según una reciente estadística. Un modelo que no es tan diferente al de otros grandes museos, contenedores de inmensos tesoros que dormitan asfixiados por su propio éxito. El museo debe enseñar y divertir, proponer miradas diferentes, sorprender, llenarse de actividades... Pero ¿qué se puede hacer cuando aspirar a atender al público visitante con una mínima dignidad resulta tremendamente complejo?

A pesar de los postmodernos agoreros que cantaban, entre otras, la muerte de los museos (décadas finales del siglo XX), los museos siguen vivos... Y los grandes museos -como el Louvre, pero también como el Prado- están, además, llenos. Pero eso no quiere decir que hayan dejado de tener problemas. Al contrario, los grandes museos se han convertido en muchas ocasiones en dinosaurios, ejemplos de la insostenibilidad cultural (esos flashes golpeando las pinturas del Louvre...). Lejos de planteamientos museológicos modernos, tienen que dedicar grandes energías, muchos recursos, a mantener su propio peso. Enormes, estáticos, anquilosados. Cada vez más espectáculo y menos cultura, porque cada vez enseñan y divierten menos al visitante. Porque lo que buscamos es, simplemente, conseguir un nuevo click en la casilla del facebook: "Juan B. estuvo en El Louvre", o "Juan B. ha visto La Gioconda".

Porque estos grandes museos no pueden ni siquiera articular un discurso coherente ni un programa claro, más allá de la atención al gran público masificado. No hay discurso, no hay actividades, no hay nada, porque no da tiempo a nada más allá de intentar asegurar unas mínimas condiciones de seguridad tanto para las coleccines como para el público. Y no es tarea fácil. Los esfuerzos (los recursos) se destinan, simplemente, a que no se termine de desbordar. Y a alguna labor de maquillaje cultural, como la oferta de exposiciones temporales que, en la mayoría de los casos, acaban convertidas en hitos sociales para el consumo de masas. Los huevos del dinosaurio.

Lo siento, pero no tengo soluciones. Sólo la constatación de que hay otro tipo de museos. Que no llegarán a las listas de "más visitados" pero que, sin duda alguna, resultarán bastante más placenteros. Os lo intentaré explicar con un ejemplo pero... en una próxima entrada.



sábado, 7 de septiembre de 2013

Estética del Patrimonio Histórico

La catedral de París, desde el Sena

Soy consciente de que a veces puedo resultar pesado insistiendo en la necesidad de conservar el Patrimonio Histórico. Creo que cualquier actuación sobre un elemento integrante de nuestro Patrimonio debe partir necesariamente del claro conocimiento de cuáles son los valores patrimoniales que lo hacen único, interesante, digno de ser conservado. Y cualquier actuación debe tener como objetivo la defensa total de esos valores patrimoniales. Aunque todos sabemos que no siempre se actúa de esta manera, no deja de sorprenderme encontrarme con actuaciones como las que, en una reciente visita relámpago a París, me entontré en el entorno de la iglesia de Notre-Dame.

Bromeando sobre la falta de interés generalizado por nuestro patrimonio, en ocasiones he lanzado la idea de convertir las naves de la Mezquita Mayor de Córdoba en aparcamiento vigilado para turistas. Visto lo visto, tengo que pedir disculpas por esta broma y asegurar públicamente que sólo era eso, una broma que hasta hace unos días no habría podido ni imaginar que alguien se tomara en serio.

¿Os preguntáis qué me ha pasado para pillar este mosqueo? Pues esto:

Intento de ver / fotografiar la portada, desde la izquierda

Segundo intento, ahora desde la derecha.

Todos sabemos que la catedral de París ocupa un lugar central en la ciudad. Junto a la Torre Eiffel, quizá sean los dos hitos fundamentales que, unidos por el Sena, articulan el centro urbano. Y la catedral es algo más que una sala cubierta de gran valor artístico dedicada al rezo católico (que, pedonad el inciso, pero acabo de descubrir que también puede encagarse por internet). Notre Dame, y el entorno de la Isla de la Cité, marca el eje en torno al cual gira una ciudad de diseño radial. Más que en ningún otro lugar, la catedral de París es un elemento patrimonial inseparable de su entorno urbano.

Hoy se admite generalizadamente que cualquier estudio de conservación de un elemento del Patrimonio Histórico debe tener en cuenta obligatoriamente su entorno. Una teoría relativamente reciente que, sin embargo, siempre ha estado presente en París. Porque Notre Dame siempre ha sido no sólo un edificio, sino también su entorno: esa visión desde la otra orilla del Sena, que ofrece una imagen romántica marcada por el exterior del ábside; y, sobre todo, una plaza, un amplio espacio público que permite tener una visión cercana de la portada esculpida y de esas dos potentes torres que la enmarcan identificando claramente el edificio. Una plaza que no es que esté junto a Notre Dame, es que es parte de Notre Dame. Y no me hace falta recurrir a sesudos estudios para ilustrar esta afirmación. Me basta con recordaros las escenas principales de la versión Disney de El jorobado de Notre Dame, en la que la plaza juega un papel tan importante como el propio interior de la catedral.

Pues ahora, precisamente para conmemorar el 850 aniversario de su fundación, a alguien se le ha ocurrido la feliz idea de colocar una inmensa estructura que ocupa buena parte de la plaza y que, a cambio de romper tanto la estética como la funcionalidad que ha tenido siempre este espacio urbano, nos permite a los turistas ver desde un único punto de vista la portada. Pero, eso sí, cómodamente sentados (o casi). Una agresiva actuación que no está tan lejos de esa broma, que intentaré no volver a repetir, de proponer que el interior de la Mezquita de Córdoba se convierta en un gran aparcamiento. Y creo que todo parte de un grave error de base, por desgracia muchas veces repetido: actuar sobre bienes patrimoniales sin haber estudiado y tomado conciencia previamente de cuáles son los valores que los convierten en dignos de ser conservados y legados a las generaciones futuras, en parte de nuestro Patrimonio. En este caso, Patrimonio de la Humanidad.

Visión lateral, pero casi completa de la portada.